24 de abril de 2015

RBC: Sobre la necesidad de un debate para conseguir la unidad de acción de las fracciones del PCP ante la llegada del ejército yanqui a Perú

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Sobre la necesidad de un debate para conseguir la unidad de acción de las fracciones del PCP ante la llegada del ejército yanqui a Perú

El Perú es un país que está ingresando en uno de los períodos más difíciles de su historia reciente por sus mayores contradicciones: economía quebrada, crisis política etc. El régimen capitalista burocrático dependiente del imperialismo, principalmente yanqui, está haciendo aguas por todos lados por lo que se ve obligado a intensificar su proceso de corporativización de las instituciones y a consolidar su dictadura militar fascista.

Su economía lejos de pasar por sus mejores momentos y de ir a velocidad de crucero como gritan los lacayos del imperialismo a los cuatro vientos está en quiebra. La crisis general que sufre el capitalismo empieza a arraigar con fuerza en el estado peruano. Esto se pone de manifiesto a través de diversos síntomas: fuerte caída de las ventas de cobre que genera la acumulación de elevadas montañas de stocks, la existencia de déficit comercial y financiero por primera vez en una década y un elevado endeudamiento empresarial financiado mediante gigantescas emisiones de bonos. Los análisis superficiales y optimistas de la burguesía no advierten que Perú junto con la economía mundial puede estar en las vísperas de una fuerte crisis económica que conlleve una constante deflación (caída de precios) y el colapso del sistema financiero.Actualmente su ya de por si débil soberanía nacional se ve fuertemente amenazada. El Congreso del Perú ha autorizado el desembarco de 3.200 soldados americanos con la excusa de la lucha contra “el terrorismo y el narcotráfico”. El objetivo del imperialismo yanqui es establecer una estrategia continental de dominación, utilizar el país andino como plataforma para desestabilizar y atacar Bolivia y Ecuador y dar apoyo al narcotráfico. En el ámbito interno pretende consolidar la dictadura militar fascista y eliminar toda oposición al régimen existente.

Para ser claros si los gringos llegan armados hasta los dientes no habrá más elecciones en el Perú. Como mínimo, si las hay, ni izquierda burguesa e izquierda proletaria podrán participar en ellas. No buscan debilitar al Partido Comunista del Perú (PCP) sino de destruirlo, aniquilarlo; de descabezar a las masas trabajadoras peruanas. Teniendo su objetivo principal en el PCP.

En cuanto a la situación política nos encontramos con una descomposición del Estado y una crisis de la izquierda oficial. Las elecciones presidenciales del 2011 fueron una contienda electoral entre la derecha y la propia derecha, habiendo diferencias de forma pero no de contenido. Los dos candidatos con posibilidades reales de llegar al gobierno (Humala, Keiko Fujimori) compartían el deseo de continuar manteniendo unas buenas relaciones con EEUU tanto en lo político como en inversiones y el de fortalecer las fuerzas armadas. Ollanta Humala para conseguir su victoria utilizo un discurso populista y nacionalista, prometiendo defender la soberanía nacional y rechazar el Tratado de Libre Comercio. Posteriormente ha demostrado todo lo contrario.

Humala es un personaje representativo de la república caricaturesca del Perú. Donde los individuos inescrupulosos, piratas y forajidos abundan y actúan con total libertad, sin tener ningún pudor en presentarse a la carrera presidencial. Esto es así porque se firman pactos secretos entre las distintas fracciones burguesas entrantes y salientes, con el fin de asegurar la estabilidad del régimen. El último pacto (2011) constituyó una alianza entre humalistas, apristas, toledistas y fujimoristas para garantizar la protección de parlamentarios delincuentes y ofrecer una indemnización a los “padres de la patria”.

Los Congresistas básicamente son mafiosos al servicio del imperialismo y del narcotráfico. La impunidad corre a sus anchas y los hechos de corrupción y crímenes son encubiertos. Es sobradamente conocido el nombre de “narcobancada” para denominar a un grupo de congresistas con fuertes relaciones con el narcotráfico y su lavado de dinero. El poder se concentra en el ejecutivo, siendo la función legislativa y de control del Parlamento inexistente. Ante estos hechos no es de extrañar que se presente una aguda crisis de representatividad política y legal que envuelve a todas las organizaciones partidarias de este país. Ya que estas no son más que organizaciones delincuenciales sin ninguna línea ni ideológica ni política. Su carácter reaccionario y parasitario se muestra también al aplicar reformas laborales contrarias a las masas como la Ley Pulpin, recortes sanitarios o generar un desempleo elevado que obliga a más de 800.000 peruanos a emigrar.

Dentro de la izquierda podemos distinguir la burguesa y la proletaria. Por un lado la izquierda legal burguesa está en grave descomposición hasta el punto que ahora apoya al fascista Humala, un jefe militar acusado de crímenes de guerra. Y por el otro la izquierda senderista está fuertemente fragmentada en diferentes fracciones: Mantaro Rojo, Movimiento Popular del Perú (MPP), Movadef, grupo “camarada José”, grupo “camarada Artemio”, Sol Rojo etc, las cuales tienen importantes diferencias entre si en la estrategia y táctica a seguir ya que parten de distintos análisis de la situación actual peruana. Cada una de ellas se considera la legítima representante del PCP, a excepción del Movadef que se cualifica como una organización independiente, y juzga a las otras como traidoras y enemigas del partido, afirmando que se desvían del camino correcto por mantener posiciones revisionistas de derecha o líneas de izquierdismo.

