24 de enero de 2018

Mao Anying, el bolchevique hijo de Mao Tse-tung

“¡Querido camarada Stalin!

Soy un joven chino.  En el país que lideras, la Unión Soviética, estudio desde hace cinco años. Amo a la URSS de la 
misma manera que amo a China. No puedo ver como los fascistas alemanes pisotean su país. Quiero vengarme por los millones de soviéticos muertos. Estoy decidido a ir al frente. Por favor, apoye mi solicitud.

Mao Anying (Seriozha)
Mayo de 1942
” 

Imagini pentru Mao Anying
Mao Anying y su padre Mao Tse-Tung ante de que el primero
partiera a defender Corea del imperialismo yankee.
Mao Anying, el hijo mayor de Mao Tse-tung, nació en Changsha, Hunan en 1922. En 1930 mientras su padre estaba en la clandestinidad, su madre fue torturada y asesinada por las fuerzas del Kuomintang. Logró escapar con su hermano menor a Shangai donde fueron protegidos por agentes del Partido Comunista. Finalmente, en 1936 fue enviado a Moscú, donde estudió bajo la protección del PCUS.

Su amor a la Unión Soviética hizo que se considerara a sí mismo un hombre soviético, un bolchevique. Tres veces solicitó a Stalin que le permitiera ir al frente. Finalmente,  combatió en el Frente Oriental y entró en Berlín como teniente del Ejército Rojo.  En esta época utilizó el alias de Xie Liaosha (謝廖沙).

Regresó a China tras el final de la guerra, en 1946, y en 1950, ya proclamada la República Popular China, se alistó en el ejército de voluntarios chinos que participaría en la Guerra de Corea, bajo las órdenes de Peng Dehuai, cruzando el río Yalu el 25 de octubre con el cuerpo principal del ejército. Un mes más tarde, el 25 de noviembre y mientras se desempeñaba como traductor de ruso en el cuartel general de Peng, falleció durante un ataque aéreo. Tenía 28 años.

Cuando su padre fue informado de ello, después de pasar un rato en silencio, declaró: "En la guerra hay sacrificios. Sin sacrificios no habrá victoria".

23 de enero de 2018

¿Qué pasa con España? (Primera Parte), del brigadista internacional británico Lon Elliot

Lon Elliott, librero inglés, fue uno de los miles de comunistas que no dudaron en darlo todo por defender a los pueblos españoles contra el fascismo, combatiendo en importantes batallas como las del Jarama o Brunete.

Tras el triunfo del fascismo en España, Elliot siguió siendo un activo militante por la democracia en España, como miembro de la Asociación de Brigadistas de España de Liverpool, escribiendo poemas y diferentes artículos y libros con el objetivo de describir el terror franquista y dar a conocer la necesidad de que la comunidad internacional acabe con él, porque, como afirma en el libro que hemos traducido, "¿Qué pasa con España?", "El terror en España no desaparecerá hasta que el fascismo no sea derrotado".

Precisamente, en el Condado de Mercyside, cuya capital es Liverpool, en una placa que fue donada a la Asociación de las Brigadas Internacionales de Gran Bretaña, se utilizaron algunos de sus versos para homenajear y recordar a todos sus caídos en la lucha contra el fascismo en España. En la citada placa, que se encuentra en la Jack Jones House (sede de la Unión de Sindicatos de Liverpool, que lleva el nombre de otro de los brigadistas que formó parte del grupo de más de 200 hijos de la ciudad que lucharon en España contra Franco, Hitler y Mussolini), se cita a los 27 de ellos que cayeron en la lucha por la libertad en los campos de España.

Los versos de Lon Elliott que aparecen en la placa-homenaje, traducidos al castellano hace un tiempo por este blog, son los siguientes:

"Los fusiles que nunca más empuñaréis
en otras manos alzan aún su voz frente a la noche.
Vuestros puestos ya los han ocupado otros hermanos
que recordarán cómo moristeis en defensa de lo justo,
el día que tomasteis las armas, desafiasteis el poder
de los siglos y moristeis victoriosos.

Camaradas, descansad ahora, porque todo lo que amasteis, llegará a ser.
No buscasteis la muerte, pero al encontrarla,
y más una muerte así, mejor que una vida de ignominia,
podéis descansar ahora satisfechos. Se ha encendido una llama de esperanza,
la bandera de la libertad tremola de nuevo desplegada
y todo lo que amasteis vive más fructuoso en este mundo
".

En esta ocasión, hemos considerado de gran interés traducir al castellano la obra de Elliot "¿Qué pasa con España?", donde repasa los crímenes del franquismo en España y subraya la evidente vinculación de este con el nacionalsocialismo alemán, clamando por la necesidad de una acción urgente para terminar con él, para bien tanto de los españoles como de toda la comunidad internacional.

"Los hechos expuestos en este panfleto no son sino una pequeña muestra del total de cargos que se pueden y deben presentar contra Franco y el fascismo en España, pero creemos que son más que suficientes para mostrar que “el problema de España” exige una acción urgente y decisiva por parte de las Naciones Unidas en general y de Gran Bretaña en particular".

Se trata de una obra que nos parece esencial, y en el que se repasa el terrorismo fascista en la España de Franco y donde se demuestra que el genocidio y exterminio llevado a cabo por los nazis en Alemania se produjo también en España a manos de los generales y empresarios franquistas, exterminio anunciado desde el principio de la contienda por los gerifaltes rebeldes, como muestran las palabras de Franco en 1938, “Tenemos un censo aún incompleto con los nombres de más de dos millones de rojos. No hay sitio para esta gente en España”, o del General Mola, "Si hay diez millones de republicanos en España que se oponen al régimen de Franco, Franco exterminará hasta el último de ellos tras su victoria".

El libro de Elliot también denuncia cómo España se convirtió en refugio de nazis tras el final de la SGM, teniendo estos una gran influencia tanto en el gobierno como en las grandes empresas del país, ante la pasividad de países supuestamente democráticos como Gran Bretaña, Estados Unidos o Francia, entre otros. Por ejemplo, describe como "En enero de 1944, después de una visita del diputado nazi Fuerhrer Borman, Franco emitió un decreto que otorgaba la nacionalización a los extranjeros que habían ayudado a su "movimiento". En el momento del colapso de Alemania, se dice que Franco otorgó rápidamente la ciudadanía española a unos 30.000 alemanes, la mayoría de los cuales nunca habían estado en España durante la Guerra Española. Se cree que el número total de estos "ersatz" (sucedáneos) españoles ronda los 50,000, e incluye a jefes de negocios, expertos políticos, saboteadores e, indudablemente, a algunos científicos nazis, expertos en bombas atómicas, etc.".

Por último, Elliot honra y recuerda a los luchadores antifascistas que ofrecieron su juventud y su vida para defender la democracia y el socialismo en España, tanto durante la Guerra Civil, como tras el triunfo de Franco, desde las montañas como guerrilleros o en la clandestinidad y el exilio y, por supuesto, denunciando la salvaje represión sufrida por miles de españoles en los campos de concentración o cárceles franquistas, que eran totalmente equiparables a la sufrida durante el régimen nazi.

