30 de septiembre de 2014

Primero de Octubre, Nicolás Guillén

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El 1 de octubre de 1949 se proclamaba en Pekin la República Popular China, un triunfo no solo de los trabajadores y campesinos chinos, sino para toda la clase obrera mundial frente al capitalismo y la explotación.

En Primero de octubre, el poeta cubano Nicolás Guillén homenajea este glorioso triunfo revolucionario, la victoria de los oprimidos contra la dominación extranjera y la explotación del incipiente capitalismo local y la del imperialismo internacional.  El poeta comunista nos muestra en sus versos la transición de una China “endémica”, colonial, "en un mastil de sangre la bandera extranjera", a una China fuerte (“gran serpiente”, "mariposa de acero"). 

En un mínimo de versos el autor transmite la transformación de China, tras la proclamación por Mao Tse Tung el 1 de octubre de 1949 de la República Popular, en un país donde son los trabajadores y campesinos chinos revolucionarios los que construyen su propio futuro: "Enciende el pueblo ahora, su lámpara y su aurora":

PRIMERO DE OCTUBRE 
(coplas a la manera popular china)

Recuerdo cuando China
era una bestia fina
y endémica. La mano
hambrienta en cada esquina.
Recuerdo cuando era
 humo de adormidera.
En un mástil de sangre,
la bandera extranjera.
Recuerdo la sumisa
Corte de la Sonrisa,
y el push-push con el cónsul,
(un cónsul en camisa).
Enciende el pueblo ahora
su lámpara y su aurora.
Arde la calle; es una
gran serpiente sonora.
Trueno de agua marina
alza cantando China:
brazo de sueño y musculo, 
marfil y trenza fina.
El estandarte obrero
saluda al limonero;
liban la miel del loto
mariposas de acero.

Nicolás Guillén, 1959

El plan B de Estados Unidos en Siria y por qué no es tan probable como se dice una tercera guerra mundial

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 La escritora Nazanin Armanian ha escrito en Público un interesante artículo analizando la situación actual de Oriente Medio tras el mediatico surgimiento espectacular del Estado Islamico, sucesor en toda regla de Al Qaeda, y el reciente ataque contra Siria, permitido por activa y por pasiva por toda la comunidad internacional, incluyendo Rusia y China.

En el artículo habla, especialmente, del que es el Plan B de Estados Unidos contra Siria, que empezado a aplicar con los bombardeos supuestos contra los militantes islamistas del también conocido como ISIL. 

Además, analiza, por último, con un análisis muy certero, la posibilidad, tan proclamada por los medios de comunicación y asumida como papagayos por la izquierda pacifista e incluso gran parte del movimiento comunista, de una tercera guerra mundial entre Estados Unidos y sus aliados y China, Rusia y los suyos, por otro.

Su conclusión es clara: aunque una guerra siempre es una posibilidad en un mundo en el que e todo país capitalista, como dejó bien claro Lenin en su El imperialismo, fase superior del capitalismo, es también imperialista, parece improbable en una situación en el que todos los grandes implicados saben el gran perjuicio que causaría a un mercado cada vez más global, sobre todo cuando un modo más eficaz y menos peligroso (para ellos) de conseguir lo mismo, de seguir peleandose por nuevos mercados y por el control de los recursos son "las guerras locales y controlables de las que vive el complejo Militar-Industrial de EEUU que recibe anualmente un billón de dólares de presupuestos, mientras casi la mitad de la población vive bajo el umbral de la pobreza". En realidad, la tercera guerra mundial hace tiempo que empezó, porque en la fase imperialista del capitalismo toda guerra, más allá de las etiquetas históricas que le pongamos, al igual que la lucha por el crecimiento económico en cualquiera de sus formas, no puede ser más que mundial.

Ni a los BRICS (entre los que están Rusia y China) ni a Estados Unidos les interesa una guerra directa por la hegemonia mundial. Lo que les interesa es, por supuesto,  como sucedía, por cierto, también en la Guerra Fria, las guerras lejanas en las que vender armas, provocar al enemigo y, de paso, debilitarle sin que los ciudadanos de las potencias sufran directamente las consecuencias. "Las élites de dichos países no están en una lucha “de clases” con los dirigentes de la Alianza Atlántica. Pertenecen al club de la burguesía global, unidos con los mismos intereses y fuertes lazos económicos", afirma la autora. Y en el fondo, pues probablemente ellos y sus analistas si que han estudiado bien la historia reciente y conocen los certeros análisis de la obra de Marx y Lenin, la dialéctica de la historia, que ha demostrado que son las grandes guerras mundiales las que han sido el martillete que ha provocado revoluciones socialistas trunfantes, no van a arriesgarse a provocar de nuevo la ira de la clase trabajadora en los paises "desarrollados" mientras puedan evitarlo (no indefinidamente, por supuesto), ya que ahora la tienen bien domesticada y tan proclive a defender como buenos de la película a los que no son más que los mismos explotadores, con los mismos intereses e idéntico desprecio a la clase trabajadora, hablen el idioma que hablen o agiten banderas con barras, estrellas o, incluso, rojas. 

La autora, sin embargo, termina el fragmento demostrando que, en el fondo, comparte la misma ideología burguesa de su periódico, Público, y que también cree, o al menos le pagan para hacerlo creer, en que el pacifismo puede resolver realmente algo, cuando afirma que "solo un movimiento internacional por la paz puede frenar la destructiva fuerza de OTAN, lograr que se disuelva". Muy al contrario, también recurriendo al marxismo y a aquel que analizó y definió al capitalismo en su fase imperialista, Lenin, la única manera eficaz de enfrentarse la guerra imperialista, consecuencia natural y rutinaria en el desarrollo del capitalismo, es la guerra revolucionaria, en sus múltiples formas, dirigida por un partido comunista que organice a la clase trabajadora y siempre dirigida a acabar con el sistema que nos condena a vivir bajo la barbarie y a construir el único sistema realmente humano: el socialismo.

El artículo completo, muy interesante como decimos, se puede leer en Guerra contra Siria: El ‘plan B’ de la agenda oculta de Obama.

Nosotros a continuación compartimos la parte en que la autora se refiere a la tercera guerra mundial, que asusta tanto a pacifistas y aprensivos (no olvidemos que el miedo es un arma de la mayor eficacia en el esencial mantenimiento de una clase trabajadora asustada bajo la bota de los explotadores), y de la que en realidad no hay tantas evidencias de que vaya a producirse en breve.

"¿Tercera Guerra mundial?

Algunas fuerzas pacifistas están advirtiendo de una posible guerra mundial que incluiría el uso de armas atómicas. Advertencias bienintencionadas, que sin embargo rebajan la gravedad de las guerras locales. ¿Parece poco que cerca de 90 millones de personas (solo en Afganistán, Irak, Siria y Gaza) hayan vivido los continuos bombardeos de sus mundos en los últimos años?

Por otro lado, no hay indicios de que los BRICS+Irán quieran ni puedan frenar dichas acciones militares de la OTAN. Es más, sorprende que China y Rusia no hayan exigido una reunión urgente del Consejo de Seguridad para discutir la agresión de EEUU e Israel sobre Siria. A pesar de que ambos países fueron muy perjudicados con la pérdida de influencia en Irak, Afganistán, Sudán, Malí, Libia o Ucrania, no tuvieron una reacción bélica. De hecho, si hubieran tenido una capacidad militar considerable, la OTAN no se hubiera atrevido a irrumpir en sus zonas de influencia de esta manera.

Moscú, tras perder a Ucrania, y la amenaza de desmantelar la Federación Rusa, no puede involucrarse en Siria. Vladimir Putin, apretando la mano de Petró Poroshenko, ha reconocido el resultado del golpe de estado fascista en Kiev, y con ello el equilibrio de fuerzas: no se enfrentará a la OTAN. Lo mismo en el caso de Irán, que con su pragmatismo ha demostrado que no es ningún suicida. Algunas facciones (como la encabezada por el poderoso Hashemi Rafsenyani que acusó al presidente sirio de haber soltado el gas químico contra su pueblo) pueden utilizar a Bashar al Asad como una carta en sus negociaciones con Arabia Saudí y EEUU.

Las élites de dichos países no están en una lucha “de clases” con los dirigentes de la Alianza Atlántica. Perecen al club de la burguesía global, unidos con los mismos intereses y fuertes lazos económicos. Teherán, que inteligentemente ha preferido paralizar su programa nuclear a cambio de no ser atacado, permitirá dentro de poco las inversiones de las grandes compañías occidentales, chinas, rusas y otras tantas, con total garantía de seguridad. Era lo que la capital financiera mundial le exigía.

Por todo ello, a ninguna de las partes le interesa una gran guerra que afecte al normal funcionamiento del mercado. Otra cosa son las guerras locales y controlables de las que vive el complejo Militar-Industrial de EEUU que recibe anualmente un billón de dólares de presupuestos, mientras casi la mitad de la población vive bajo el umbral de la pobreza

Solo un movimiento internacional por la paz puede frenar la destructiva fuerza de OTAN, lograr que se disuelva.".

28 de septiembre de 2014

¿Es Rusia un país imperialista?

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Intentar responder a una pregunta como esta, de perogrullo, indica el pesimo momento en el que se encuentra el movimiento comunista internacional, preocupado por diversos temas en los que pierde sus desenfocadas energías, pero ajeno y lejano al verdadero fondo de la cuestión: el régimen de propiedad, las condiciones materiales, el conocimiento de las herramientas del análisis marxista para entender la realidad concreta en pos de la destrucción del capitalismo y la construcción de una sociedad sin clases y, por lo tanto, sin explotación.