Las discusiones entre las fracciones es tan aguda que se profesan insultos, reclamos y descalificaciones utilizando expresiones soeces como “rata revisionista”, “soplones extranjeros”, “traidores”, “capituladores”, “perros trotskos” etc Quién no comparta su opinión es fácilmente acusado de infiltrado y agente de los servicios de inteligencia. A grandes rasgos, podemos hablar de dos grandes visiones de la realidad peruana. Una que da como válida la idea de que la guerra popular ha terminado, haciéndose necesaria la amnistía general y el camino de la lucha por la vía legal para generar nuevas condiciones y salvar a los cuadros del partido de la destrucción y aniquilación. Y otra que afirma que la guerra popular no ha finalizado y tiene que continuar. Visiones que no necesariamente tienen que ser incompatibles ya que las realidades del Perú son múltiples y los frentes a acometer son varios. La cuestión en disputa es si poner más énfasis en la lucha legal o la armada.

En este contexto se requiere pasar de una guerra civil revolucionaria a una guerra popular de liberación nacional. La lucha ya no se circunscribe solamente contra la gran burguesía y la clase terrateniente sino que tiene que centrar sus esfuerzos en expulsar al imperialismo del Perú. Esto solo se puede conseguir con un mínimo de unidad de acción y coordinación entre las diferentes fracciones maoístas. Por lo que es conveniente que el PCP organice urgentemente un congreso o conferencia extraordinaria que reúna todas las fuerzas revolucionarias para debatir la situación político-militar. En él debe dominar una actitud de fraternidad y discusión argumentada que permita elevar el nivel de unidad y el aprendizaje de unos de los otros. Si se consigue llegar a un acuerdo, aunque éste sea de mínimos, se fortalecerá la unidad del Partido y se ganará la confianza de las masas, creando así la base objetiva de un Frente Nacional Liberador que implemente nuevas estrategias y tácticas más acordes a los nuevos tiempos. No se puede trabajar con viejas estrategias cuando la realidad es cambiante, los viejos recodos deben abandonarse.

Se tiene que comprender que en las actuales circunstancias los “acuerdos de paz” ya no son viables y la negociación del PCP con el Gobierno se interrumpirá definitivamente. El bárbaro ejército yanqui no hará distinciones entre colores, a sus ojos todas las fuerzas senderistas son iguales, tanto las que apuestan por la vía legal (Movadef) como las que defienden la lucha armada. No atenderá a separar las organizaciones según sean dependientes del PCP o no tengan ninguna relación. No hay que tener dudas sobre de que todo trabajo encaminado a la división interna del PCP significa un saboteo a la guerra popular antiimperialista yanqui y una traición a la revolución. De hoy para mañana va a enfrentar el peligro de la aniquilación violenta del Partido. O se unen o los aplastan a todos.

El manejo magistral de la combinación entre la lucha legal y la ilegal es la mejor línea de actuación. La participación en elecciones no es la forma principal de lucha sino solo una de ellas. Hay que vincular a las masas, organizarlas, armarlas y educarlas para la lucha revolucionaria. Esto se podría hacer movilizando al Movadef para denunciar y desarrollar luchas de masas antiimperialistas, pero al mismo tiempo evitar debilitar el aparato armado y prepararlo aún más para que confronten militarmente la inevitable o próxima confrontación militar.La situación no es la misma en Lima que en Ayacucho por lo que las líneas de actuación no pueden ser las mismas. Las fracciones no tienen porque renunciar a sus puntos de vista sin embargo si deben intentar buscar acercamientos de posturas y un mínimo de unidad de acción. De acuerdo con la ley de la contradicción siempre habrá al menos dos corrientes dentro del Partido, hecho que no está reñido con su unidad. Los colectivos que apoyan la resistencia armada deben mejorar sus relaciones con las masas, ya que las nuevas generaciones se mantienen mayoritariamente distantes de estas posiciones, mientras que los que sustentan la vía legal deben aceptar que la guerra popular en Perú aún continúa y no ha finalizado.

En Perú no hay alternativas plausibles, salvo de la autocrítica y de la adopción de una nueva táctica. Ya que la estratégica se ha de mantener: la toma del poder en todo el país. Rodear a los invasores con un mar de masas patrióticas antiimperialistas. El gobierno peruano es la traición nacional, la venta de la Patria. Busca aniquilar el creciente rechazo del pueblo peruano e impedir que el PCP asuma el liderazgo de la lucha contra un sistema que ya no da más de si.

La resistencia armada, por pequeña que sea, es una espada de Damocles para los intervencionistas. El sentimiento nacional herido del pueblo peruano alimentará inevitablemente esa resistencia armada. La soberanía nacional ya no puede ser más pisoteada, ha llegado el momento de constituir un frente antimperialista y anticapitalista burocrático que la recupere.


¡ Para conseguir la paz, es necesario hacer guerra a la guerra !

¡ No a la invasión yanqui anti-PCP y antinacional !

¡ No a las detenciones y ejecuciones extrajudiciales contra las masas indefensas !

¡ La guerra popular es la única salida para conquistar la independencia nacional y el socialismo !

23 de abril de 2015

71.000 parados más desde que está en el gobierno el Partido Popular

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paroLa lucha contra el desempleo supuestamente llevada a cabo por el Partido Popular es, como la mayor parte de su gobierno, una estafa. En realidad, el paro ha subido desde que el P.P. está en el poder. Así, y según la EPA, aún hay 5.444.600 desempleados, 71.000 más de los que había cuando Rajoy se hizo cargo del gobierno. La tasa de desempleo ha subido hasta el 23,78%.