Damos la palabra, pues, al bueno de Lon Elliot:

***

¿QUÉ PASA CON ESPAÑA?
(Primera Parte)


I. Primero, luchar
II. El Buchenwald español
III. Donde el hambre es dueño y señor
IV. Camuflaje para la esvástica
V. La voz de su amo
VI. El movimiento de resistencia
VII. Los guerrilleros
VIII. El gobierno republicano
IX. Intrigas en tierra de nadie
X. Escondrijo nazi
XI. Qué podemos hacer


            ¿QUÉ PASA CON ESPAÑA?

I.                   Primero, luchar

Dos republicanos españoles, Santiago Álvarez y Sebastián Zapirain, fueron detenidos en Madrid hace algunas semanas[1] en el transcurso de una gran operación fascista en la que la policía de Franco detuvo a cientos de españoles, a menudo por la mera sospecha de tener simpatías democráticas.

Como es habitual en estos casos en la España de Franco, Santiago Álvarez y Zapirain fueron sometidos a terribles torturas y, si las cosas hubieran seguido su curso normal, su ejecución se habría producido poco después.

Pero, por una vez, los acontecimientos no se sucedieron como es habitual. Los hombres del Movimiento de Resistencia Español comunicaron la noticia a Francia, donde más de 100.000 demócratas españoles esperan el día en que puedan retornar a su país.
Imagini pentru international brigade association 
Al cabo unas pocas horas, una avalancha de protestas se abatió sobre Madrid desde todos los rincones del mundo. Los gobiernos británico, francés, argentino y cubano se dirigieron a las autoridades franquistas por medio de sus representantes en España. En los Estados Unidos se organizaron piquetes ante la embajada española. En Cuba los trabajadores organizaron una huelga general de cinco minutos.

La noticia de las detenciones llegó a este país el dieciocho de septiembre y, en apenas algo más de una semana, ya había tomado forma una gran campaña contra el reino del terror de Franco.

Personalidades destacadas de todos los ámbitos sociales cablegrafiaron sus protestas a Madrid. Entre ellos había más de cien diputados.

La primera manifestación política que recorrió las calles de Londres tras el levantamiento de la prohibición vigente en los días de la guerra fue para protestar ante la embajada de Franco en Belgrave Square.

Por carta dirigida a la International Brigade Association, el ministro de Exteriores, Ernest Bevin, anunciaba que se habían dado instrucciones al embajador británico en Madrid para que investigase las mencionadas detenciones y “si las circunstancias lo aconsejaban, realizase las gestiones oportunas ante el gobierno español”. La carta de Bevin seguía así: “Se ha instruido al embajador para que advierta al gobierno español de la desfavorable impresión que produciría, de llevarse a cabo, la ejecución por motivos políticos de estos dos hombres”.

El comité ejecutivo del mayor sindicato británico, el Transport and General Workers, exigió la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con la España de Franco, exigencia que, asimismo, comunicó por radio el presidente del Partido Laborista, Harold Laski, a una gran reunión en Nueva York.

El encargado de negocios soviético en Estados Unidos, [Nikolai] Novikov, pronunció en esa misma reunión de Nueva York palabras del siguiente tenor:

“Franco, mercenario de Hitler y Mussolini, debería ser procesado como criminal de guerra”. “Por sus actos agresivos contra la Unión Soviética, Franco se puso el mismo nivel que Hitler y Mussolini”. “Los pueblos de la Unión Soviética esperan que reciba su merecido y que su dictadura fascista sea abolida”.

Dean Acheson, vicesecretario de estado de los Estados Unidos, manifestó con total claridad que no cabe esperar acuerdos satisfactorios entre los gobiernos de Estados Unidos y la España de Franco.

Santiago Álvarez y Sebastián Zapirain habían vuelto a España desde el exilio para incorporarse al Movimiento de Liberación contra Franco. A pesar de su brillante trayectoria en el Ejército Republicano, sus nombres eran prácticamente desconocidos salvo para los españoles. Tras su detención, no obstante, se han convertido al punto en símbolos de todo el pueblo español y de su lucha contra la dictadura fascista.

La clase obrera y decenas de miles de hombres y mujeres progresistas en el Reino Unido no han olvidado ni un instante cómo, a pesar de todos sus esfuerzos –las grandes manifestaciones, los barcos cargados de alimentos, las colectas interminables en calles y fábricas o las innumerables resoluciones aprobadas–, el gobierno británico de Neville Chamberlain fue capaz de vender la España republicana a Hitler y Mussolini.

Ni tampoco han olvidado que las primeras víctimas británicas en la lucha contra la Alemania nazi fueron quinientos treinta y dos hombres y una mujer –Felicia Browne–que murieron combatiendo en defensa de la democracia española. Aunque Neville Chamberlain y su gobierno jamás honraron su memoria, ni aquellos de sus camaradas que quedaron inválidos permanentes recibieron nunca pensiones oficiales, los miembros del Batallón británico de las Brigadas Internacionales lucharon contra el mismo Hitler que combatieron los soldados en Dunkerque, El Alamein y Arnhem.

Son ya historia los días en que [Anthony] Eden y otros ministros tories negaban la evidencia de la intervención germano-italiana en España, y no es ya necesario recordar lo sucedido a lo largo de los tres años de una guerra, de 1936 a 1939, que permitió a Hitler y Mussolini establecer el fascismo en España.

La lección de aquellos años y el historial posterior de Franco se resumen en la declaración que acordaron los Tres Grandes en Postdam, por la que se comprometían a no respaldar ninguna solicitud de ingreso en las Naciones Unidas presentada por el gobierno de Franco “el cual, habiendo sido fundado con el apoyo de las potencias del Eje y en vista de su origen, naturaleza, historial y asociación íntima con los Estados agresores, no posee las cualidades necesarias para justificar tal ingreso”.

Algo más de un año antes, el 28 de junio de 1944, el National Council of Labour, que representa al Partido Laborista y a los movimientos sindical y cooperativo, hizo pública una declaración en la que se recordaban

“aquellos trágicos años en que el pueblo español entabló una lucha sangrienta en defensa de sus derechos y libertades constitucionales contra los militares rebeldes encabezados por el general Franco, quien, con ayuda de los dictadores alemán e italiano, sumió al pueblo español en la servidumbre física, intelectual y política”.

El National Council of Labour proseguía expresando su esperanza de que

“el heroísmo de los republicanos españoles se vea pronto recompensado con un gran acto que conduzca a su propia liberación democrática y haga de España un miembro de la comunidad de pueblos libres y amantes de la paz, reforzando así los vínculos de amistad en paz y prosperidad entre los pueblos español y británico”.

A pesar de la declaración de Postdam realizada por los Tres Grandes y de la victoria del Partido Laborista en las elecciones generales británicas, el Reino Unido y los Estados Unidos siguen reconociendo a Franco como jefe de Estado español. A sus ministros fascistas se les sigue considerando como miembros de un gobierno y no como criminales de guerra.