El escaso interés por la formación de cuadros y por la teoría marxista que sufre el movimiento comunista internacional, en esta época de blogs y de ”libertad de opinión” en la que todos creemos que sabemos de todo sin necesidad de esfuerzo intelectual, hace que muchos consideren hoy, incluso grandes lideres de partidos, que Rusia no es un país imperialista.  
Argumentan con esta idea a bote pronto, sin ninguna reflexión en profundidad, que la Rusia de Putin no es militarmente expansionista, que no ataca a otros países, que no invade ni bombardea a otros pueblos; y lo dicen, ya hemos dicho, a la ligera, dando por sentado que el imperialismo es un concepto específicamente militar, y no económico cuando, muy al contrario, Lenin, que lo definió con nítida claridad ”como la fase superior del capitalismo”, dejo certeramente descrito que su característica más notable es la expansión económica, la acumulación de capital en corporaciones multinacionales, y la lucha continua entra las potencias por los recursos ajenos, no necesariamente mediante el uso del ejército o la guerra contra las otras potencias.

Lenin en, sino la mas, una de sus más brillantes obras, El Imperialismo, fase superior del capitalismo, define, en grandes lineas, los rasgos fundamentales de la época del imperialismo.

El imperialismo se caracteriza por los siguientes rasgos fundamentales:

- El elevado desarrollo de la producción capitalista, que se concentra en unos pocos grandes monopolios, fenómeno que puede observarse (entonces y hoy en día) en todos los países. Unas pocas empresas controlan cada sector (telefonía, transportes, etc.) frente a los rasgos iniciales del capitalismo (donde en cada sector competían muchos pequeños productores).

- El nuevo papel de los bancos y la fusión de éstos con el capital industrial, que llevan a la formación del capital financiero y al poder de la oligarquía financiera. Los bancos ya no son pequeños prestamistas. Los volúmenes de capital en liza son tan grandes que su actividad se vuelve imprescindible para la producción. Además, la información y la capacidad de incidencia que tienen los bancos los convierten en un centro decisivo (y decisorio) para la economía de cada país. Como explica Lenin, citando a un economista burgués de la época: “la unión personal de los bancos y la industria se completa con la unión personal de ambos con el gobierno. Los puestos en los consejos de administración son confiados voluntariamente a personalidades de renombre así como a antiguos funcionarios del Estado, los cuales pueden facilitar en grado considerable las relaciones con las autoridades”. La descripción no puede ser más actual.

- La exportación de capital adquiere una gran importancia respecto a la exportación de mercancías, característica de la fase precedente. Esto facilita la penetración y el expolio de las grandes potencias contra los países menos desarrollados.

- La formación de „asociaciones” de capitalistas internacionales que se reparten el mundo, y la finalización del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. En la época del librecambio, en el siglo XIX, las burguesías de los distintos países buscaban nuevos países para obtener más materias primas y nuevos mercados donde colocar sus mercancías. Dicho proceso ya terminó. El mundo, repartido territorialmente de forma completa y concreta, hace que las potencias se tengan que desplazar o someter a otros países (o a otras potencias) si pretende obtener más materias primas o ampliar su mercado. Y si no lo hace las que sí lo hagan se acabarán haciendo más poderosas. Es decir, las potencias solo pueden crecer quitando mercado a las otras, por la vía militar o, lo mas habitual, por la competencia comercial (evidentemente, ambas vías no están siempre autoexcluidas una de la otra, y en las más de las ocasiones van de la mano).

Con todo ello se formará lo que se conoce como una cadena imperialista. Es decir, una jerarquía entre las distintas potencias cuyos eslabones de alianza y dependencia (o sometimiento) se establecen según la fuerza (política y militar) y según el capital que poseen. Para poder competir y desarrollarse cada potencia se ve sometida al papel que ocupa en dicha cadena. Dadas estas condiciones el sistema político que prevalece es un sistema imperialista , propio de aquellas potencias que se colocan a la cabeza para dominar al resto de países a costa de someterlos de una u otra manera.

Realmente, el dominio de los monopolios sobre la economía mundial es hoy día una realidad mucho más abrumadora. Según un estudio del año 2011, en el que se analizan las relaciones económicas de 43.060 multinacionales, se concluye que 737controlan el 80% del valor accionarial total. De este pequeño núcleo, tan sólo 147 poseen el 40% del valor de todas las multinacionales analizadas. El papel del capital financiero en ese control queda evidenciado cuando de ese grupo, aún más reducido, dos terceras partes son entidades financieras.

El dominio de esta oligarquía parásita sobre la economía mundial, lejos de introducir más estabilidad, acentúa su caos. Lenin señala que, en la etapa imperialista, la contradicción fundamental del sistema, la que existe entre el carácter social de la producción y la apropiación individual de los beneficios, se exacerba aún más. La crisis actual, la más importante desde los años 30 y que todavía no ha tocado fondo, es un exponente de cómo los intereses particulares de una minoría insultante mente rica pueden arrastrar a la mayoría de la sociedad, y a las propias fuerzas productivas, a una situación catastrófica. Lenin, recordando las ideas fundamentales de Marx y Engels, plantea que la propiedad privada “constituye una envoltura que no responde ya al contenido”, es decir, al desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas.

¿Alguien no ve a Rusia tras estas definiciones? ¿O a China? China acaba de dar un golpe mortal al mercado de la venta online en Wallstreet con su famosa Alibaba, para enriquecer a sus inversores, y está llenando de empresas multinacionales Europa. Lo mismo sucede con las inversiones de las empresas rusas en África, Asia, América o la misma Europa.

No ver los intereses imperialistas de China o Rusia detrás de sus acciones, aparentemente humanitarias, en Siria, Irak, Libia o Georgia y, por supuesto, Ucrania, es no querer quitarse la venda de los ojos. Se trata de una guerra por la acumulación de capital, una lucha por la apropiación mayor de las plusvalías y los beneficios, y, en este sentido, que nos caiga o no mejor un imperio que otro responde a debilidades idealistas o sentimientos subjetivos, y no a análisis científicos, tal y como debe actuar alguien que se considera a si mismo comunista, y, por ende, marxista.

El fácil oportunismo en el que caen gran parte de los comunistas, dejándose llevar por los vientos más favorables o posicionándose según el parecer de conversación de pincho y cerveza, mucho más cómodo, ciertamente, que el poner en movimiento las circunvalaciones cerebrales y leerse a los teóricos del marxismo y conocer las experiencias pasadas para entender la realidad presente, hace que se tienda a ocultar, o a no entender, que, como dejó claro Lenin, el capitalismo monopolista se relaciona con cada país capitalista, que la burguesía de cada país participa en las diversas uniones imperialistas y en la red de las relaciones internacionales entre los países capitalistas para la promoción de sus intereses y en base al poder (económico, político y militar) de cada estado burgués, por mucho que sus fines se oculten tras la apariencia de un nacionalismo liberador o de la defensa ante el imperialismo de otra potencia más fuerte o en decadencia. En este sentido, los oportunistas o comodones de hoy aplauden con las orejas a organizaciones con rostro simpático como la de los BRICS, formada por cinco países donde la clase trabajadora está, no obstante, pisoteada, tanto o más como en la U.E. o EE.UU.

¿Cuál puede ser el motivo? Quizás por el egoismo, típico también de los oportunistas, que tienden a juzgar todo según los intereses, sentimientos o situación personal y, por lo tanto, ven a los polos imperialistas enemigos del imperialismo que les somete a ellos mismos, a través de la sumisión de sus gobiernos o por la mayor influencia de sus grandes corporaciones, como su salvación, también personal, futura (en un típico pensamiento mesiánico propio de una mentalidad poco científica y racional), sin pensar por un momento, !que les importa!, en los que sufren la explotación bajo las botas de las potencias capitalistas emergentes. Está claro que toda oposición contra el imperio encabezado por Estados Unidos hay que saludarla, sin dejar de estar atentos, por supuesto, a si las alternativas lo son realmente o, simplemente, se trata de nuevas cabezas del sistema imperialista que es el capitalismo en su última fase.

Por último, creemos necesario recordar que la historia del siglo XX enseña que de la lucha imperialista por los mercados se pasa a las guerras de redivisión. Las dos Guerra Mundiales del siglo pasado demostraron que las inmensas destrucciones a que conducen estas suponen un momento de debilidad pero también de renacimiento del capitalismo una vez eliminados mediante la guerra excedentes de producción e inmensas cantidades de fuerzas productivas. El capitalismo muere, pero también renace, en las guerras de redivisión. Por ello, es en estos momentos de tensión interimperialista, como la actual en que se configuran dos polos en torno a Estados Unidos y a China-Rusia, es cuando los comunistas han de organizarse para aprovechar las circunstancias.Fueron, no obstante, las dos guerras mundiales las que dieron lugar a los dos momentos álgidos del movimiento comunista: el triunfo de la Revolución Soviética y la victoria de la URSS y la extensión del socialismo por medio mundo, dando lugar a otras revoluciones triunfantes como la china. Esa debilidad de las potencias en el marco de los conflictos interimperialistas en ciernes, como en actual, hay que aprovecharla, y en este sentido es importante subrayar la consigna de Lenin, "Guerra revolucionaria contra la guerra imperialista".

Se trata, pues, de dejar de recurrir a salvadores y libertadores idealizados, aunque tengan como columna de su sistema el régimen de propiedad capitalista, llevados por la mayor comodidad de ser rescatados para poder seguir pasando el rato sintiéndonos "revolucionarios" desde nuestro salón, ordenador o bareto, y de ponernos manos a la obra para reconstruir un partido comunista con el único y exclusivo objetivo de derrocar a la clase capitalista, poner las bases de una sociedad socialista y caminar, sin miedo, sin piedad y sin descanso, hacia una sociedad sin explotación y sin clases: el comunismo.