Parece ser que es cierto que en el primer trimestre del año el paro bajó en 13.100 personas con respecto al trimestre anterior, pero los datos de la EPA muestran que entre enero y marzo de este año en realidad se han destruido otros 114.300 empleos (-0,65%). Por otro lado, el supuesto descenso del paro en este trimestre es falso, otra estafa, puesto que la realidad es que ha bajado la población activa (ocupados + desempleados), en concreto en 127.400 personas, el número de personas que en estos tres meses han huido del país o han tirado la toalla en la búsqueda de empleo
La evolución del empleo en lo que va de legislatura es, en resumen, pésima. El paro sigue por encima del que había en diciembre de 2011, cuando el PP llegó al poder, prometiendo, entre otras cosas, que iba a reducir significativamente el desempleo. Entonces, al acabar 2011, había 5.273.600 parados y la tasa era del 22,85%. A día de hoy aún hay 71.000 parados más.

Lo cierto es que las políticas del Partido Popular no solo no crean empleo, sino que, además de destruirlo, y de crear menos, los nuevos puestos de trabajo están peor pagados, no son fijos y los trabajadores tienen unas condiciones cada vez más pésimas. Es decir, menos trabajo y peor.

Mientras tanto, eso sí, y este si que se puede decir que es el único "éxito" del Partido Popular en su gobierno, las grandes empresas siguen aumentando beneficios, los grandes defraudadores tienen impunidad y los ministros y altos cargos se llenan los bolsillos con comisiones, sobres, despilfarro del dinero público y, por supuesto, guardando el dinero robado, el botín producto de su saqueo, en Suiza u otros "paraisos fiscales"

20 de abril de 2015

Juan Negrín y la Unión Soviética

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Juan Negrín fue un político socialista que sería el último presidente del gobierno de la Segunda República Española. Fue miembro del Partido Socialista Obrero Español hasta que, tras el final de la Guerra Civil y la derrota de la República, los oportunistas dirigidos por Indalecio Prieto le expulsaron del partido.

Negrín fue un verdadero socialista, que siempre apoyó y elogió los logros de los trabajadores soviéticos en Rusia, como muchos otros militantes del PSOE de entonces (nada parecido a la panda de mercenarios al servicio del capital y trepas al suyo personal que lo forman hoy). De hecho, otros dirigentes socialistas de la época, como Fernando de los Rios, viajaron a la Unión Soviética y parece que, en su caso, no le gustó demasiado lo que vio... Por ello, hay una gran diferencia entre ambos dirigentes: uno de ellos, al que no le gustaba la URSS, siempre fue miembro del PSOE, y es admirado incluso por la élite del P$OE actual. El otro, Negrín, tuvo continuos problemas con los dirigentes socialistas tras la derrota en la Guerra Civil y sería expulsado del partido, además de que su imagen en él P$OE de hoy día no es, como es normal, demasiado buena.

Por cierto, el burguesito Fernando de los Rios fue al que le aclararía Lenin esa equivocación fundamental imbuida por la clase dominante a los trabajadores desde el siglo XVIII: "¿Para cuando la libertad?", preguntó el liberal; y Lenin le respondío: "¿libertad para qué?" Y es que el capital, la burguesia, los adinerados y otros parásitos jamás podrán comprender que la libertad es, como todo, un concepto teñido con valores de clase. Libertad para luchar por la emancipación, para organizarse y destruir el estado, para que los productores distribuyan como quieran lo distribuido, en beneficio colectivo... Esas cosas nunca las podria comprender un liberal, por muy socialista que se autodenominara.

En el siguiente artículo de El Socialista, del 31 de diciembre de 1935, se puede apreciar el cariño y respeto del último presidente de un gobierno legítimo español, Negrín, hacia la URSS, y como su colaboración con el Partido Comunista en sus años de presidencia no fueron exclusivamente por necesidad, como afirman muchos de sus historiadores y críticos, que aducen que al ser la URSS la única ayuda extranjera que tuvo España ante la agresión de los mercenarios fascistas, Negrín acabaría sometido a sus intereses.

Como se puede comprobar en el artículo citado, en 1935, antes del estallido del a Guerra Civil, Negrín ya admiraba abiertamente a la Union Sovietica, tanto por sus avances culturales y científicos, por sus milagros industriales y económicos, como por sus enormes logros en justicia social. Incluso, a pesar de la mala imagen creada por la propaganda capitalista-fascista contra el lider del proletariado sovietico, reconoce la lucha de Stalin contra la burocracia y por el desarrollo de ese ideal de justicia social que él, como su partido el PSOE, entonces compartían (un PSOE que, a pesar de sus ambiguedades históricas, entonces no tenía nada que ver con la mafia al servicio de la dictadura del capital que es hoy).

«Me daría por satisfecho si hubiera logrado una sola cosa: fortalecer nuestra fe socialista y el afán de lograr que siempre esté en primera línea el avance cultural del proletariado. La victoria se consolida con eso y se logra siempre con rígida disciplina para las jerarquías del Partido. Tomemos el ejemplo de Rusia, y esperemos caminando hacia el ideal común de justicia social". Con estas ilustrativas palabras termina Negrín su conferencia.

No es de extrañar que Negrín sea considerado por los historiadores científicos como uno de los mayores y más preparados estadistas en la España del siglo XX, y que como presidente acertara con su política de "resistir al fascismo a toda costa", pues si la República hubiera resistido cinco meses más al vendepatrias Franco, el estallido de la Segunda Guerra Mundial hubiera cambiado totalmente la situación para la abandonada República Española.