La sublevación de Franco contra el gobierno republicano costó la vida a un millón de españoles sobre una población total de unos 26. Desde entonces muchos miles de demócratas españoles han muerto ante los pelotones de fusilamiento franquistas, en los campos de exterminio nazis, en las filas de los Movimientos de Resistencia y de los ejércitos de países miembros de las Naciones Unidas.

Sin embargo, a pesar de este sacrificio, el pueblo español sigue gobernado por una dictadura fascista que emplea todos los archiconocidos métodos nazis de violencia, tortura y completa supresión de los más elementales derechos democráticos. Detrás de sus insinceras promesas de reforma, Franco sigue haciendo todo lo posible por eliminar cualquier rastro de oposición democrática por medio del simple expediente del exterminio físico.

Los hechos expuestos en este panfleto no son sino una pequeña muestra del total de cargos que se pueden y deben presentar contra Franco y el fascismo en España, pero creemos que son más que suficientes para mostrar que “el problema de España” exige una acción urgente y decisiva por parte de las Naciones Unidas en general y de Gran Bretaña en particular.


II. El Buchenwald español

Más que cualquier otra cosa en cinco años de guerra, más que las listas de víctimas, más que la guerra relámpago, que las bombas volantes y los cohetes, los campos de la muerte de Buchenwald y Belsen nos hicieron ver el horror y la degradación absolutos de la Alemania nazi.

Imagini pentru international brigade associationNo obstante, si un periodista llegado de Marte a nuestro planeta recorriera toda Europa y, al cabo de su periplo, se sentase a escribir un informe titulado “Los campos de la muerte nazis y la opinión pública británica”, es probable que se quedase totalmente desconcertado. Por una parte constataría el horror general y la indignación que el Reino Unido sintió al conocer las revelaciones de los campos nazis. Por otra –suponiendo que a este visitante de Marte no se le hubiese puesto impedimento alguno–, habría visto que siguen existiendo cárceles, campos de concentración, batallones de trabajos forzados, que no difieren en nada fundamental de lo que inventaron los nazis. Tales cosas las habría visto en España, un país con el que Gran Bretaña mantiene relaciones comerciales y diplomáticas normales.

El General Mola, uno de los capitostes de la rebelión fascista en España, dijo en cierta ocasión a un corresponsal norteamericano: “Si hay diez millones de republicanos en España que se oponen al régimen de Franco, Franco exterminará hasta el último de ellos tras su victoria[2].

En 1938 Franco pronunció un discurso en Burgos en el que esbozó su política para España. Dijo:

“Tenemos un censo aún incompleto con los nombres de más de dos millones de rojos. No hay sitio para esta gente en España”[3].

En julio de 1939 el fiscal de Sevilla dijo durante la celebración de un juicio:

“En el siglo XV, España poseía un imperio que contaba con tan sólo 12 millones de habitantes. ¿Qué más da si exterminamos hoy a la mitad de la población, si con 12 millones nos basta para reconquistar nuestro imperio perdido?”[4].

En agosto de 1939, [Eliseo] Álvarez Arenas, general franquista, en una conferencia pronunciada ante los estudiantes de la escuela militar de Granada, dijo:

“¡Exterminad a todo el que se oponga a la política del Caudillo por el medio que sea!”[5]

Franco ha incumplido la mayoría de sus promesas pero, sin duda alguna, ha hecho todo lo posible por exterminar a sus oponentes.

No ha habido tropas aliadas que hayan liberado los campos de concentración españoles y ninguna comisión de encuesta ha investigado los crímenes de guerra cometidos por los iguales de la Bestia de Belsen[6]. No es fácil obtener datos sobre el terror fascista en España. Pero existen pruebas suficientes para quienes se toman la molestia de buscarlas, del mismo modo que existían pruebas de los campos de concentración nazis mucho antes de 1939.

Mavis Bacca, católica, es una música inglesa. Fue a España en 1939 y todos sus contactos previos la habían predispuesto en favor de Franco. Su experiencia en la “nueva España” le abrió los ojos. El desencanto fue completo tras pasar ocho meses en la cárcel de mujeres de Les Corts por el “delito” de ayudar a algunos de nuestros aliados a escapar a través de España de la Europa ocupada por Alemania. Su experiencia está recogida en un libro actualmente en prensa y en un artículo publicado en Reynolds News el 8 de julio.

En las siguientes líneas se puede vislumbrar, siquiera de pasada, la infernal crueldad que  encontró en las cárceles del “valiente caballero cristiano”[7]:

“Había una mujer acurrucada encima de su colchón. Lloraba en silencio, tapándose la cara con las manos. Su actitud era de una desesperación tal, que no me parecía oportuno interrumpirla. Sin embargo, finalmente, la toqué en el hombro y le dije con suavidad: “¿Te puedo ayudar en algo?” “¿Ayudar?”, repitió mecánicamente, levantando sus ojos hacia mí. Entonces murmuró con voz ronca: “Han fusilado a mi hijo. Han asesinado a mi niño. Tenía 22 años…”
“Mis compañeras de prisión me contaron que al muchacho le habían condenado a muerte dos años atrás  por actividades rojas durante la guerra civil. Cuando ésta comenzó sólo tenía 16 o 17 años…”
“… Una joven fue encarcelada, acusada de haber pasado correspondencia a un antiguo republicano cerca de la frontera en Figueras. Tras detenerla, la llevaron a un cuartel de la policía y, ante veinte hombres, la desnudaron y le quemaron el pecho con cigarrillos encendidos. Esto no son habladurías, yo misma vi las cicatrices…”

En Les Corts, Mavis Bacca se encontró con mujeres que languidecían en prisión condenadas a penas que iban de los seis a los treinta años por “delitos políticos”, a menudo sin especificar, y a quienes no había procesado tribunal alguno. La comida era más que insuficiente y la higiene inexistente por completo.

Pero algo admirable sí que descubrió en las cárceles franquistas, a saber:

“La fe inquebrantable en el amanecer de un nuevo orden social, en una España regenerada, que era la principal fuente de energía que alimentaba el valor y la coherencia de la amplia masa de los [presos] “políticos”,  representativa de la vieja tradición republicana española”.  

José Vitini [Flórez] formaba parte de esa tradición republicana española. Con decenas de miles de republicanos se vio obligado a buscar refugio en Francia al final de la guerra de España. Cuando llegó el momento, se unió al maquis francés. Sus cualidades personales y su experiencia militar le permitieron alcanzar el grado de coronel. Él y los españoles a su mando combatieron en la guerra de liberación de Francia y expulsaron a los alemanes de la bellísima ciudad medieval de Albi y de muchos otros lugares del sudoeste francés.

Una vez liberada Francia, todo el empeño de Vitini se volcó en el trabajo que aún quedaba por hacer en casa. Cruzó los Pirineos y se unió al Movimiento de Resistencia Español. Se produjo un contratiempo y las autoridades franquistas lo detuvieron. Lo sometieron al típico juicio farsa que organiza Franco cuando se digna juzgar a sus víctimas: el fiscal despotricó durante horas y un abogado defensor falangista formuló las alegaciones de rigor y pidió clemencia para sus defendidos, dando fríamente por sentado que eran culpables de todos los cargos de terrorismo que se les imputaban. Vitini y sus diez camaradas fueron condenados a muerte y ejecutados el día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.