En definitiva, mientras no se acabe a nivel planetario con el capitalismo, mientras se aspire o nos conformemos con la coexistencia, al bárbaro monstruo capitalista no le pararán jamás de crecer nuevas cabezas.

27 de septiembre de 2014

Mensaje del Comité Central del PCI (m) a la Conferencia Internacional de Milán en solidaridad con la Guerra Popular en la India: 10 Años del PCI (m)

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Reproducimos a continuación el importante mensaje que el Comité Central del Partido Comunista de la India (Maoísta) ha enviado al próximo Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con ocasión del 10º Aniversario de la Fundación del PC de la India (Maoísta) , que ha enviado el Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India y que Gran Marcha Hacia el Comunismo ha traducido al español:

A todos los delegados que se han reunido en esta Conferencia.

A todos los partidos, organizaciones y personas que han trabajado para organizarla.
Al Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India que está dirigiendo esta Conferencia.



Calurosos saludos revolucionarios y sinceros Lal Salam [Saludos Rojos] del PCI (Maoísta) y del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP), de los Comités Populares Revolucionarios (CPR), de las Organizaciones de Masas Revolucionarias y del pueblo revolucionario de la India que él dirige.

Os saludamos especialmente con la alegría de la celebración del trascendental 10º aniversario de la fundación de nuestro Partido y con un profundo agradecimiento de la organización por vuestra parte de esta Conferencia en conjunción con estas celebraciones justamente en las condiciones de la gran agitación en el mundo. La formación del PCI (Maoísta) que unió a dos de las más importantes corrientes revolucionarias en la India, hicieron realidad un largo sueño deseado por los revolucionarios y las masas. En sus 10 años de existencia, 2.332 camaradas, incluyendo miembros del Buró Político y Comité Central y comités del Partido a nivel Estatal, Región, Distrito, Subzona, Area y Aldea, miembros principales del Partido y muchos más del EGLP y del Frente Unido, han hecho el sacrificio supremo de cumplir las tareas revolucionarias que se había fijado. Rendimos homenaje a estos mártires, a las masas revolucionarias que han sufrido voluntariamente la pérdida de vidas y la represión inimaginable por participar y apoyar la guerra popular, y a todos aquellos que dieron su vida por la gran causa del comunismo en todo el mundo.


Para nosotros la celebración del 10º aniversario de nuestro Partido es una oportunidad para evaluar nuestros éxitos y deficiencias. El EGLP, la Milicia Popular y las masas revolucionarias dirigidas por él, han desarrollado heroicas batallas políticas y militares contra un enemigo fuertemente armado y entrenado, dirigido y respaldado por el imperialismo, en particular el imperialismo norteamericano. Nuestros camaradas encarcelados han escrito espléndidos episodios de resistencia. Celebramos éstos logros, conscientes de nuestras deficiencias, a fin de seguir avanzando por el camino de la guerra popular prolongada.


Camaradas:

Permitidnos en primer lugar un informe de los pasados diez años.


Durante este periodo, nuestro Partido, el EGLP, los CPR y todas las organizaciones de masas revolucionarias dirigidas por él, se han esforzado por llevar a cabo las tareas que asumimos en el momento de su formación. En 2007, derrotando los persistentes intentos realizados por el enemigo para aniquilarnos, realizamos con éxito nuestro largamente deseado Congreso de Unidad, el 9º Congreso. Esto nos permitió enriquecer y profundizar aún más nuestra unidad ideológica y política. Se llevó a cabo una evaluación exhaustiva de nuestros logros y reveses, de los éxitos y fracasos, en los dos años y medio desde la unidad. Junto con la tarea central y principal, se fijaron otras importantes tareas. La dirección se fortaleció aún más. Así, nuestro Partido emergió del Congreso más fuerte en sus posiciones ideológico-políticas, más consolidado en su unidad, más fuerte en su determinación y espíritu de lucha, para cumplir sus tareas como vanguardia de la revolución de nueva democracia, como un contingente del proletariado internacional.


Desde 2014, y aún más después del Congreso, el EGLP hizo importantes avances a través de arduos esfuerzos y llevó a cabo heroicos asaltos y emboscadas. Avanzó desde formaciones a nivel de compañía, adoptando pasos iniciales en la formación de batallones y mejoró su capacidad de mando y coordinación de sus fuerzas principales, secundarias y de base. Esto le ha permitido atacar y aniquilar completamente a fuerzas mercenarias paramilitares del Estado indio, en general a nivel de pelotón, y en particular a nivel de compañía en la batalla de Mukaram. Ha construido una amplia Milicia Popular, compuesta por miles. Esto ha sido determinante en la derrota de los grupos de vigilantes contrarrevolucionarios tales como Salwa Judum y Sendra, etc., donde el enemigo trata de `enfrentar al pueblo contra el pueblo´. La Milicia Popular y las masas revolucionarias han sido también de gran importancia en los éxitos del EGLP en las principales batallas.


Este periodo ha ofrecido también importantes lecciones en las luchas de masas revolucionarias y la coordinación entre la lucha armada y las luchas de masas. Debemos señalar en particular que esto se llevó a cabo bajo las condiciones donde prácticamente todas las organizaciones de masas abiertas vinculadas a nuestro Partido, o incluso sospechosas de tener relaciones con él, están prohibidas y sus miembros perseguidos, asesinados o encarcelados. En medio de esta persecución, plenamente conscientes de que `las masas son quienes verdaderamente hacen la historia y nosotros los comunistas somos simples niños´, hemos persistido en construir organizaciones de masas adaptadas a las condiciones y movilizando a las masas por centenares de miles. Hemos dirigido algunas destacadas luchas de masas que adoptaron la forma de alzamientos de masas. Surgieron nuevas formas de lucha y organización, tales como las de Lalgarh y Narayanpatna. Se creó un terreno conductor para la consolidación de un frente antifeudal y antiimperialista. En muchas partes del país estallaron grandes luchas donde las masas salieron a defender su tierra. Lucharon contra los planes para desplazarles con el objetivo de abrir grandes minas, construir presas y otros proyectos proimperialistas y en beneficio de las clases dominantes. Apoyamos estas luchas y dirigimos algunas de ellas. Esto nos proporcionó ricas experiencias en dirigir luchas de masas y en unir a una amplia variedad de fuerzas. Estas luchas dieron lugar al papel dirigente del Partido y la guerra popular que dirige. Fueron de inmensa ayuda en ampliar las zonas de guerra y extender el Partido y el EGLP a través de ganarse a nuevas fuerzas.


Otro importante campo de lucha se está extendiendo gradualmente dentro de las prisiones. Varios miles están encarcelados. Varias prisiones centrales y de distrito, al igual que subprisiones en cerca de 20 estados han retumbado con huelgas de hambre, a veces indefinidas, por las demandas de los presos políticos. A través de sus actividades, nuestros camaradas en prisión han logrado movilizar a los presos comunes en la lucha por sus derechos. Las organizaciones y fuerzas democráticas están jugando igualmente un papel clave en esta incluso más severa represión a nivel nacional. Actividades de apoyo y luchas exigiendo la libertad de los presos políticos se han extendiendo a lo largo y ancho del país e internacionalmente. Las acciones de solidaridad que vosotros habéis realizado en apoyo de los presos políticos en la India fueron especialmente importantes y las apreciamos como un brillante ejemplo de internacionalismo.


Durante estos diez años, el Partido ha desarrollado aún más sus capacidades en distintos terrenos. Ha desarrollado activamente una lucha ideológica contra diversas desviaciones dentro del país y a nivel internacional. Ha jugado un papel clave en la formación y funcionamiento del Centro de Coordinación de Partidos y Organizaciones Maoístas del Sur del Asia (CCOMPOSA).


El Partido ha prestado atención a elevar su nivel ideológico a través de clases de estudio y campañas de rectificación sistemáticas. El material de estudio y revistas se publican en varios idiomas. Un esfuerzo especial se ha llevado a cabo para desarrollar material de estudio/propaganda en las lenguas adivasis. Textos y programas de estudio para la educación básica se han enriquecido aún más. Éstos se utilizan en las escuelas dirigidas por los CPR y para la educación de los combatientes del EGLP y miembros de las organizaciones de masas.


Una contribución excepcional del Partido es la de estimular a las mujeres que son la mitad del cielo y desarrollar sus capacidades en las esferas política, organizativa, militar, cultural y otras para aspirar a su participación en la lucha. Hoy, cerca del 40 por ciento de la fuerza combatiente del EGLP consiste en mujeres, aunque el porcentaje varía en varias zonas guerrilleras. Las mujeres son comandantes a nivel de pelotón y miembros de los comités del Partido a nivel de compañía.


El Partido ha prestado una gran atención a desarrollar las actividades culturales revolucionarias. Existen organizaciones culturales de masas en muchos Estados desde el nivel de aldea hasta el de Estado. Difunden el mensaje de la revolución y promueven los valores democráticos y científicos a través de formas culturales múltiples que aprenden de las tradiciones y estilos nacionales, étnicos y culturales. Motivan al pueblo a la lucha por el cambio radical. Sus mensajes culturales también juegan el papel de instrumento de rectificación que ataca los valores reaccionarios de la vieja sociedad que encadenan las mentes de las masas. Etas organizaciones son armas poderosas que ligan al Partido con las amplias masas. Aparte de estas organizaciones de masas, grupos culturales armados también se forman dentro del EGLP, a nivel de compañía y batallón.