El Estado soviético ante la cultura (Conferencia de Negrín)

En el Círculo Socialista del Sur dio ayer tarde su anunciada conferencia sobre este tema el doctor Negrín, diputado a Cortes por Madrid, ante numerosa concurrencia que llenaba todos los salones del Círculo, y que pudo escuchar la disertación merced a los altavoces instalados.

Después de breves palabras del compañero Carvajal para presentar al orador, Negrín abordó el tema diciendo que los problemas y la situación de Rusia interesan a unos por lo que de ella tienen que aprender y a otros por lo que de ella tienen que temer. Los países capitalistas saben que el Estado soviético no puede ser arrollado, y pactan con él. Sólo gobernantes atrasados y tartufos se obstinan en no tener trato oficial con Rusia. Tal sucede con España.

Para los socialistas, la U.R.S.S. representa el gran experimento social.

Es verdad que una revolución de clase sólo puede consolidarse por una dictadura transitoria, y no es menos cierto que la impreparación del proletariado ruso, llamado a ejercerla; exigió que esa dictadura fuese tutelada por el Partido Comunista, que combatió y combate sin piedad cuanto contribuye a quebrantar la sujeción disciplinaria a los órganos directores.

El Comisariado de la Cultura persigue una formación moral anticapitalista. Su guía más destacado, Lunatcharski, salvó del destrozo, posible en toda revolución violenta, los tesoros de la antigua cultura rusa, en objetos y en personas. De los intelectuales rusos se tenía en el mundo un concepto equivocado, el que se forjaba en las versiones novelescas de estudiantes revolucionarios y profesores liberales. Pero allí, como en todas partes, el sabio tenía un espíritu conformista, inhibido de la cosa pública y encerrado en sus disciplinas.

Recuerda a este propósito que Federico II dijo que sólo le preocupaba el éxito, porque una vez logrado, ya encontraría profesores que le justificasen ante la Historia. Lenin, siquiera no faltasen técnicos saboteadores, aconsejó tolerancia para conservar los cuadros científicos mientras se creaban los que necesitaba afectos al nuevo régimen.

Primera tarea fue la de liquidar el analfabetismo. Y penosa. No era aprovechable el profesorado. Había, por otra parte, doscientos idiomas, algunos sin alfabeto, otros sin gramática, es decir, sin posibilidades de aplicación literaria. Ello ha sido vencido con una sin igual atención por el niño, incluso desde antes de nacer. El palacio de los zares es hoy el Palacio de los Niños. Hasta los diecisiete años es obligatoria la enseñanza. Si en 1910 daba Rusia una sensación de salvajismo, con un 70 por 100 de analfabetos, hoy no los hay en la población menor de cuarenta años.

En cuanto a la enseñanza superior, los alumnos que tienen aptitud y vocación disponen, además de numerosas Universidades, de estipendios económicos. Por lo que afecta al profesorado, Stalin acaba de recomendar no «tragarse» al especialista, sino atraerlo, sin perjuicio de que el Estado les vigile y limite sus actividades mientras los aprovecha. La capacidad, pues, incluso para los «sin partido», es en Rusia como un salvoconducto.

La U.R.S.S. cuida colosalmente la investigación científica. La ciencia y la técnica han de estar al servicio del progreso social. El organismo supremo, la Academia de Ciencias de Leningrado, no es un parnaso, sino un laboratorio eficacísimo. Cuando Lenin concibió la electrificación de Rusia, la Academia trazó el plan, llamando para realizarlo a los mejores técnicos de electrotecnia del mundo. Y así, hoy, desde Moscú puede hacerse el reparto de toda la energía eléctrica, y más del 80 por 100 de la fuerza motriz proviene de la electrificación. La colectivización de la agricultura ofreció múltiples inconvenientes. Otra institución cultural, el Instituto Lenin, logró resolver los problemas técnicos, incluso acortar para algunas plantas el período vegetativo, mediante fórmulas de Williams. El Instituto de Biología, doble que nuestra Ciudad Universitaria, tiene un presupuesto cuatro veces superior al de todas las instituciones culturales españolas de igual grado.

El artista es mimado, en cierto modo privilegiado. Bien es verdad que en Rusia se tiene del arte un concepto distinto al del mundo capitalista. El arte no es un lujo de minorías, sino un tributo a la colectividad. Así se explica que el Metro de Moscú sea en la ornamentación una obra artísticamente lujosa.

La posición del Estado soviético ante la cultura se caracteriza por su flexibilidad y por la autonomía de sus órganos de realización. No es verdad que el colectivismo mate el estímulo por la cultura, antes bien, lo acrecienta. La revolución rusa es eminentemente pragmatista. Marxismo y leninismo, ayer; stalinismo, hoy. Lucha porque la burocracia no anquilose una precisa autonomía vital, procurando que los organismos compitan hasta superarse. Sin ser esclavos de un dogmatismo estúpido, rectifican cuando hace falta, porque el espíritu revolucionario no puede reducirse a un papel demoledor.

No ignoremos, pues, el experimento soviético. Si se hace un balance de los hechos en Rusia desde Pedro I al último Romanoff y desde Lenin y Stalin, sería favorable a los Soviets. Nos satisface esa comprobación práctica de nuestros ideales. Como españoles, nos pesa que a nuestros gobernantes, aunque se intitulen patriotas, no los preocupe siquiera. El empuje soviético se debe a la fuerza de la idea, a la tenacidad, a una disciplina ejemplar, a un desprecio saludable por la bullanguería que a gritos quiere ahuyentar el miedo.