El hombre que confirmó la sentencia contra el héroe de las Fuerzas Francesas del Interior (FFI) fue el criminal de guerra Muñoz Grandes, capitán general de Madrid y antiguo comandante de la División Azul que luchó contra los soviéticos. La Unión Soviética pretende juzgar a Muñoz Grandes por sus acciones en el frente oriental, entre ellas la destrucción de las iglesias de Novgorod.

A Franco le convenía anunciar la ejecución de Vitini y de sus camaradas, pero por cada ejecución a la que se da publicidad en España, se asesina a cientos de hombres y mujeres en secreto.

La Junta Suprema de Unidad Nacional, máximo órgano de dirección de la oposición democrática a Franco en el interior de España, ha publicado listas de las víctimas del franquismo en las que figuran los miembros de cada una de las organizaciones democráticas.  

La Convención de Ayuda al Pueblo Español, que se reunió en México este año, declaró que “durante los últimos seis meses de 1944, se produjeron 1.136 ejecuciones en diez ciudades españolas: 576 en Madrid, 39 en Gijón, 16 en Jaén, 230 en León, 104 en Ocaña, 23 en Ciudad Real, 30 en Bilbao, 40 en Málaga, 35 en Santander, 43 en Guadalajara”. Muchos de esos fusilamientos se llevan a cabo siguiendo la práctica nazi de la represalia. Se ejecuta a prisioneros por las acciones de resistencia de otros.

Puede que la industria y la agricultura españolas estén subdesarrolladas, pero los métodos de los torturadores franquistas están totalmente al día. Emplean las más recientes aportaciones de la Gestapo en la materia: electrodos, drogas, etc. Han dejado a Torquemada y a la Inquisición a años luz.

La prisión de Ocaña es una de las peores. En ella están encarcelados los presos “más rebeldes”. En Ocaña se les encierra en celdas de aislamiento que son como tumbas en las que apenas pueden moverse. La comida se reduce a pan y agua. Las palizas son constantes y las ejecuciones se producen sin mediar causa, juicio o condena alguna.


Los cálculos varían en cuanto al número de prisioneros en las cárceles franquistas, pero la cifra mínima que parece más fiable es la que dio la Convención mexicana, a saber, 200.000 personas. Tales cálculos se basan en la capacidad conocida de los centros penitenciarios españoles y en el hecho, también conocido, de que todas las cárceles estén llenas hasta los topes. Esta cifra, sin embargo, no tiene en cuenta las decenas y decenas de edificios requisados por todas partes y convertidos en prisiones. El periódico norteamericano PM  eleva la cifra total por encima de los 400.000 reclusos.

Lord Templewood, antiguo embajador británico en Madrid, que, en su día, no se distinguió por su enemiga contra Franco, consideró oportuno denunciar las inhumanas condiciones carcelarias que existen en España en un discurso pronunciado el 21 de marzo:

“A mi parecer, las condiciones penales en España atentan en casi todos los sentidos contra los principios básicos de respeto a la personalidad humana”.

A quienes están en las cárceles hay que añadir, igualmente, los miles de españoles aherrojados en batallones de trabajos forzados. Hasta hace poco unos seiscientos de entre ellos trabajaban en un monumento que está construyendo el franquismo cerca de Madrid en memoria de los fascistas muertos en la guerra de España. Otros trescientos trabajaban en las minas de mercurio de Almadén, donde, según se dice, hay capital británico invertido. Trabajan de 10 a 14 horas diarias y reciben por ello el valor de un penique, aproximadamente. No se les proporcionan mantas y la comida es el mismo rancho miserable que se sirve en las prisiones españolas. Franco llama a esto “redención por el trabajo”. En realidad, no es más que otro método de exterminio de republicanos.

El terror en España no desaparecerá hasta que el fascismo no sea derrotado, pero sí es posible hacer algo ahora mismo: el deber ineludible del gobierno británico y de sus representantes diplomáticos es condenar públicamente los crímenes de Franco del mismo modo que condenaron los crímenes de los nazis.


***




[1] Los hechos relatados se remontan a agosto de 1945. [Nota de los traductores]
[2] Probable retraducción [N. de los t.]
[3] Retraducción [N. de los t.]
[4] Retraducción [N. de los t.]
[5] Retraducción [N. de los t.]
[6] Apodo dado por los internos del campo de concentración de Belsen a Josef Kramer (1906-1945), oficial de las SS durante la Segunda Guerra Mundial y comandante de los campos de concentración de Struthof-NatzweilerBirkenau y el ya mencionado Bergen-Belsen. [N. de los t.]
[7] Francisco Franco, en palabras del miembro del Partido Conservador británico Henry Page Croft, pronunciadas el 23 de marzo de 1938 en un mitin filofascista celebrado en Londres. [N. De los t.]

21 de enero de 2018

RBC: "Continúe con su gloriosa guerra de liberación”. El intercambio de telegramas entre Stalin y Mao Tse-tung en enero de 1949

La Red de Blogs Comunistas ha traducido, por su excepcional importancia histórica y política, la correspondencia telegráfica entre Stalin y Mao Tse-tung en enero de 1949 (precedida de un escrito de C.L. Tikhvinsky), a partir de la versión publicada por la revista Revolutionary Democracy de Delhi, India, por cortesía de la revista “Novaya i NoveishayaIstoriya”, n. 4-5, 1994, pp. 132-40 (que analizara los documentos del Archivo Presidencial de la Federación Rusa). Los textos en lengua rusa fueron traducidos al inglés por Satyabhan Singh y Tahir Asghar; la traducción del inglés al italiano es de parte de la revista Teoría y Praxis, de la que la Red de Blogs Comunista (RBC) ha traducido el texto al castellano. 


De la correspondencia Stalin-Mao se concluye con claridad que la URSS de Stalin apoyaba decididamente, todavía en esos años, la revolución y las luchas antiimperialistas en todo el mundo; ello desmiente las habituales acusaciones, lanzadas contra Stalin por los trotskistas revisionistas y burgueses, según las cuales este miraba con desinterés el desarrollo de los  procesos revolucionarios internacionales por interés nacionalista o porque pretendía “repartirse el mundo” en acuerdo con las potencias imperialistas. A pesar de las fundadas reservas que tenían acerca de la realidad interna del Partido Comunista Chino, Stalin – que distinguía con gran lucidez las etapas del proceso revolucionario – sí que tenía bien claro, en aquella época, que en China el objetivo principal era la formación de un gobierno revolucionario antiimperialista y el desarrollo de un régimen de “democracia popular” que asumiera los trabajos de la lucha anti feudal y antiimperialista y preparase la transición a la sociedad socialista.