Más importante aún, a través del trabajo planificado asumido tras la formación del Partido unificado, pudimos ampliar algunas bases guerrilleras como paso transitorio hacia el establecimiento de las zonas liberadas. Logramos consolidar los Comités Populares Revolucionarios (CPR) en varias aldeas en estas bases. Las bases guerrilleras nos permitieron realizar tareas estratégicas para consolidarlas y ampliarlas aún más para hacer avanzar la guerra revolucionaria. Surgieron más órganos de poder político en el periodo posterior al Congreso. En Telengana y Andhra Pradesh se habían creado anteriormente varios CPR. Aunque hubo un retroceso en estos Estados, el pueblo que había gozado del poder político está combatiendo para superar la situación con esa inspiración. En Dandakaranya (Chhattisgarh), varios gobiernos populares revolucionarios a nivel de Zona se formaron anteriormente. Algunos gobiernos populares a nivel de División (Distrito) han comenzado también a funcionar. Esta es una nueva experiencia en la historia del movimiento revolucionario en nuestro país. Están asentando un modelo alternativo político, económico y cultural delante del pueblo indio rechazando el falso sistema democrático y las seudoreformas del gobierno explotador. Estos gobiernos populares se empeñan para aumentar la producción del pueblo a través del trabajo cooperativo y colectivo a la vez que trabajando con ahínco para avanzar a lograr la autosuficiencia para el desarrollo económico del pueblo y apoyar al Partido y al EGLP. Así marchamos adelante para realizar la tarea central de nuestra revolución, la toma del poder político a través de la lucha armada.


Tras la formación del partido unificado en 2004, el enemigo ha redoblado sus esfuerzos para destruir la revolución ampliando a todo el país la estrategia -dirigida por el imperialismo norteamericano- de `Conflicto de Baja Intensidad´. Ahora nos reconoce como `la mayor amenaza´ para su seguridad.

A través de esta estrategia el enemigo ha prestado un esfuerzo especial en atacar y destruir a nuestra dirección. Como sabéis ha logrado esto en un grado significativo, causando graves pérdidas. En 2009 lanzó su aún más feroz, intensiva y extensiva estrategia represiva, la `Operación Cacería Verde´, la conocida `Guerra contra el Pueblo´. Se preparó un gran plan para borrarnos, empleando métodos fascistas. Grandes fuerzas, incluyendo fuerzas especiales, fueron entrenadas y concentradas. Gastaron miles de millones de rupias. Se desarrolló una propaganda masiva tachándonos de estar en contra del desarrollo y de ser un puñado de terroristas. Se llevaron a cabo intensas operaciones de peinado, ataques sorpresa contra nuestras fuerzas, ataques contra nuestra base de masas en las zonas de guerra a través de movilizar a un ingente número de fuerzas en cada operación. Detenciones a gran escala de activistas de todas las organizaciones populares en las zonas rurales y urbanas en todas las zonas guerrilleras, quema y destrucción de casas, propiedades y cosechas, asesinatos en masa de personas y violaciones en masa de mujeres, y la destrucción y robo de ganado se han convertido en una rutina; los asesinatos en falsos enfrentamientos han continuado; la destrucción de nuestras estructuras urbanas; la destrucción de las infraestructuras construidas a través del trabajo colectivo de las masas se combinaron con actividades de reformas con el objetivo de desviar al pueblo. En medio de esta embestida fascista, sufrimos graves pérdidas. Dirigidos por el Comité Central, el conjunto del Partido, del EGLP, la Milicia Popular y las masas revolucionarias dirigidas por los CPR y las organizaciones de masas, se mantuvieron firmes, aprendieron de sus errores, redoblaron los esfuerzos y devolvieron el golpe. Simultáneamente, desarrollamos una batalla política. Contratacamos poniendo al descubierto la propaganda del enemigo. Esto abrió el camino a una polarización política favorable dentro del país. Fuerzas progresistas y democráticas se manifestaron junto con los revolucionarios para denunciar la Operación Cacería Verde del enemigo como una `Guerra contra el Pueblo´.

También, a nivel internacional, un amplio movimiento se manifestó para crear opinión pública a nivel mundial contra este ataque del Estado indio. Esto reafirma la capacidad de nuestra ideología para hacer frente la guerra psicológica del enemigo y nos proporciona ricas lecciones.
A raíz de las graves pérdidas que sufrieron a manos del EGLP en unas cuantas ofensivas tácticas donde fueron barridos en extensos números, el enemigo comenzó a llevar a cabo operaciones con fuerzas aún mayores. El enemigo, que ha conseguido dañar a la dirección y cuadros en las zonas urbanas y llanuras, ha puesto ahora en el blanco a la dirección en las zonas boscosas. El enemigo ya ha involucrado a 500.000 miembros de las tropas centrales y estatales en estas zonas de guerra y está planeando aumentarlas en varios millares más. Se están empleando drones. La Fuerza Aérea está involucrada en un papel de apoyo y el Ejército está siendo preparado.


Haciendo frente a estos ataques, el EGLP ha cosechado ricas experiencias en combatir y romper las campañas de `acordonamiento y búsqueda´, desplegando en ocasiones una fuerza de 10.000. El EGLP, con el pleno apoyo del pueblo y con iniciativa ejemplar, combatió valerosamente batallas de largas horas, incluso de hasta tres días, para romper el cerco del enemigo y derrotó con éxito sus planes para capturar a camaradas de la dirección. Las fuerzas del EGLP y la milicia popular también rechazaron las tácticas del enemigo de desplegar fuerzas policiales y paramilitares por medio de helicópteros disparándoles y dañándoles con fusiles comunes.

Mientras que los tensos bloqueos, acciones de peinado y ataques mostraron la fortaleza de la inmensa mayoría de nuestras filas, también puso al descubierto a los elementos podridos que se habían mantenido escondidos entre nosotros. Los liquidacionistas que pretendieron que la guerra popular prolongada no se ajusta a nuestras condiciones, cobardes que huyen desesperadamente bajo distintos pretextos tratando de encubrir su derrotismo; traidores que venden al pueblo por una miseria que les arroja el enemigo -estos tiempos duros les han puesto al descubierto, a uno tras otro. Entre las masas algunos se han “rendido” ante la fuerza bruta del enemigo. Ataques duros y repetidos han causado un gran daño a las estructuras del Partido en las aldeas y, consecuentemente también, a los CPR y organizaciones de masas. Un sector de las masas ha adoptado una actitud pasiva.

En el primer trimestre de 2013, evaluando la situación a la que nos enfrentamos, el Comité Central observó que la debilidad en nuestras condiciones subjetivas era desigual. Evaluó que nuestro movimiento a escala nacional estaba enfrentándose a unas condiciones muy difíciles. Las razones para el surgimiento de esta situación eran tanto objetivas como subjetivas. Las clases dominantes indias, con el apoyo y dirección total de los imperialistas, han lanzado una ofensiva estratégica múltiple sin precedentes para acabar con nuestro movimiento en desarrollo. Sufrimos algunas bajas, perdimos algún terreno temporalmente mientras nos replegábamos ante fuerzas superiores. La otra razón para ello es subjetiva, los errores que cometimos en reaccionar a las demandas de las condiciones cambiantes de la guerra revolucionaria y dirigiendo al EGLP y al pueblo, los continuos remanentes de tendencias no proletarias en nosotros y el fracaso en evitar serias pérdidas. El Comité Central ha formulado las tácticas básicas para superar esta situación. Emitió un llamamiento para bolchevizar el Partido con el objetivo de poder ser capaces de superar las actuales difíciles condiciones y conseguirlo a través de educar al conjunto del Partido en el marxismo-leninismo-maoísmo, la línea política y militar y las políticas, tácticas y estilo de trabajo del Partido y del EGLP, las lecciones extraídas de la práctica, rectificar sus errores y deficiencias y, de ese modo, fortalecer el Partido, el EGLP y la base de masas y abrir el camino para el avance del movimiento. Cualquiera que sea la situación, contamos con un arma poderosa para afrontarla. Esta es nuestra ideología, el marxismo-leninismo-maoísmo. Empuñarlo con más fuerza y asumiendo este arma más firmemente; esta es la clave para bolchevizar el Partido. La campaña sigue adelante y el Partido y todas las fuerzas que él dirige están empeñados para desarrollar sus capacidades para derrotar la embestida del enemigo.


Durante los pasados 15 meses nos hemos esforzado por preservar nuestro movimiento y nuestra dirección en medio de la intensificada ofensiva del enemigo. En el periodo reciente, el EGLP, con el apoyo del pueblo, realizó campañas de contraofensiva táctica y varias acciones armadas, aniquilando fuerzas del enemigo y apoderándose de armas y municiones. Miles de personas y de la milicia popular, dirigidas por el EGLP, destruyeron equipo de construcción de carreteras, vehículos, albergues y oficinas del Gobierno y de las empresas constructoras y mineras. Además de iniciar la campaña de bolchevización en la totalidad del Partido, el EGLP, las organizaciones de masas y organizaciones de Frente Unido, hemos logrado algunas experiencias positivas en algunas partes y extendido hacia algunas nuevas zonas estratégicas. Estamos fuertemente empeñados por reorganizar el movimiento en algunas de las zonas de donde tuvimos que replegarnos.


En zonas donde hemos quedado debilitados, el Partido está tratando de hacer frente a la situación con espíritu bolchevique. Haciendo frente a grandes dificultades y pérdidas, estamos abriendo un nuevo frente de guerra en Sahyadrid (Ghats Occidental) región fronteriza de Karnataka-Keralam-Tamilnadu.