«Me daría por satisfecho –termina Negrín– si hubiera logrado una sola cosa: fortalecer nuestra fe socialista y el afán de lograr que siempre esté en primera línea el avance cultural del proletariado. La victoria se consolida con eso y se logra siempre con rígida disciplina para las jerarquías del Partido. Tomemos el ejemplo de Rusia, y esperemos caminando hacia el ideal común de justicia social.»

La concurrencia aplaudió calurosamente al conferenciante.

 El Socialista , Madrid, martes 31 de diciembre de 1935, Año L, número 8020, página 2

19 de abril de 2015

¿Es Obama un hombre honesto?

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Boquiabierto me quedé cuando escuché al presidente de Cuba, Raul Castro, afirmar, sin caérsele la cara de verguenza, durante la Cumbres de las Américas celebrada en Panamá, que "Obama es un hombre honesto" ¿Qué le pasa al máximo representante de la Revolución Cubana que es capaz de afirmar en público que el principal responsable de la guerra, del terrorismo y de la violencia mundial es "un hombre honesto"?

Estar obligado a dar la mano al peligro público número 1 de la humanidad
se puede entender por motivos diplomáticos, pero afirmar que es "un
hombre honesto", es un error tremendo e injustificable
No hay justificación alguna para estas palabras, ni siquiera las enormes y comprensibles ganas del pueblo cubano de que acabe el bloque genocida impuesto unilateralmente por Estados Unidos, o el peligroso acercamiento entre ambos gobiernos (el cubano y el criminal de Washington).

Estados Unidos sigue asesinando hoy a miles de personas en el mundo con sus bombardeos "humanitarios", sus bloqueos o imposiciones económicas, sus invasiones y sus golpes de estado. Si no, que se lo pregunten a los iraquís, a los sirios, a los ucranianos del Donbass y del resto de la antigua república soviética, a los yemenís, a los palestinos, a los colombianos y a los libios, por citar solo unas cuantas ilustraciones de las víctimas del "honesto" Obama (y sin mencionar siquiera los millones de muertos que pesan en el curriculum criminal de Estados Unidos a lo largo de su historia reciente).

Raul Castro se equivoca con sus palabras, y ofende a los que siguen pisoteados por la sanguinaria bota del imperialismo norteamericano, cuya máximo responsable es el "premio nobel de la paz" Barack Hussein Obama. Y sospechamos, lo que nos entristece, que el error no ha sido producto de la espontaneidad, de una copa de más o de la irresponsabilidad del presidente cubano, sino consecuencia de decisiones políticas que no hacen más que poner en riesgo el desarrollo y la continuidad de la Revolución cubana.

Son palabras que bien podríamos haber oido en boca del odiado por los ciudadanos de las ex-repúblicas soviéticas Gorbachov, sobre Ronald Reagan, y que hacen saltar las alertas sobre las causas y los objetivos del peligroso acercamiento entre la que ha sido hasta ahora el faro de muchos revolucionarios del mundo, a pesar incluso de sus posibles errores y desvios, y el país que ha aterrorizado el planeta desde la mitad del siglo XX hasta hoy día para bien de su clase dirigente y las minorias y élites económicas de los estados sometidos a su terror y dominación.

No obstante, esperemos, quizás muy crédulamente, que esas lamentables palabras hayan sido producto de un despiste o de una equivocación, que se rectifiquen, y que Cuba no se deje arrastrar por la mano abierta y ensangrentada de los intereses norteamericanos y continue siendo un pilar de la resistencia antimperialista, firme y siempre dispuesta a llamar a las cosas por su nombre: en el caso del presidente de Estados Unidos, estas palabras solo pueden ser las de "asesino", "terrorista", "criminal" o cualquier otro sinónimo.
 

15 de abril de 2015

Marruecos reprime las manifestaciones contra la ocupación en El Aaiun y ataca a la delegación de la ONU

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En la tarde de ayer martes 14 de abril, en la ciudad saharaui El Aaiun se registraron varias manifestaciones en diferentes distritos de la ciudad contra la ocupación marroquí y las violaciones de los derechos humanos, en un momento en el que se encuentra en la ciudad una importante comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas.

Hasta el momento la intervención del aparato represor marroquí con sus unidades de gendarmería, policía y fuerzas auxiliares ha causado decenas de heridos entre los manifestantes que salieron a las calles ante un llamado que han realizado las organizaciones saharauis activas en los territorios.

Parece ser que hasta las 21h seguían los enfrentamientos entre los manifestantes y el aparato policial en diferentes distritos de la ciudad. Los saharauis corearon lemas contra la presencia extranjera marroquí, el desbloqueo de la ciudad de El Aaiun y otras consignas pidiendo la liberación de los presos políticos, además de pedir a la ONU mecanismos de protección contra las violaciones que comete el régimen marroquí diariamente contra la población saharaui.

Según información del activista de derechos humanos Hmad Hamad, vicepresidente de CODAPSO (Comité autodeterminación del pueblo saharaui), después de reprimir brutalmente las manifestaciones, las autoridades marroquíes persiguieron algunas personas que consiguieron escapar de las agresiones refugiándose en la casa de Aminetu Haidar.
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En esta casa, la delegación de la ONU estaba reunida con miembros de CODESA (Colectivo de defensores saharauis de los Derechos Humanos), de la que Aminetu Haidar es parte y con los abogados de los presos políticos saharauis. La casa fue completamente rodeada por la policía marroquí y también hay informes de que los vehículos de la ONU fueron apedreados.

La delegación de la ONU finalmente logró salir escoltada por el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos y pudieron regresar al hotel donde se aloja. Sin embargo, el sitio de la casa se mantuvo, extendiendose a todo el barrio, y aún no hay noticias de que haya sido levantado.