En 1949 la situación había sufrido cambios radicales: el Ejército Popular de Liberación había adquirido la superioridad numérica sobre el ejercito del Kuomintang, el ritmo de avance de las fuerzas populares iba más rápido, el régimen interno del Kuomintang estaba en pleno desfallecimiento; además, la intromisión de las potencias imperialistas, y en primer lugar de los Estados Unidos, a través de las fraudulentas “propuestas de paz” de Chiang Kai-shek acordadas con los americanos, ponían no solo en peligro la victoria del ELP y del PCCh, sino también preparaban el inicio de una intervención militar de las potencias occidentales a China, que en aquel momento no estaba todavía descartada. Un eventual éxito del imperialismo en el inmenso “continente” chino habría significado el cerco del naciente campo socialista (y, en la amplia visión internacionalista, Stalin se daba cuenta también de esto).

Era, por tanto, necesario hacer fallar la tentativa reaccionaria con una táctica que la correspondencia que publicamos ilustra de modo claro. Al final, después de algunas iniciales incertidumbres y reservas, Mao Tse-tung acepta la táctica sugerida por Stalin, que indicaba sin vacilaciones el objetivo a llevar a cabo: “Continúe su gloriosa guerra de liberación”.

Que el camarada Stalin tuviera razón, y que la revolución china debiera pasar por la etapa democrática de la guerra de liberación nacional antiimperialista es historia. La perspectiva estratégica de Mao Tse-tung, en aquella etapa, era la misma. En noviembre de 1948 había escrito: “El trabajo del Partido Comunista Chino es el de unir las fuerzas revolucionarias de todo el país, cazar las fuerzas agresivas del imperialismo americano, derribar el dominio reaccionario del Kuomintang y fundar una república popular, democrática y unificada ¡Fuerzas revolucionarias de todo el mundo, únanse para combatir la agresión imperialista!”, (en “Por una paz estable, por una democracia popular”, n. 21, 1948).


***

"Continúe con su gloriosa guerra de liberación”. El intercambio de telegramas entre Stalin y Mao Tse-tung en enero de 1949por  C.J. Tikhvinsky.

Después de la capitulación japonesa en 1945, se delineó la posibilidad de alcanzar la unificación de China por medios pacíficos. El 10 de octubre de 1945, en el curso de las conversaciones de Chungking, fueron firmados una serie de acuerdos entre los delegados del Kuomintang y los del Partido Comunista Chino. Estos acuerdos preveían el cese de las hostilidades militares entre las fuerzas armadas del Kuomintang y las del PCCh, la legalización de la actividad del PCCh y el reconocimiento de sus fuerzas armadas como parte integrante del ejército chino.

Resultado de imagen de mao y stalinFue convocada una Conferencia Política Consultiva en donde participaron todos los partidos políticos chinos. Pero las decisiones de la Conferencia Política Consultiva, entre las cuales Chiang Kai-shek había prometido poner fin al régimen de partido único del Kuomintang, cesar la persecución de los elementos democráticos y convocar una Asamblea Nacional democráticamente electa, no fueron cumplidas. 

En el verano de 1946, el Kuomintang, apoyado por los Estados Unidos de América, que querían hacer desembarcar sus tropas en China, proporcionó al gobierno de Nanjing enormes cantidades de armas, aviones y naves y gran cantidad de alimentos y de medios financieros, recomenzando la guerra civil contra el Partido Comunista Chino. Las tropas del PCCh debieron abandonar los territorios del Norte y del Noroeste que se encontraban bajo su control. Pero el creciente descontento por la política opresiva al pueblo chino por parte del Kuomintang, la presencia de las tropas americanas en el país, el gran deterioro de las condiciones económicas, la tiranía de las bandas criminales del Kuomintang, las tácticas defensivas y las acciones de guerrillas conducidas victoriosamente por el Ejército Popular de Liberación crearon, por fin en 1947, una situación en la cual el Kuomintang, que había llevado contra el EPL un ejército de tres millones de hombres, sufrió la pérdida de más de una tercio de sus tropas.

Entre el verano y el otoño de 1948 las tropas del EPL infligieron una serie de duras derrotas a las fuerzas del gobierno de Nanjing. De septiembre a noviembre de 1948, se llevaron a cabo una de las tres más grandes operaciones militares del EPL contra las tropas de Chiang Kai-shek, la batalla de Laoshen, en el curso de la cual fue liberado el interior de la China nororiental. En aquel periodo, un gran número de soldados, oficiales y generales del ejército gubernamental pasaron voluntariamente a formar parte del Ejército Popular de Liberación. En el mes de noviembre,se inició la operación de Huai He, en la cual el Kuomintang perdió más de 555.000 hombres; en diciembre, la última de las operaciones – la de Bingquing – llevó a la liberación de toda la China septentrional.

Ante las severas batallas militares y el hecho de que la ciudad de Nanjing y de Shanghái se encontraran directamente amenazadas después de la llegada del Ejército Popular de Liberación a la ribera septentrional del Yangtzé, Chiang Kai-shek - en el discurso de Año Nuevo, pronunciado el primero de enero de 1949 – propuso la tregua al comando general del EPL, en el intento de obtener un periodo de respiro para reforzar sus defensas.


El Kuomintang trató de “internacionalizar” su “ofensiva de paz”. El Ministerio de Exteriores del gobierno de Nanjing se dirigió a los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra, Francia y de la Unión Soviética, pidiéndoles que hicieran de mediadores para una solución pacífica entre el Kuomintang y el Partido Comunista Chino.

La situación internacional en 1948 era muy tensa. En las cuestión de Berlín, las relaciones entre la URSS y USA (apoyados, estos últimos, por Inglaterra y Francia se habían deteriorado (“Crisis de Berlín”).

A partir de finales de 1945, en los Estados Unidos se fueron tomando en consideración algunos planes para atacar a la Unión Soviética con el empleo de bombas atómicas, de la cual los Estados Unidos eran entonces los únicos poseedores. Según uno de estos planes, que tenía como nombre en código “DropShot”, EEUU pensaba utilizar las fuerzas del Kuomintang y de otros regímenes reaccionarios del Extremo Oriente, a los cuales habría proporcionado el apoyo de la aviación y de la marina americana de las bases norteamericanas en territorio japonés y de otras bases militares “de fuera de la China continental”.


En esta compleja situación internacional, el gobierno soviético, temiendo el peligro de interferencia militar de EEUU en la guerra civil en China, decide discutir con Mao Tse-tung la posición que, según los dirigentes soviéticos, era necesario asumir respecto a la propuesta del gobierno de Nanjing que solicitaba la mediación de cuatro Estados para cesar las hostilidades militares entre las tropas del Kuomintang y el Ejército Popular de Liberación Chino. Los documentos del Kuomintang extraídos del Archivo Presidencial de la Federación Rusa refutan claramente las fantasías sobre “indiferencia y escepticismo de la dirigencia soviética respecto del PCCh”, y la versión según la cual la Unión Soviética habría sido contraria al cruce del Yangtzé por parte del EPL y a la liberación del interior de China de la dictadura del Kuomintang.



nº1.Telegrama del 10 de enero de 1949, de J.V. Stalin a Mao Tse-tung

Camarada Mao Tse-tung,

El 9 de enero hemos recibido una nota del gobierno de Nanjing que contiene una propuesta al gobierno soviético para ser mediador entre el gobierno de Nanjing y el Partido Comunista Chino en la cuestión del cese de hostilidades y para alcanzar la paz. Al mismo tiempo, una análoga propuesta fue enviada a los gobiernos de los Estados Unidos, de Inglaterra y de Francia. El gobierno de Nanjing no ha recibido todavía respuesta de estos gobiernos. Tampoco el gobierno soviético hasta la fecha ha respondido. En cada caso, es obvio que las propuestas del gobierno (de Nanjing) fueron dictadas por los americanos. Estas propuestas pretenden hacer parecer al gobierno de Nanjing como partidario del fin de la guerra y de la llegada de la paz, y a acusar al Partido Comunista Chino como partidario de la guerra y de rechazar iniciar las negociaciones de paz con los miembros de Nanjing. 