Han continuado los esfuerzos de nuestro Partido para unir a las amplias masas, en formas tanto secretas como abiertas, en contra de las políticas proimperialistas, que sirven a los intereses de las clases dominantes implementadas por los gobiernos central y estatales. Miles de personas llevaron a cabo concentraciones y descargaron su ira exigiendo la retirada de las fuerzas centrales y estatales. 

Protestaron contra los falsos enfrentamientos, las masacres, las detenciones ilegales y las atrocidades contra las mujeres, los ataques contra las aldeas, el saqueo y destrucción de las propiedades del pueblo y exigieron la libertad de los presos políticos. Las reformas agrarias revolucionarias y los programas de bienestar para el pueblo fueron llevados a cabo por parte de los CPR a través de la movilización de las masas y el EGLP también participó en estos programas. La captura y ejecución del odiado Mahendra Karma, principal responsable de las atrocidades de la brutal Salwa Judum fue un gran éxito. Respondiendo al llamamiento del Partido, el pueblo en la Dandakaranya (DK) rural boicoteó la asamblea de Chhattisgarh y las elecciones parlamentarias resistiendo a miles de fuerzas estatales adicionales y su brutal represión. En zonas donde se desarrollan los movimientos de los pueblos adivasis contra los proyectos mineros y los desplazamientos, la mayoría del pueblo boicoteó las elecciones a la Loksabha [cámara baja del parlamento] y expresaron su protesta contra estos destructivos proyectos.

Como parte de la campaña de boicot a las elecciones, las fuerzas del EGLP llevaron a cabo con éxito acciones de contraofensiva táctica contra las fuerzas del enemigo que acudieron a forzar al pueblo a votar en la mayor parte de las zonas de guerra de la India central y oriental. Algunas de estas acciones tuvieron lugar en zonas que el enemigo ha presumido de encontrarse `limpias´ y bajo su control. Dentro de los primeros cinco meses de 2014, abarcando el periodo electoral, 63 integrantes de las fuerzas del enemigo fueron aniquilados y 122 heridos en un total de 31 acciones. Un combatiente del EGLP fue martirizado en estas ofensivas. Pudimos apoderarnos de 36 armas y 3.366 ristras de municiones. Es de destacar que estas acciones se produjeron a raíz de y durante las dos `campañas de acordonamiento y búsqueda´ especiales a escala nacional emprendidas por el enemigo. A través de acciones guerrilleras llevadas a cabo constantemente por el EGLP en las diversas zonas guerrilleras, las fuerzas del enemigo tuvieron que dispersar sus fuerzas en una extensa zona y, por tanto, fueron forzadas a una situación donde no pudieron desplegar sus fuerzas como hubieran deseado en nuestras zonas cruciales. Debido a la falta de fuerzas adicionales, el enemigo no pudo emprender estas campañas de forma más intensiva en todas las zonas a la vez excepto en Bijapur (DK) y en algunas otras partes del país.


Se están desarrollando nuevas formas de lucha para hacer frente a la red estratégica `alfombra de seguridad´ del enemigo donde campamentos fuertemente fortificados, con centenares de tropas, están siendo construidos a distancias cortas de entre 2 a 6 km uno de otro, cercando continuamente nuestras bases guerrilleras y nuestras zonas de guerra. En dos ejemplos, las masas, junto con el EGLP o por sí mismas con su apoyo, han realizado un acoso armado o sitiado dichos campamentos durante días y forzado a clausurarlos. El papel de las mujeres en estas luchas fue ejemplar. Hemos visto también ejemplos donde las masas o bien rechazaron los artículos gratuitos distribuidos por los mercenarios enemigos como parte del Programa de Acción Cívica o hicieron una hoguera con ellos.


En este periodo, un importante éxito en los últimos 15 meses fue la unificación en un solo partido del PCI (Maoísta) y el PCI (M-L) NAXALBARI. Este fue otro paso histórico en los esfuerzos por lograr la unidad de los verdaderos revolucionarios en nuestro país. Como se señaló en la declaración de unificación, esto da un impulso a la capacidad de nuestro Partido de cumplir mejor su papel como vanguardia de la revolución india. La unidad de los maoístas frente al intenso ataque del enemigo ha estimulado a todo nuestro Partido, al EGLP y a las masas revolucionarias. También ha sido entusiásticamente saludado a nivel internacional.


En general, la situación a la que nos enfrentamos es aún muy difícil. Pero estamos manteniéndonos firmemente, haciéndola frente con valentía y avanzando para superarla. Ni que decir tiene que la solidaridad que nos expresáis nos ayuda inmensamente en esta tarea. Nos alegra que estéis de acuerdo con nosotros en la necesidad de llevar adelante vigorosamente la campaña para poner fin a la Operación Cacería Verde. Esta campaña y el movimiento de solidaridad en apoyo a la guerra popular en la India se complementan entre sí. Derrotar esta ofensiva contrarrevolucionaria múltiple a escala nacional del enemigo es una tarea inmediata ante nosotros.


Cada revolución avanza en forma de oleadas. Esta es una ley de la historia. En tiempos de dificultades, debemos elevar nuestro nivel ideológico, mantener la política en el puesto de mando, difundir el mensaje de la revolución más profunda y extensamente entre las masas, aplicar de manera creativa la línea de la guerra popular prolongada y desarrollar nuestras tácticas, ser `rojos y expertos´ en nuestras tareas políticas, militares, organizativas, de propaganda, formación, culturales, de producción, técnicas y demás. Ser más decididos, dedicados y preparados para los sacrificios. Sólo así podemos emerger de esta situación más unidos, más disciplinados, valerosos, fuertes, más consolidados y más dinámicos. Esta es la lección que aprendemos de las grandes revoluciones de nuestra clase, resumidas en las enseñanzas de nuestros grandes maestros. También nos han enseñado la necesidad de volver a forjar nuestros lazos con las masas a un nivel más profundo en cada recodo de la guerra revolucionaria. En cada coyuntura crucial, la tarea de profundizar la politización, no sólo de nosotros sino a la vez la politización de las masas, también se plantea de nuevo. Asumimos resueltamente esta tarea para desatar la energía e iniciativa revolucionarias de las masas de una manera aún más poderosa.


Tal es un breve recuento de nuestros éxitos y fracasos, de la guerra popular en la India, en los pasados diez años. Tal es la forma principal en que hemos estado contribuyendo a la revolución socialista mundial.


Camaradas:

Durante la pasada década, un número de importantes acontecimientos han tenido lugar a nivel internacional. Deseamos llamar vuestra atención sobre algunos de los rasgos más importantes.

Los años iniciales de la década pasada fueron testigos de gigantescos estallidos de las masas contra las políticas de globalización que destruyeron sus vidas y un fortalecimiento de guerras populares y luchas armadas de liberación. La ideología del proletariado se planteó de forma más clara a través del establecimiento del marxismo-leninismo-maoísmo. Su extensa adopción fortaleció el terreno para una unidad más estrecha entre las fuerzas maoístas, a nivel internacional en varios países. Indicios de una nueva ola de la revolución se podían ver en el mundo. Principalmente como respuesta a ello, el imperialismo, en particular el imperialismo norteamericano, inició y lanzó una ofensiva contrarrevolucionaria masiva y mundial, dirigida contra el pueblo. Este fue el contenido principal de la denominada `Guerra contra el Terrorismo´ a la que todos los imperialistas y reaccionarios se unieron o apoyaron. Guerras de agresión contra Afganistán e Irak, recorte de los derechos democráticos, ataques contra las luchas populares, creciente fascistización a través del mundo, aumento de campañas represivas contra las luchas armadas, las guerras populares y los partidos maoístas –tales fueron sus rasgos principales. Pero la arrogancia del imperialismo norteamericano, la única superpotencia, pronto fue rechazada contundentemente. El desafío fue aceptado. Una lucha a escala mundial emergió contra la guerra en Irak y continuó tras el lanzamiento de la guerra. Una poderosa resistencia en Irak y Afganistán entrampó a los agresores y desbarató sus planes. Las masas del mundo rehusaron ser amedrentadas y continuaron sus luchas contra los estragos de la globalización, la liberalización y la privatización. Las guerras populares continuaron avanzando. Como resultado de estos factores, el imperialismo norteamericano se vio forzado a cambiar su táctica en unos pocos años. Bush fue remplazado por Obama. El discurso de `décadas de guerra´ fue sustituido por planes apresurados para la retirada de tropas. Este es un claro indicador de la situación favorable que emergió en el mundo. Este periodo fue testigo también del crecimiento de la confrontación entre las potencias imperialistas mientras el imperialismo ruso comenzó a reafirmarse en el contexto del entrampamiento del imperialismo norteamericano.

Como todos sabemos, la crisis global del sistema imperialista que estalló en el año 2008 ha exacerbado aún más la situación internacional. Tanto en los países imperialistas como en los oprimidos, millones de personas tomaron las calles y pelearon agudas batallas contra las fuerzas reaccionarias estatales; los obreros ocuparon fábricas, las masas ocuparon las plazas e hicieron caer gobiernos. Los estudiantes, los jóvenes, las mujeres, los obreros, los emigrantes, los pensionistas –todos han salido a la calle a luchar. Los impetuosos días de la Primavera Árabe están aún vivos en nuestra memoria. Varias odiadas dictaduras fueron derrocadas por las persistentes luchas del pueblo. Este florecer de las masas no alcanzó a la consecución de sus aspiraciones por una auténtica democracia, un sistema libre de explotación y el gobierno del pueblo. Pero ha sacudido estas sociedades de una manera profunda. Dio esperanza a los pueblos del mundo. Los resultados aparecerán pronto sin duda.