14 de abril de 2015

14 de abril: Por una República de los Trabajadores

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"Artículo 1. España es una República de trabajadores de toda clase, que se organizan en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. (...) La bandera de la República española es roja, amarilla y morada" (Constitución Española de 1931).

Releyendo "España, Republica de Trabajadores", de Ilya Ehrenburg , que fue corresponsal del diario Pravda en España durante la Guerra Civil Española, no pueden más que surgir dudas sobre la moda actual de todos los partidos que se etiquetan como de izquierda de reivindicar a la Republica Española, así tal cual, sin más consideraciones.


La reivindicacion de la República hoy se ha convertido en un gran cajón de sastre donde cabe todo, y que puede significar muchas cosas, ya que cuando la República se proclamó en España aquel 14 de abril de 1931, aparte de la caida de la monarquia no significó una transformación radical de la política española, y se olvida a veces que no solo basta con agitar una bandera para saber por qué estamos luchando.

La situación, descrita crudamente por Ehrenburg, muestra como, aparte de los cambios de nombre de los altos cargos, de los colores de la bandera, y de los símbolos patrios, los trabajadores y campesinos no vivieron una transformacion real de sus circunstancias. Es cierto que quizás hubo muy poco tiempo para que se notara, por el alzamiento fascista de los vendepatrias del 18 de julio y la consiguiente Guerra Civil que, en este caso sí, fue la verdadera espita que hizo estallar la revolución. En realidad, los partidos republicanos que llegaron al poder en 1931 no tenían en sus programas ninguna transformación radical de la sociedad, ni mucho menos el fin de las clases sociales, sino mas bien una continuacion de lo mismo sin rey y con algunas modernizaciones superficiales.

La República que triunfó en 1931 fue un éxito de la burguesía progresista, a la que, por cierto, los revolucionarios españoles de entonces, la CNT, UGT, el PCE, e incluso el PSOE (tan diferente al actual), se enfrentaron, más o menos contundentemente,  por defender, precisamente, los intereses de la clase dirigente ante los de los trabajadores.

Es cierto que la República trajo consigo algunos cambios positivos (el exilio de la monarquía, símbolo de los bandidos que habían gobernado España hasta entonces y la siguen gobernando hoy, el voto de la mujer, una mayor autonomia para los pueblos, etc.), aunque en ningun momento se otorgara el poder a los trabajadores, sino que, mu al contrario,  se les reprimio y golpeó sin tapujos cuando los movimientos obreros que exigieron un cambio real de sistema politico-economico (Revolucion de Asturias, represiones en Andalucia, etc..).

La República revolucionaria no fue la que envió a Franco (luego su verdugo) a Asturias a reprimir a los obreros organizados por la UGT y el PSOE en la Revolucion socialista en Asturias, ni la que disparaba a matar a los anarquistas en Casasviejas. Aquella era una continuación del régimen capitalista monárquico pero sin corona. Y esta república hueca no la quiero ni la defiendo.

La República burguesa de 1931, que era según la constitucion "una republica de trabajadores", era tambien, como aclaraba justo después el texto legal supremo para que en el fondo nada cambiara , de trabajadores "de toda clase". Es decir, y como describia genialmente el soviético Ehremburg en sus reportajes, no era más que "la republica de los burgueses".

Sospecho que en muchos casos es esa la república la que partidos como Izquierda Unida o, Podemos revindican (por no hablar del PSOE, que hoy directamente apoya al régimen continuación del franquismo, y que es más monárquico que la propia derecha rancia de toda la vida.

Y es que en el fondo, la reinvindicacion de la Republica se queda en nada si no se subordina a la del Socialismo, a la de la transformación social consecuente a la expropiacion de los medios de produccion de manos privadas para entregárselos a los propios trabajadores. La República era una bonita idea poética, un adornado cuento repetido por los burgueses para obtener el apoyo de los obreros y campesinos, cuyas condiciones sociales anteriores eran más miserables de lo que podemos imaginar, pero que no cambiaron demasiado tras la llegada al poder del cacique Alcalá Zamora o del burgués Azaña.

La República se ha convertido hoy para muchos partidos de "izquierda" en la principal bandera reinvindicativa de su imagen pública, identificando la bandera tricolor con la de un sistema político nuevo. Sin embargo, esto nunca fue así, y en el fondo la mera reinvindicación de un cambio de bandera y de la abolición de la monarquia no significa realmente apenas nada. La República tuvo en frente a los revolucionarios obreros hasta la llegada al poder del Frente Popular, primer momento en que el programa político empezó a tener algun rasgo de trasnformación social. l

No deberíamos olvidar que el golpe de estado contra la república llevado a cabo por los futuros franquistas (la mayoría de ellos alzados en nombre de la propia República) fue no tanto contra los gobiernos moderados de "izquierda", de Izquierda Republicana,  del Partido Radical, o de Acción Republicana, entre otros, sino contra los revolucionarios que se enfrentaron desde el primer momento de la proclamación popular de la Republica a su verdadero significado continuista.

A veces olvidamos, quizás intencionadamente, que el golpe de estado no tenía como objetivo en un principio la derrocación de la  República, y que de hecho estalló en su nombre, sino que tenía como principal fin acabar con todos aquellos que la combatieron para convertirla de verdad en una República de Trabajadores, pero no de todas las clases, sino de la clase obrera, de la clase productora.

El citado Ihlia Ehrenburg describió el verdadero carácter de la República en sus primeros años. en su libro de reportajes "España, República de Trabajadores", y avisa del fiasco que estaba suponiendo tal régimen burgués, al que no dejaron de enfrentarse los partidos revolucionarios, verdaderos representantes de los explotados.  Todavia el Frente Popular no habia llegado al poder, y los partidos revolucionarios eran tambien los enemigos del gobierno burgués de la República.