Estamos pensando responder de este modo: el gobierno soviético siempre ha estado, y así 
Resultado de imagen de mao y stalin
continúa,favorable al cese de la guerra y ala firma de una paz en China. Pero, antes de servir como mediadora, quiere saber si la otra parte – el Partido Comunista Chino – está de acuerdo en aceptar la mediación de la URSS. En vista de esto, la URSS desearía que la otra parte – el Partido Comunista Chino – acepte la iniciativa de paz al gobierno chino y esté de acuerdo con la mediación de la URSS. Pensamos responder así, y les pedimos que nos hagan saber si están de acuerdo.

Si no están de acuerdo, les sugerimos que nos den una respuesta.

Igualmente, nosotros pensamos que su respuesta nos será enviada, también debemos tener presente lo siguiente.

El Partido Comunista siempre ha estado a favor de la paz en China, porque la guerra civil en China no fue iniciada por el Partido Comunista, pero el gobierno de Nanjing debe ser considerado responsable de las consecuencias de la guerra. El Partido Comunista Chino está esperando a comenzar las negociaciones con el Kuomintang, pero sin la participación de aquellos criminales de guerra que han provocado la guerra civil en China. El PCCh es favorable a las negociaciones directas con el Kuomintang sin mediadores extranjeros. En particular, por cuanto se refiere a la mediación, el PCCh considera que las potencias extranjeras que han participado en la guerra civil usando la aviación y la marina contra el Ejército Popular de Liberación chino no pueden ser considerados neutrales ni objetivos en el esfuerzo de poner fin a la guerra en China.

Pensamos que esta debe ser su justa respuesta. Si no están de acuerdo, háganos saber su opinión.

Por cuanto se refiere a su visita a Moscú, opinamos – dadas las circunstancias antes mencionadas – que ustedes deberían, por desgracia, aplazar por algún tiempo su partida, ya que en tales circunstancias su visita a Moscú sería utilizada por los enemigos para desacreditar el PCCh, presentándolo como una fuerza que apoya y depende de Moscú. Todo ello, naturalmente, es desfavorable para el PCCh y también para la URSS. 

En espera de su pronta respuesta. Fillipov.


nº2. Continuación y final del anterior telegrama de J.V. Stalin a Mao Tse-tung, de 11 de enero de 1949

Como es evidente por cuanto se ha dicho anteriormente, en nuestra sugerencia de respuesta a la propuesta del Kuomintang , es importante decir que el Kuomintang quiere el fracaso de las negociaciones de paz. Está claro que el Kuomintang no optará por las negociaciones de paz sin la mediación de las potencias extranjeras y, en modo específico, sin la mediación de los Estados Unidos de América. Es igualmente claro que el Kuomintang no querrá conducir las negociaciones de paz sin la participación de Chiang Kai-Shek y de los otros criminales de guerra. 

Así que nosotros calculamos que el Kuomintang va a rechazar las negociaciones de paz y las condiciones puestas por el PCCh. Como consecuencia el PCCh estará dispuesto a entablar las negociaciones de paz, y no se le podrá entonces reprochar el haber contribuido a la continuación de la guerra civil. El Kuomintang será visto como el culpable de haber hecho fallar las negociaciones de paz. Así la maniobra pacifista del Kuomintang y de los EEUU fallará y usted podrá continuar su gloriosa guerra de liberación.

En espera de su respuesta. Fillipov


nº3.Telegrama de Mao Tse-tung a J.V. Stalin, 13 de enero de 1949


Camarada Fillipov,

He recibido su telegrama del pasado 10 de enero.

1. Nosotros consideramos que, en relación a la nota del gobierno de Nanjing que contiene la propuesta de que la URSS medie para intentar poner fin a la guerra civil en China, el gobierno de la URSS debe responder en el modo siguiente:

El gobierno de la URSS siempre ha deseado, y continúa deseando, una China democrática y pacífica. Sin embargo, en qué modo deben intentar conseguir la paz, la democracia, la humanización de China es algo que compete exclusivamente al pueblo chino. El gobierno de la URSS basándose en el principio de no interferencia en los asuntos internos de los demás países, considera inaceptable su participación en la mediación entre las dos partes de la guerra civil en China. 
Resultado de imagen de mao y stalin
2. Nosotros consideramos que Inglaterra y Francia, y en modo particular EE.UU., están extremadamente deseosos de participar en la mediación para poder poner fin a la guerra civil en China y conseguir, de tal modo, sus objetivos: la restauración del poder del Kuomintang; pero los gobiernos de estos estados y, en particular, el gobierno de EE.UU., han perdido autoridad ante el pueblo chino. Más allá de esto, las victorias del EPL en todo el país y la pérdida del poder por parte del Kuomintang se han convertido en evidencias a los ojos de todos.

No está claro si ellos quieren continuar sosteniendo el gobierno de Nanjing y continuar, entonces atacando al EPL.

Solo la URSS goza de una altísima autoridad entre el pueblo chino; si, por tanto, de acuerdo a la nota del gobierno de Nanjing, la URSS asumiera la posición delineada en su telegrama del 10 de enero de 1949, entonces EEUU., Inglaterra y Francia llegarán a la conclusión de que su participación es obligada, y sin embargo daría lugar a una situación en la cual el Kuomintang podría aprovecharse para desacreditarnos como los promotores de la guerra. Y la gran masa popular que están insatisfechas con el Kuomintang y esperan una próxima victoria del Ejército Popular de Liberación disminuiría.

Así que, si la URSS considera lo complejo de las relaciones internacionales asumirá, en su respuesta a la nota, la posición que nosotros estamos sugiriendo. Nuestro gran deseo es que usted apruebe nuestras propuestas. Si se va a dar este paso, nos sería de gran ayuda.

3. Si es posible permitir que los hombres del gobierno de Nanjing, incluidos los criminales de guerra, participen en la negociación de paz con nosotros, es cuestión en la cual deseamos reflexionar todavía. Actualmente estamos inclinados a asumir la siguiente posición: para que el pueblo chino pueda conseguir rápidamente una verdadera paz es necesario la rendición incondicional del gobierno de Nanjing.