Este es el mundo actual. Muestra una situación de gran potencial para una poderosa nueva ola de la revolución. Pero está la otra cara de la moneda, una cara amarga, de traición. Una vez más la historia del revisionismo en el movimiento comunista internacional le ha bloqueado de poder obtener el máximo de esta situación favorable. La traición de la guerra popular en Nepal por la dirección del PCN (Maoísta), en particular la camarilla Prachanda-Bhattarai, fue la más dañina de sus actos. Se destruyó la posibilidad de forzar a los enemigos del pueblo a que se les cayera su disfraz como salvadores de la democracia combatiendo a los fanáticos oscurantistas y trayéndoles a la confrontación directa con un pueblo revolucionario, de alzar las banderas de la guerra popular dirigida por los maoístas como un centro de unión contra el imperialismo y la reacción, de ganarse a sectores amplios de las masas a la causa del comunismo. Desde otro extremo vemos un ataque liquidacionista contra nuestra ideología que busca arriar las banderas del marxismo-leninismo-maoísmo y reemplazarlas con los postulados vacíos del avakianismo. Esto ya ha destruido a algunos partidos maoístas, que antes tuvieron un lugar honorable en las filas del Movimiento Comunista Internacional. Ambas desviaciones han sido confrontadas por los maoístas y la lucha continúa. Se están haciendo esfuerzos para consolidar partidos maoístas y crear nuevos. Pero la pérdida es evidente. Existe un descenso notable de las fuerzas subjetivas de la revolución proletaria mundial, causado no por la represión del enemigo, sino por los enemigos emergiendo en su seno.


Por tanto, vemos la contradicción, la brecha evidente entre el potencial de la situación objetiva y las capacidades subjetivas de las fuerzas maoístas. Esto es a lo que debemos hacer frente. Todas nuestras actividades deben dirigirse a superarlo. Esta es la máxima necesidad de los oprimidos y explotados del mundo, la exigencia de estos momentos. Como dijera Mao, “Debemos aprovechar la hora, aprovechar el día”. Nuestro Partido piensa que es la necesidad del momento para las fuerzas comunistas empeñarse en movilizar a las más amplias fuerzas antiimperialistas, democráticas y revolucionarias para fortalecer la campaña para poner fin a la Operación Cacería Verde y con la perspectiva de construir un amplio frente antiimperialista mundial que está en proceso. Y el mayor fortalecimiento de la unidad de las fuerzas comunistas conduciría también a un apoyo más fuerte para la Revolución india.


En la actual situación, el potencial objetivo de la situación internacional está desbordando ampliamente las capacidades subjetivas de los partidos individuales. Pero se puede hacer mucho para ganarse a un sector mayor para la causa del comunismo a través de su frente unido. Los últimos años han sido testigos de actividades colectivas en la forma de declaraciones conjuntas con ocasión del 1º de Mayo, seminarios sobre hechos importantes, conferencias de partidos maoístas para hacer balance de las experiencias de la organización internacional y el fortalecimiento de la lucha contra el neorevisonismo, foros conjuntos tales como el del Comité Internacional de Apoyo organizando esta Conferencia y las actividades de solidaridad que ha iniciado. Hemos acogido con satisfacción estos esfuerzos y continuamos apoyándolos. Debemos explorar ahora las posibilidades de convertir los estrechos lazos nacidos de estas actividades, y la creciente unidad de pensamiento en asuntos ideológicos y políticos, la base para un avance mayor.


De igual modo que la revolución india sirve a la revolución proletaria mundial, también su futuro está vitalmente ligado a cual es la mejor forma en que los maoístas del mundo pueden sacar el mayor provecho de la situación internacional y hacer avanzar la revolución mundial. Confiamos en el ardiente deseo a favor de la revolución expresado en los debates de la Conferencia de Hamburgo, expresado en su lema de que hacer avanzar la revolución en nuestros respectivos países es la mejor manera de expresar la solidaridad con revoluciones similares en otros países.


Nuestro Partido, que lleva adelante el legado de Naxalbari, siempre ha considerado la revolución de nueva democracia que estamos desarrollando en la India como una parte integral de la revolución socialista mundial y al Partido un contingente de vanguardia del proletariado internacional. Los increíbles e inestimables sacrificios que están realizando el pueblo y los camaradas en nuestra revolución son también una parte integral de las grandes sacrificios realizados por los innumerables y queridos mártires de la revolución socialista mundial en todos y cada uno de los países.


Finalmente, antes que concluyamos, deseamos mencionar los grandes esfuerzos que estáis haciendo en apoyo de la guerra popular en la India. Las noticias de vuestras campañas, sus vívidas imágenes, están siendo llevadas a nuestras filas, a los combatientes del EGLP y a las masas revolucionarias de forma lo más extensa posible a través de nuestras revistas públicas y secretas y a través de otros medios. Cuando conocen que sus hermanas y hermanos de tierras muy lejanas se alzan en solidaridad militante con ellos, cuando ven las imágenes de las protestas ante las embajadas de la India, de las pintadas en los muros llevando a las masas de esos países el mensaje de su revolución, sus corazones se llenan de orgullo –no estamos solos, nuestro pueblo está también allí, estamos en todas partes. 


Vuestros actos nos han inspirado; nos han hecho más resueltos. Nos empeñaremos al máximo para satisfacer la confianza que habéis puesto en nosotros. Nuestro futuro, el futuro de la revolución mundial, el futuro del proletariado mundial, de las naciones oprimidas y pueblos oprimidos es ciertamente brillante pero el camino es espinoso, arduo y llenos de zigzags. El futuro de nuestros enemigos, los imperialistas y sus lacayos en el mundo entero, es oscuro y su fin es inevitable.

Saludos revolucionarios

Comité Central, Partido Comunista de la India (Maoísta)
10 de Septiembre 2014

26 de septiembre de 2014

El mercenario Vargas Llosa habla de ajusticiar a Maduro

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El escritor, Mario Vargas Llosa, conocido por su servil defensa de la injerencia norteamericana en Latinoamerica, por ser un mercenario del capital y justificar cualquier crimen en su nombre, efectuó unas alarmantes declaraciones en una entrevista ofrecida al periodista antichavista Jorge Ramos, donde insinuó que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro debería ser “ajusticiado”.

En un video emitido por el programa Zurda Konducta, se dieron a conocer las citadas declaraciones.

Para Vargas Llosa “Maduro es un dictador” que permite algunos “márgenes en los que la oposición puede moverse todavía”, dijo el escritor.

Agregó que si estos espacios de legalidad se cierran, “existe la acción del ajusticiamiento como ocurrió en el caso de Trujillo”.

Cabe destacar que Vargas Llosa se refiere a Rafael Leonidas Trujillo, uno de los dictadores más sangrientos de América Latina, y que murió en una emboscada a tiros el 30 de mayo de 1961. En aquel caso, sin embargo, Trujillo era un anticomunista convencido que defendia, al contrario, la misma ideología que abandera el escritor peruano (peruano por nacimiento, pero vendepatrias por convicción).

En el caso de Trujillo, se trataba de un dictador odiado por el pueblo, impuesto por la fuerza de las armas (entre ellas, las norteamericanas) y proclive a defender los intereses de Washington en República Dominicana, tal y como hace Vargas Llosa en Perú y con respecto a cualquier país, mientras que Maduro ha sido elegido democráticamente, es el presidente legítimo de Venezuela, sostenido por su pueblo, y no es sumiso, y eso es lo que duele al mercenario de la pluma, a los intereses de Washington (y eso que su política no es, precisamente, ni mucho menos, convertir a Venezuela en una dictadura del proletariado).

En todo caso, el "ajusticiamiento" de Maduro tendría más que ver, salvando las distancias, con el de Allende, al que también, como propone Vargas Llosa, asesinaron los vendepatrias y títeres de las grandes corporaciones norteamericanas.

Por cierto, que el títere de la CIA, el tal Trujillo, está enterrado en un pequeño cementerio de El Pardo, Madrid, acogido por otra de las múltiples marionetas de EE.UU. en el mundo, Francisco Franco.


25 de septiembre de 2014

La fundición de acero, del compositor soviético Alexander Mosolov

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La composición más famosa del compositor soviético Alexander Mosolov, 1900-1973, La fundición de acero, originalmente el primer movimiento de la suite de un ballet, era Acero. La obra se estrenó en Moscú el 4 de diciembre de 1927, en un concierto de la Asociación por la Música Contemporánea para conmemorar el décimo aniversario de la Revolución. Su estreno europeo fue en el Festival de la ISCM de 1930 en Lieja, y dos meses más tarde fue estrenada en América por la Orquesta de Cleveland. Se trata de un "poderoso himno a la máquina" y una obra que glorificaba a la industrialización socialista y al trabajador dueño de su destino. De Acero sólo sobrevive La fundición de acero; el manuscrito del ballet se perdió en 1929.

Subtitulado "La música de las máquinas", la breve composición es una evocación musical clamorosa de la industrialización de la época, una pieza bastante audaz en donde el ruido de las máquinas impone una dinámica creadora de gran originalidad. Fue tomada rápidamente por directores en toda Europa como un ejemplo representativo del nuevo arte soviético.