Un recuerdo imprescidible el que nos lega Ihlia Ehrenburg, para que nos planteemos que significa realmente nuestra lucha y reinvindicación de esa tan manoseada idea de la República, y por qué nos da tanto miedo reivindicar directamente el Socialismo, único sistema con el cual realmente podremos disfrutar algún dia de una verdadera República de Trabajadores.

En definitiva, República sí, bandera tricolor, sí, pero ante todo, la bandera roja del Socialismo, sin la que la primera no dejaría de ser otro símbolo de la injusticia, de la explotacion y de la oligarquia... Tal y como nos describe Ehrenburg en uno de los capítulos de su libro (que se puede descargar en el link al final de la entrada):

"La combinación de rosa y gris siempre nos conmueve. Acaso no sea más que un capricho del ojo. Acaso una interpretación subconsciente de lo que llamamos “vida”. El lago es ahora de un gris pálido, los montes de un rosa tierno. Esta región parece creada para las expansiones líricas. Aquí, la lengua española, viril y dura, se reblandece. Aquí puede hablarse de amor, sin espantar a los pájaros y al silencio con las ásperas consonantes. Aquí, las mozas cantan fados tristes y suaves. Más allá de aquella montaña, es ya Galicia, con su verdor lavado por las lluvias y sus pastores predispuestos a la poesía. Las orillas del lago están silenciosas y deshabitadas. La vista distingue, con alguna dificultad, algunas cabañas sobre los collados. En el lago pululan peces, sobre el lago revolotean pájaros. Así solían pintar el paraíso los primeros renacentistas. Sólo faltan las rizadas ovejas y los justos. No cabe duda, aquí la gente tiene que ser feliz. Por aquí pasó Unamuno. Escribió unas estrofas inspiradas. El camino llega hasta el lago.

Una posada, tortilla y truchas del lago. Un álbum para los visitantes. Una cosa intermedia entre un balneario y el edén.

La carretera transitable no pasa de aquí. Una senda, un burro. Dos aldeas: San Martín de Castañeda y Ribadelago. Nadie va hasta ellas. ¿Para qué van a ir? Allí no hay nada que comprar, ni nada que vender. Un rincón pintoresco, nada mas, y la miseria maldita. Y en España ni una cosa ni otra son excepcionales.

Sin embargo. San Martín puede vanagloriarse de sus bellezas artísticas. Entre las míseras cabañas se levantan las ruinas de un convento. Columnas románicas... Un nicho... Un ventanal... Hace cien años que los sabios monjes abandonaron el convento.

Se dieron cuenta de que el hombre no puede vivir sólo de lo bello y se trasladaron a lugares menos poéticos, pero más lucrativos. Los aldeanos no se marcharon. Los aldeanos se quedaron al lado de las ruinas románicas. Pero el monasterio no dejó solamente el rastro de las piedras inofensivas. Dejó también la vieja maldición: el foro.

Antiguamente los aldeanos pagaban todos los años un tributo al convento. Los frailes, al mudarse, vendieron este derecho a un señor completamente mundano. Ni más ni menos que se venden los muebles en una mudanza. Los frailes vendieron el foro, es decir, el derecho a desvalijar anualmente a los aldeanos. Esto sucedía en el año 1845. Han pasado casi cien años. Muy lejos de aquí, en Madrid, se sucedieron los gobiernos y cambiaron los colores de la bandera. Vino la primera República. Subieron al poder los liberales; tras ellos, los conservadores. En las elecciones, salían triunfantes los distintos partidos. Algunos osados tiraban bombas.

Algunos valientes se sometían al suplicio de la horca. El rey distribuía concesiones a los americanos. El rey hacía viajes a San Sebastián, el rey se divertía... Luego, destronaron al rey. El señor Alcalá Zamora pasó unos días en la cárcel. El señor Alcalá Zamora se instaló en el palacio de Oriente. Pero todo esto pasaba muy lejos de aquí, en Madrid. Para venir de Madrid hasta aquí, hay que montar primero en un rápido hasta Medina del Campo; luego, en un correo hasta Zamora; luego, en autobús hasta Puebla de Sanabria; luego, en coche de muías hasta el lago; luego, en burro, si es que lo hay... ¡Qué lejos está Madrid de esta aldeíta! Aquí, no ha cambiado nada. El agua del lago sigue poniéndose gris y las montañas de color de rosa, igual que antes, en los atardeceres. Las mozas siguen cantando canciones tristes igual que antes, e igual que antes los aldeanos mandan todos los años a un caballero desconocido, a un fantasma, el foro, o hablando más claramente: dos mil quinientas pesetas.

Los aldeanos tienen muy poca tierra: un puñado de tierra, que no es siquiera tierra, sino “tierriña”. ¿Qué sacarán de ella? Trescientos treinta habitantes tiene la aldea. Corno en todas las aldeas, un sinfín de crios. Aquí, la miseria engendra con la terquedad de los fatalistas resignados. Niños hambrientos. En vez de casas, establos negros, ahumados.