Fue el gobierno de Nanjing el que inició la guerra, y de este modo han cometido grandes crimines. El pueblo no tiene más confianza en él. Para la más rápida finalización de la guerra y para la consecución de la paz, el gobierno de Nanjing debe trasferir el poder al pueblo. No tiene más justificación su permanencia en el poder.

Nosotros creemos que, si actualmente llevamos a cabo las negociaciones con Jian Jijun, Shaco Litsi y otros hombres de este tipo, y formáramos con ellos un gobierno de coalición, esto sería precisamente aquello que el gobierno actual desearía que sucediera. Pero esto provocaría gran desconcierto en el pueblo chino, en los partidos democráticos, en las organizaciones populares, en algunos sectores del EPL, e incluso en los militantes de base del Partido Comunista Chino, y dañaría seriamente nuestra posición, por la cual se nos considera la parte justa.

A partir de julio de 1947, teniendo en cuenta con gran prudencia y atención el carácter ilusorio de las conversaciones con el gobierno de EE.UU. y el Kuomintang, estuvimos obligados a contemplar la posibilidad de derrota militar en este último año, y el grado de influencia que esta ilusión podrá tener en el pueblo chino.

Estamos profundamente preocupados por la posibilidad de que este carácter ilusorio pudiera tener gran influencia sobre la población que nos obligue a realizar un cambio político, es decir a no rechazar la propuesta de conversaciones con el Kuomintang. En este caso, vamos a optar por la formación del gobierno de coalición. La razón principal es esta: asegurarnos de que los americanos y los hombres del Kuomintang pongan en la mesa sus mejores cartas, mientras nosotros descubriremos las nuestras en el último momento.

Recientemente hemos publicado una lista de criminales de guerra: 45 personas. Esto no fue hecho oficial (un artículo periodístico). El ELP no ha emitido todavía algún orden de arresto a estos criminales de guerra.

El 1º de enero, Chiang Kai-shek ha presentado su propuesta de paz. Hemos respondido extra-oficialmente (un artículo periodístico).

Recientemente, hemos dejado abiertos algunos puntos para posteriores cambios, al fin de verificar como el pueblo chino y la comunidad internacional reaccionarán a las engañosas conversaciones de paz del Kuomintang.

Actualmente estamos inclinados a rechazar justamente la engañosa propuesta de paz del Kuomintang, porque la balanza de fuerzas en China ahora ha cambiado radicalmente, además del hecho de que la comunidad internacional no es favorable al gobierno de Nanjing; el Ejército Popular de Liberación puede este año atravesar el Yangtzé y atacar Nanjing.

Claramente, no nos pueden pedir hacer una maniobra política semejante. En la actual situación, es peligrosa una maniobra semejante que puede ser más dañina que útil.

Les estamos agradecidos por haber pedido nuestra opinión en un problema tan importante. Si no están de acuerdo con la opinión que hemos expuesto, o si han cambiado de planes, les pedimos que nos la hagansaber.

12 de enero de 1949

Mao Tse-Tung.


nº4. Telegrama de J.V Stalin a Mao Tse-tung, 14 de enero

Compañero Mao Tse-tung,

He recibido su largo telegrama sobre la propuesta de paz de Nanjing.  

Resultado de imagen de mao y stalin
Poster de Stalin y Mao (1951). Amistad entre los
pueblos soviéticos y China.

1. Naturalmente, sería mejor si la propuesta de paz del gobierno de Nanjing no existiera, si todas las maniobras pacifistas de los Estados Unidos no existieran. Es claro que esta maniobra no es deseable, ya que puede perjudicar nuestra causa común. Lamentablemente, la maniobra es ahora un hecho, y no podemos pedir más: debemos tomarla en consideración.

2. Indudablemente,la paz propuesta por los hombres de Nanjing y de EE.UU.es una manifestación de la política de las ilusiones. En primer lugar, porque los hombres de Nanjing no quieren ninguna paz con el Partido Comunista, por cuanto la paz con el Partido Comunista significaría el rechazo de la política de aniquilación del Partido Comunista y de su ejército, y este rechazo conduciría a la muerte política de los dirigentes del Kuomintang y la completa desorganización de las tropas del Kuomintang. En segundo lugar, porque saben que el Partido Comunista no aceptará la paz con el Kuomintang, porque no puede abandonar su política fundamental de aniquilación del Kuomintang y de su ejército. 

¿Qué quieren, a fin de cuentas, los hombres de Nanjing? No quieren la paz con el Partido Comunista, pero si un armisticio, si un cese de hostilidades para obtener un respiro, poner en orden su ejército, recibir armas de los Estados Unidos de América, acumular fuerzas y luego romper el armisticio y atacar al Ejército Popular de Liberación después de haber acusado al Partido Comunista de romper las negociaciones de paz. Quieren, como mínimo, impedir al Partido Comunista destruir al ejército del Kuomintang.

Es esta la esencia de la actual política de engaño llevada a cabo por los hombres de Nanjing y de EE.UU.

3. ¿Cómo responder a estas maniobras de los hombres de Nanjing y de EEUU? Dos opciones son posibles. La primera es rechazar las propuestas de paz de los hombres de Nanjing y declarar abiertamente la necesidad de continuar la guerra civil. ¿Pero esto que significa? Significa, sobre todo, que ustedes desvelen su as en la manga, y pongan en las manos del Kuomintang un arma así de importante como la bandera de la paz. En segundo lugar, significa dar una ayuda a sus enemigos en China, y – de fuera de la China – presentando en modo desconsiderado al Partido Comunista como partidario de la guerra civil y que se considere al Kuomintang como defensor de la paz. En tercer lugar, significa dar a EE.UU. la posibilidad de manipular la opinión pública europea y americana acerca de llegar a la paz es imposible con el Partido Comunista porque ellos no quieren la paz, y que el único medio para obtener la paz en China consiste en organizar una intervención armada de las potencias similar a la intervención hecha a Rusia entre los años 1918 y1921.

Nosotros pensamos que una respuesta clara y neta es justa cuando existe gente honesta. Pero, si hay que hacer el juego del trilero con los hombres de Nanjing, una respuesta clara y neta puede ser peligrosa.

Es posible, todavía, una segunda respuesta. A) Reconocer que conseguir la paz en China es un objetivo deseable; B) Las negociaciones deben tener lugar entre los dos partidos sin la mediación de extranjeros, porque China es independiente y no se necesita para negociar la paz de intermediarios extranjeros; C) Las negociación deben tener lugar entre el Partido Comunista y el Kuomintang como partido, y no como gobierno que es el culpable de la guerra civil, y, por esta razón, ha perdido la confianza del pueblo; D) Después de que los dos partidos halla llegado a un acuerdo sobre el problema de la paz y de la dirección de la política China, las acciones militares deben cesar.

¿Puede el Kuomintang aceptar estas condiciones? Nosotros pensamos que no. Pero si el Kuomintang no las acepta, la gente entenderá que el culpable de la continuación de la guerra es el Kuomintang, no el Partido Comunista. En tal caso, la bandera de la paz continuara en manos del Partido Comunista. Esta circunstancia es particularmente importante, ya que en China ha aparecido una mayoría que está cansada de la guerra civil y desea apoyar los colores que defiendan la paz.