La Revolución de Octubre de 1917 creó las condiciones ideales para incubar un movimiento de corte futurista en ese país. Los compositores soviéticos comenzaron a experimentar en este campo. De este proceso se generó un grupo de futuristas entre los que se encuentran Roslavets, Mosolov, Deshevov, Davidenko, Goedicke, Gnessin y Pathenko. Ellos se plantearon escribir obras de estructura simple, modernas y que fueran de fácil audición por la gran masa de la población, desde los granjeros colectivos, hasta los obreros de las siderúrgicas, basándose en los nuevos temas protagonistas del nuevo mundo construido tras la toma del poder de la clase obrera: el trabajo, el progreso, la fábrica, el futuro...

Los compositores revolucionarios no querían más que representar en sus notas el enorme significado para el futuro del triunfo de los soviets, y contarnos con la voz de sus instrumentos el ritmo vertiginoso al que estaba cambiando el mundo:

24 de septiembre de 2014

Dos monumentos a Robespierre erigidos por los trabajadores soviéticos

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Despúes de su asesinato en la guillotina en aquel infausto 28 de julio de 1794 (10 Termidor del año II de la Revolución), el recuerdo de Robespierre fue pisoteado por sus enemigos, aquellos que anteponían su enriquecimiento, sus intereses personales y sus ambiciones a los del pueblo. La contrarrevolución intentó borrar su memoria y hundir en el mar del olvido al que fue, junto a Saint-Just, Marat y otros jacobinos, fue uno de los grandes líderes revolucionarios que intentaran crear el reino de la felicidad para todos los hombres en la tierra, en lugar de en un supuesto más allá, luchando contra la incipiente burguesía capitalista que, al final, dado que las condiciones materiales no eran todavía las adecuadas para el triunfo de la Revolución, al contrario, no pudieron evitar que se desarrollara.

La libertad guiando al pueblo, por Delacroix
Mientras Napoleón Bonaparte, la figura histórica que surgiría después de su asesinato como símbolo de los restos desvirtuados de aquella Francia de la Igualdad, la Fraterninda y la Libertad, como encarnación del triunfo de la burguesia y el capital, fue recordado en efigies, monumentos y calles en casi todos los paises de Europa y el mundo, de Robespierre todo se intentó borrar.

No obstante, aquel que consideraba que la igualdad era imprescindible para alcanzar la libertad, que los enemigos eran los ricos, o que la virtud estaba en la vida austera y sin lujos, se convirtió en una pesadilla para los estafadores, especuladores, bandidos, explotadores y aprovechados de los años de la Revolución Francesa y hasta la actualidad.
Sin embargo, hubo dos monumentos a Robespierre erigidos en 1918 por las masas populares, por el pueblo, tras el primer triunfo real en la historia de una revolución popular, en este caso, dirigida por los trabajadores.

En primer lugar, el monumento a Robespierre en San Petesburgo, la futura Leningrado, un monumento que se deterioró por el paso del tiempo, porque los trabajadores lo erigieron con los materiales que tenían a mano, como cuenta Albert Mantfred, en el tercer capítulo de Tres retratos de la Revolución, en el que hace un análisis marxista de la figura del revolucionario de Arras. Este monumento ya no se conserva, aunque en el momento de la primera edición de esta obra, editada en 1979 por la Editorial Progreso en Moscú, todavía existía a las orillas del Neva un malecón denominado con el nombre del terror de la burguesía francesa y mundial, Robespierre.

En segundo lugar, existío otro en Moscú, realizado por los propios trabajadores y hecho estallar por los contrarrevolucionarios el mismo año en el que se erigió, en 1918, como describe Elizabeta Drabkina, en su obra Pan duro y negro.

A continuación, compartimos los fragmentos que los dos autores citados dedican a los monumentos dedicados a Maximiliano Robespierre, únicos en el mundo y elevados en memoria de sus sueños de un mundo justo, de su lucha por un mundo sin explotación, y de su esfuerzo por dirigir una revolución contra la incipiente burguesía que, entonces, era todavía imposible de llevar hasta el final porque no existían aún las condiciones materiales para ello, como poco más tarde demostrarían Marx y Engels, ciertamente sus continuadores.

Los relatos que compartimos a continuación nos recuerdan como el revolucionario francés fue amado tanto por los saint-culottes contemporaneos, los desposeidos del siglo XVIII, como por los trabajadores y campesinos rusos en su lucha por emanciparse de la miseria y la explotación, que le consideraron uno de los suyos. En realidad, Robespierre fue el lider de las aspiraciones de las masas explotadas, excluidas, saqueadas, y por ello fue y será recordado siempre como uno de los que marcaron el camino hacia la construcción de un mundo donde la igualdad y la solidaridad sean los dos pilares básicos de la libertad.

"El interés del pueblo es el interés común; el interés de los ricos es un interés privado". "Es necesario dotar a los descamisados de armas, pasión, conocimientos. O exterminamos a los enemigos interiores y exteriores de la República, o perecemos con ella" , son frases del lider jacobino recordadas por Elizabeta Drabkina.

Los que acabaron con él, los termidorianos, volvería a actuar más tarde también en la Revolución Soviética, tras la muerte de Stalin, como también actuarian en China tras el fallecimiento de Mao. Porque, como señaló este último, el enemigo de la revolución está siempre agazapado, dentro del propio partido, entre los aliados, y la lucha contra él, la lucha de clases, ha de ser continua, sin bajar nunca la guardia y, sobre todo, sin piedad.

Monumento a Robespierre (Elizabeta Drabkina,  Pan duro y negro).

En cierta ocasión nuestros muchachos de la Unión de la Juventud armaron un alboroto increíble:

Robespierre el día de su ejecución, por David
- ¡Es una vergüenza! ¡Pronto será el aniversario de la Revolución y hay que ver lo que está pasando! ¡Como bajo el régimen zarista!

- ¿Qué había ocurrido? ¿Qué pasaba?

- ¡Te imaginas! Por todo Moscú han colgado retratos de burgueses. Jetas mofletudas, lustrosas, con monóculo; y ellos se repantigan y con descaro muestran los dientes a la revolución proletaria.

- ¡No digas tonterías! Eso no puede ser.

- ¿Que no puede ser? ¡Vamos y lo veréis!
Fuimos… En la travesía Stoléshnikov, en la Neglínnaia y en la Tverskaia habían colgado enormes anuncios de cigarrillos "Sir" a todo lo largo de las fachadas. En ellos se veía a un mundano gentleman con monóculo. Fumaba un cigarrillo y arrojaba una bocanada de humo.

- ¿Qué dices ahora?

- Efectivamente, es una vergüenza.

Decidimos ir a protestar al Soviet de Moscú. Nos escucharon con atención, cosa poco frecuente incluso en aquellos tiempos poco burocráticos; tomaron nota de lo que decíamos y prometieron descolgar inmediatamente aquellos carteles o embadurnarlos. Al día siguiente, en efecto, aparecieron en las calles obreros con cubos de pintura. A grandes brochazos liquidaron aquellas fisonomías burguesas y demás anuncios, con el asenso de los espectadores: "Han colgado ahí esa porquería ensuciando toda la ciudad. Puro mercantilismo. ¡Como si a la gente no le hiciera falta otra cosa!"
Durante el mes siguiente, en Moscú, se inauguraron probablemente más monumentos que a todo lo largo de su historia precedente y futura.

Un domingo, precisamente cuando se celebraba el I Congreso del Komsomol, se inauguraron de golpe cuatro monumentos: a Shevchenko, a Koltsov, a Nikitin y a Robespierre.

- ¿A dónde vamos? -se preguntaban los muchachos en la residencia de los delegados al Congreso-.

¿Al de Koltsov? "¡Animo, Sivka!" No, no es de nuestra época. ¿Al de Nikitin? "Me cayeron en suerte tristes canciones...", tampoco nos va. Merece la pena contemplar a Shevchenko, y mejor aún a Robespierre: "El interés del pueblo es el interés común; el interés de los ricos es un interés privado". "Es necesario dotar a los descamisados de armas, pasión, conocimientos. O exterminamos a los enemigos interiores y exteriores de la República, o perecemos con ella". En una palabra: ¡Incorruptible! ¡Vamos, camaradas, al monumento a Robespierre!

Se había decidido erigirlo en el Jardín de Alejandro. Cuando llegamos, el monumento estaba tapado con un trozo de tela y el pedestal rodeado de guirnaldas de flores naturales. Se habían congregado no menos de cinco mil personas. Los representantes de los distritos obreros llegaron portando banderas rojas y coronas de crisantemos blancos y color lila.

Apareció Piotr Guermoguénovich Smidóvich, presidente del Soviet de Moscú. La orquesta interpretó La Marsellesa. Smidóvich tiró de la tela y el monumento a Robespierre quedó descubierto a los presentes. Se concedió la palabra al comunista francés Jacques Sadoul.

Dos meses atrás, Jacques Sadoul era todavía funcionario de la misión militar francesa. Su biografía era poco corriente. Abogado, hijo de una combatiente de la Comuna de París, ingresó siendo muy joven en las filas del Partido Socialista y fue elegido secretario de la federación de dicho partido en el departamento de Vienne. Durante la primera guerra mundial, se adhirió a los social-patriotas, trabajó en el Ministerio de Abastos, siendo la mano derecha del rabioso chovinista Albert Thomas, quien le envió en septiembre de 1917 a la misión francesa en Rusia como hombre capaz de hacer entrar en razón a los obreros rusos y persuadirles de que continuaran siendo carne de cañón para los imperialistas de la Entente.