Se resiste uno a creer que la gente pueda vivir así toda la vida. ¿Serán fugitivos, víctimas de un incendio? No; son sencillamente españoles contribuyentes. Jamás viene nadie en su socorro. Y año tras año, tienen que entregar a un caballero lejano y desconocido todo lo que consiguen arrancarle a la tierra avara: dos mil quinientas pesetas. ¡Quinientos duros! Quinientos duros para el caballero fantasmal que heredó de su padre, además de otros bienes, el derecho a seguir cobrando el antiguo foro. El afortunado caballero es abogado. Posee una hermosa casa en la aldea, al lado del convento. No tiene muchos clientes, pero los aldeanos han de pagarle anualmente sus quinientos duros, no porque él los necesite, sino porque conoce bien las leyes y sus derechos...

A los ricos no les sobra jamás el dinero. Todos los años reciben los aldeanos el aviso correspondiente. Mandan el dinero. El señor firma el recibo.

En el mes de abril de 1931, los amantes de la libertad proclamaron en Madrid la República. Y no contentos con esto, declararon en la Constitución que España es una “República de trabajadores”. Claro está que, para evitar malas interpretaciones, se apresuraron a aclarar: “Una República de trabajadores de todas clases”. En 1931, lo mismo que en los años anteriores, los campesinos de San Martín pagaron al señor las dos mil quinientas pesetas. Trabajaron todo el no hurgando la tierra estéril.

También el señor trabajó , suyo: al llegar la fecha, se pasó el aviso y firmó el recibo.

Al otro lado del lago está la segunda aldea: Ribadelago. Aquí, los aldeanos no tienen que pagar el foro, pero no por ello pasan menos hambre. Aquí, hay todavía menos tierra.

Unos diminutos sembrados de patatas, que tal parecen huertos de juguete. Los moradores de estas aldeas comen patatas y habas. Procuran comer con medida, para no excederse. Cabañas como gallineros, barracones oscuros sin ventanas. Rara vez encienden los candiles. El aceite resultaría demasiado caro. En cada guarida de éstas, viven seis, ocho, diez personas. Enfermos, ancianos, niños; todos revueltos. Antes había una escuela. Luego, trasladaron al maestro y se olvidaron de mandar otro. Y no notan su falta, pues es difícil tener ganas de estudiar con el estómago vacío.

En toda la aldea no hay más que una casa con chimenea, ventanas y hasta visillos en las ventanas. En esta casa vive el administrador de la señora de V... Sobre esta señora se podrían componer versos. Antaño, el poeta le hubiese cantado: “¡Hermosa eres, poderosa y rica...!”. Yo no sé si la señora de V... es hermosa. Sólo sé que es poderosa y rica. Es propietaria de varias casas de la Gran Vía de Madrid.


También le pertenecen las aguas del lago de San Martín de Castañeda. Estas aguas, suavemente plateadas, que despiertan los sentimientos líricos y que, además, son ricas en pescado. La tierra no es de la señora de V... A ella sólo le pertenece el agua. Cuando el agua sube de nivel, crecen sus dominios. Es un rompecabezas jurídico, complicadísimo. Pero el abogado, que es casualmente el mismo caballero a quien los aldeanos del pueblo vecino pagan el foro, sabe desenredar muy listamente estas sutilezas. A la señora de V... le pertenece el agua con todos sus peces. El pescado del lago es excelente: magníficas truchas. Pero la señora de V... “o puede hacer nada con estas truchas. Los portes hasta Madrid son demasiado caros. Y la señora de V... puede pasarse perfectamente sin este pescado, pues un solo piso de uno de sus rascacielos madrileños le rinde mucho más que todo este poético lago.

El administrador de la señora de V... pesca las truchas. A veces, las vende en Zamora o en los pueblos de los alrededores. Vende las truchas al abogado. Las que puede, se las come él mismo. Pero en el lago hay mucho pescado y los peces pueden pasearse a sus anchas, sin temor a nadie. El administrador del lago se construyó un precioso hotelito.

Se convirtió en el cacique del pueblo. Fue hasta alcalde. Vive espléndidamente. Sus derechos están defendidos por los guardas. Los guardas tienen escopetas. Si un aldeano, muerto de hambre, se atreve a pescar de noche, le amenaza con una multa o con la cárcel. En España, a veces, saben hacer cumplir las leyes... Los aldeanos hambrientos pueden contemplar el lago, admirar las truchas azuladas y asalmonadas, admirarlas y conmoverse. Así pintaban el infierno los pintores de la primera época del Renacimiento.

No falta detalle. Los pescadores se retuercen hambrientos y desesperados, mientras el diablo está sentado plácidamente en su casita, detrás de los visillos.

Esta mañana llegó a la aldea un médico de Zamora. Es un hombre bueno y candoroso. Asiste gratuitamente a los aldeanos y hasta les ayuda de su bolsillo con cuanto puede. Antes, hacía propaganda aquí para la República. Creía firmemente que la República no se limitaría a trasladar al señor Alcalá Zamora de la cárcel al palacio real, sino que daría también de comer a los campesinos de Ribadelago. Una mujer alta, rodeada de crios, le para en la calle. Tiene el rostro afilado por el hambre y los sufrimientos.

—¿Cómo es, don Francisco —le pregunta la mujeruca al médico—, que la República no ha llegado todavía hasta nosotros?

La ironía española es siempre seria. La ironía literaria del Arcipreste de Hita, de Cervantes, no se diferencia gran cosa de la ironía de cualquier aldeano.

Don Francisco calla. Después de todo, ¿qué va a contestar? ¿Que la República es muy comodona? ¿Que le asusta el viaje burro? ¿O confesar que hace tiempo que la República llegó a estos lugares, pero que se detuvo en casa del administrador de la señora de V..., que tutea al abogado de Sanabria, que entiende mucho de foros y de truchas y que no es sólo una República, una República como otra cualquiera, sino una República de trabajadores...?"


España, República de Trabajadores
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