Suponemos que el Kuomintang acepte estas condiciones. ¿Cuáles deben ser los planes de acción del Partido Comunista?

Será necesario, en primer lugar, no interrumpir las acciones militares, crear los organismos del gobierno central de coalición con el objetivo de obtener puestos en el Consejo Consultivo y dos tercios en la plantilla del ministerio deben ser del Partido Comunista, mientras que el resto de puestos y de los ministerios serán distribuidos entre los otros partidos democráticos y el Kuomintang.

Es necesario, en segundo lugar, que los cargos de Primer Ministro, Comandante en jefe, y si es posible, Presidente sean de los comunistas.

Es importante, en tercer lugar, que el Consejo Consultivo declare que el gobierno de coalición creado es el gobierno de China y que cualquier otro gobierno que pretenda ostentar esa calidad será considerado rebelde, formado por un grupo de impostores que deben ser apresados.

Es necesario, en fin, que el gobierno de coalición ordene a las fuerzas armadas y a las fuerzas del Kuomintang prestar el juramento de fidelidad al gobierno de coalición, y que las acciones militares contra las tropas que han prestado juramente cesen inmediatamente, mientras la acciones militares continuaran contra las tropas que rechacen prestarlo.

Es esencial que el Kuomintang acepte estas órdenes. Pero si ellos no lo hicieran, será peor para ellos, porque al final se quedaran solos y estas órdenes serán adoptadas sin los miembros del Kuomintang.

4. Este es nuestro punto de vista sobre el problema, y estas son nuestras sugerencias. Es posible que, en el anterior telegrama no lo hayamos expresado claramente y en modo detallado. Nosotros pedimos que examinen nuestras sugerencias que, como tales, no están obligados a llevar a cabo, y que pueden acoger o rechazar. Pueden estar seguros de que no tener en cuenta nuestras sugerencias no influirá de ningún modo en nuestras relaciones, y que continuaremos siendo los mismos amigos de siempre.

En lo referente a nuestra propuesta de mediación que nos ha sido dirigida por los hombres de Nanjing, será redactada según sus deseos.

Seguimos insistiendo en la conveniencia de posponer su visita a Moscú, porque su presencia en China es absolutamente necesaria en este momento. Si quieren, podemos enviar inmediatamente un representante a su Oficina Política en Harbin o en cualquier otro lugar, para que esté atento a las negociaciones.

14 de Enero de 1949

Fillipov.




nº.5.Telegrama de Mao Tse-tung a J.V. Stalin, 14 de enero de 1949


Camarada Fillipov,

1. He recibido con gusto su telegrama suplementario del 11 de enero. En su orientación fundamental (no a las largas negociaciones con el Kuomintang, continuar la guerra revolucionaria hasta el final) estamos totalmente de acuerdo.

Hoy hemos publicado las ocho condiciones en base a las cuales nosotros aceptamos llevar a cabo las negociaciones de paz con el Kuomintang. Estas condiciones son para nosotros las indicadas para contrarrestar las cinco condiciones reaccionarias indicadas por Chiang Kai-shek en su propuesta de paz del 1º de enero.

Hace unos días los americanos han buscado sondear nuestra opinión, preguntándonos si estamos dispuestos a entablar negociaciones de paz con el Kuomintang sin la participación de los 43 criminales de guerra. Así que hay solo una condición mínima, es decir la participación de las conversaciones de paz sin los criminales de guerra, que es más que suficiente para hacer fracasar el plan de negociación de paz urdido por el Kuomintang.


2. […]4

3. Después de publicar las propuestas de paz del Kuomintang, las zonas bajo su control han estado bajo gran agitación: la gente pide en modo masivo la paz y señala que las condiciones de paz indicadas por el Kuomintang son extremadamente rígidas.

Los organismos de propaganda del Kuomintang están buscando explicar el porqué es necesario para el Kuomintang defender su estatus jurídico y conservar el ejército. Somos del parecer de que el caos en el Kuomintang va ir en aumento.

14 de enero de 1949

Mao Tse-tung.


 nº.6. Telegrama de J.V. Stalin a Mao Tse-tung

Camarada Mao Tse-tung,

Nada más recibir su último telegrama hemos considerado que está claro que se ha alcanzado entre nosotros el acuerdo sobre el problema de la propuesta de paz de los hombres de Nanjing, y que el Partido Comunista Chino ya ha dado inicio a la campaña de “paz”.

La cuestión puede, por tanto, considerarse resuelta. 15 de enero de 1949.

Fillipov.



nº7. Respuesta del gobierno soviético al memorando del gobierno de Nanjing (“Izvestia”, 18 de enero de 1949).

El 18 de enero el Ministerio de Exteriores envío a la embajada de la URSS en China un memorando que contiene la propuesta al gobierno soviético de actuar como intermediario en las negociaciones de paz entre el gobierno chino y el Partido Comunista Chino. La embajada soviética fue informada de que el gobierno chino había dirigido una análoga propuesta a los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

El 17 de enero, el Viceministro del Exterior de la URSS, compañero A.Y. Vishinsky, recibió al embajador chino en la URSS, señor Fu Bin Chang, y le entregó la respuesta del gobierno soviético en la cual se observa que este se adhiere, como es su costumbre, al principio de no injerencia en los asuntos internos de otros países, y no considera oportuno asumir la mediación de la que habla el memorando.

En la respuesta del gobierno soviético se observa que el restablecimiento de la integridad China como país democrático y amante de la paz es cuestión que atañe esencialmente al pueblo chino, y que esta integridad puede ser alcanzada con mayor probabilidad a través de negociaciones directas bilaterales entre las fuerzas internas, sin interferencias externas.

(“Relaciones chino-soviéticas de 1911-1957, Recopilación de documentos, Moscú 1959, p. 200.)


Notas:


1.  En esta correspondencia, por motivos de seguridad, Stalin usó el pseudónimo de Fillipov.
2.  En las memorias del diplomático y escritor chino Shi Zhesea firma erróneamente:“En diciembre de 1948 la parte soviética nos envió una carta en la cual se decía que el gobierno soviético había recibido una carta del gobierno del Kuomintang. Ellos pedían al gobierno soviético solucionar la disputa entre el KMT y el PCCh, de poner fin a la guerra civil…El gobierno soviético nos entregó el original (el texto ruso) de la carta sin ningún comentario” (Recuerdos de Shi Zhe, en “Zheniu”, 1988, n. 5. La traducción rusa es publicada en “Problems of the Far East”, 1989, n. 1, pp. 139-48; la citación está en la p.141).
3.  Jian Jijun y Shao Litsi fueron autorizados en 1946 por el gobierno de Nanjing a conducir las conversaciones con los representantes del PCCh. Pero estas conversaciones, que tuvieron lugar con la mediación del general Marshall, fueron rotas por Chiang Kai-shek.
4.  En este párrafo fueron debatidas las ulteriores operaciones entre la estación de radio del PCCh y Moscú, así que el párrafo está omitido.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...