Cuando Sadoul llegó a Rusia y se entrevistó con Lenin y otros bolcheviques, cuando vio con sus propios ojos la revolución rusa, comenzó a apartarse de las posiciones del social-patriotismo francés. Sus nuevos puntos de vista los expuso en una serie de cartas enviadas a Francia, que luego reunió en un libro bajo el título de ¡Viva la Revolución Proletaria! En agosto de 1918, Sadoul rompió definitivamente con la misión militar francesa e ingresó en el Partido Comunista,

Era un auténtico francés, alegre, vivo, ingenioso, galante. Al pasar junto a él por Moscú, con guerrera y enormes zapatones de soldado, Sadoul inclinaba su elegante figura, te tendía la mano al atravesar la calle, lo que te hacía darte cuenta de repente de que eras una dama.

Jacques Sadoul se encontraba al pie del monumento a Robespierre y dirigiéndose al pueblo ruso pronunciaba un discurso como comunista y como francés.

- La burguesía ha tratado por todos los medios de minimizar la importancia de la Revolución Francesa y deshonrar a Maximiliano Robespierre -decía-. A nadie odiaba tanto como a este honesto y fiel revolucionario. El Poder soviético erige un monumento a Robespierre, mientras que Francia carece de un monumento semejante. La burguesía ha calumniado a Robespierre del misma modo que ahora difama a nuestros jefes. Robespierre sabía que solamente se puede organizar el nuevo régimen destruyendo todo lo viejo. Al ejercer el terror rojo, no era más que un ejecutor de la voluntad del pueblo, cuya ardiente ira expresaba. ¡Viva la Revolución Francesa pasada y futura!

- ¡Hurra! -gritaron alrededor-. ¡Viva la Revolución! ¡Viva el comunismo! ¡Viva el proletariado francés!

La orquesta tocó La Marsellesa. Mantearon a Sadoul, le besaron, la gente le invitaba a su casa.
En unos días se erigieron, poco menos que en todas las plazas de Moscú, monumentos a revolucionarios, poetas y escritores. Sólo unos cuantos estaban fundidos en bronce; la mayoría eran de hormigón, de un hormigón de pésima calidad. En todas las secciones artísticas había entonces camaradas que, no se sabe por qué motivo, veían el camino real del arte proletario en el futurismo. Por tal motivo los monumentos tenían forma de cubos rectangulares, coronados por troncos achatados representando las cabezas. El tiempo, con su acción destructora, terminó de afearlos por completo. Pero a nosotros, aquellas primeras obras de la Revolución nos parecían hermosísimas, y éramos sinceros de verdad al decir llenos de entusiasmo que los monumentos perdurarían en la eternidad.

Todo esto lo miraba de reojo la roña intelectual, de la que Chéjov decía mofándose: "Es muy inteligente, educado, se ha graduado en la Universidad, incluso se lava por detrás de las orejas". Esta roña oía conferencias filosóficas de Shpet, se consideraba admiradora de la escuela fenomenológica de Husserl, aplaudía los "Jalones", a Miliukov, a Struve y a Tugán-Baranovski, asistía a los estrenos de obras de Maeterlink, leía con pasión a Vladímir Soloviov, declamaba los versos de Viacheslav Ivanov; de día visitaba las inauguraciones del "Mundo del arte" y "La Sota de Oros" y terminaba las noches con cupleteras en los reservados del "Yar", Por todo eso suponía que ella, y sólo ella, era la sal de la tierra rusa. No habiendo sabido o podido todavía unirse a Denikin o Kolchak, participaba en la medida de sus fuerzas en los complots contrarrevolucionarios, usaba de sarcasmos y urdía algo.
Esta roña parecía que palpaba los monumentos con su mordaz mirada, percibía su fealdad, descubría las manchas causadas por la humedad, señalaba con el dedo los defectos y grietas del deleznable hormigón y profetizaba triunfante que los monumentos se vendrían abajo rápidamente. Esto era verdad, pero sólo su verdad, la verdad de los parásitos.

¿Y nuestra verdad? ¿En qué consistía? En que el proletariado llamaba a las grandes figuras del pasado a situarse a su lado, en sus filas. Y las más preclaras mentes, los mejores corazones de la humanidad marcharon con la clase obrera al asedio de los bastiones del capitalismo.

Allí donde hay combates, hay víctimas. La noche del 7 de noviembre de 1918 el monumento a Maximiliano Robespierre, alzado junto a la muralla del Kremlin, fue volado por una mano criminal...

Epílogo del Capítulo III, Albert Mantfred, Tres retratos de la Revolución

Nuestra narración se aproxima a su fin. Que me disculpe el lector si en lugar de un epílogo, de conclusiones fundamentadas y meticulosamente argumentadas,  que  resuman  los  resultados  de  los  procesos  históricos que  hemos  relatado  en  el  presente  libro,  me  permito  evocar  algunos recuerdos personales.

La cabeza de Luis XVI, Luis Nicolas Lemasle
Nací y crecí en Leningrado. Allí fueron enterrados mi madre, mi abue- lo,  mis  bisabuelos.  Y aunque  ya  hace  muchas  decenas  de  años  que  no vivo en el lugar en que nací, continúo sintiéndome muy atado a él y de vez  en  cuando  regreso  a  la  ciudad  con  la  que  estoy  íntimamente  fami- liarizado y en la que todo me recuerda la lejana época de mi infancia y mi juventud.

Al  igual  que  muchos  leningradenses de  la  vieja  generación,  al  llegar  a esa ciudad, me alojo en un hotel y el teléfono de mi habitación perma- nece  mudo.  En  esa  ciudad  ya  no  me  queda  ningún  pariente,  ningún amigo cercano. Tampoco existe ya el cementerio en el que fueron ente- rrados  mis  padres  y mis  antepasados.  Cada  vez  que  viajo  a  mi  ciudad natal  visito  el  cementerio  Piska-rióvskoie  y  permanezco  allí  durante largo  rato  observando  las  largas  filas  de  tumbas  anónimas,  en  cuyas lápidas sólo figuran los años: 1941, 1942, 1943, 1944. Bajo estas lápi- das yace todo aquello que estuvo relacionado con los años de mi infan- cia, con mi destino.

Al  visitar  Leningrado  deambulo  por  las  calles  de  mi  lejana  infancia  y mi juventud. Y allí, al pasar junto a las casas de piedra que conozco tan bien  y  que no  han cambiado  a lo  largo  de  las décadas,  retorno  mental- mente a los años pasados, a una época que jamás volverá.

Cuando  estoy  en  Leningrado  me  ocurre  algo  extraño:  la  memoria  me hace  retroceder  hacia  los  acontecimientos  del  primer  año  de  Revolu- ción.  En  agosto  de  1918,  varios  meses  después  del  triunfo  del  Gran Octubre,  en  Moscú,  en  el  parque  Alexandrovski,  ubicado  junto  a  las murallas del Kremlin, tuvo lugar una gran celebración. En cumplimien- to  de  un  decreto  del  Consejo  de  Comisarios  del  Pueblo  firmado  por Lenin  sobre  la  erección  de  monumentos  a  la  memoria  de  destacados revolucionarios del pasado, fue inaugurado solemnemente uno en honor al líder de la Revolución Francesa Maximilien de Robespierre.

El  monumento  al  dirigente  de  la  Revolución  Francesa  fue  uno  de  los primeros  erigidos  en  la  capital  de  la  joven  República  Soviética.  En aquellos primeros  meses  del  Poder  Soviético, cuando  ya  había  comen- zado  la  guerra  civil,  cuando  la  República  experimentaba  una  enorme escasez  de  todo de  pan,  combustible,  metal,  armas ,  el  pueblo  que combatía contra los enemigos no tenía bronce ni mármol para construir el  monumento  al  gran  jacobino.  Tampoco  había  tiempo  para  erigir  un monumento que perdurara durante siglos.

Transcurrieron  algunos  años  y  la  imagen  escultórica  de  Robespierre, hecha de un material poco resistente, comenzó a deteriorarse, y al cabo de poco tiempo quedó destruido. Hoy en día resulta imposible encontrar el monumento ni el lugar donde estaba situado.

Cada  vez  que  visito  Leningrado  recuerdo  ese  efímero  monumento  a Robespierre en el parque Alexándrovski de Moscú. He aquí por qué.

Ya he dicho que al llegar a la ciudad de mi infancia y mi juventud reco- rro los lugares que me son en particular queridos. Si hoy ustedes visitan Leningrado cuna  de  la  Revolución  Rusa si  recorren  la  avenida Liteini  hasta  el  final,  hasta  las  orillas  revestidas  de  granito  del  Neva  y doblan hacia la derecha podrán ver un gran letrero de esmalte azul que salta a la vista: Malecón Robespierre.

Malecón  Robespierre...  Ese  nombre  le  fue  otorgado  en  los primeros días  de  la  Revolución,  poco  después  de  la  insurrección  armada  de  Octubre y lo ha conservado hasta nuestros días.

Cada  vez  que  visito  mi  ciudad  recorro  el  malecón  Robespierre,  a  lo largo  de  las  orillas  de  granito  del  Neva.  También  Usted,  lector,  puede hacer ese recorrido. No lo lamentará. Y si desde el malecón Robespie- rre  contempla  directamente  a  lo  ancho  del  Neva,  en  la  orilla  opuesta verá los contornos bien definidos de la imagen escultórica de Vladímir Ilich  Lenin  sobre  un  carro blindado, con el brazo  extendido hacia adelante.

Observe  ese  esmalte  azul  del  letrero: Malecón  Robespierre  y  el  monu- mento a Lenin que se alza a lo lejos, del otro lado del Neva.

 En  esa  asombrosa  conjugación  de  nombres,  grabados  en  la  piedra  y  el metal  de  la  ciudad  revolucionaria,  en  ese  mudo  diálogo  entre  dos  épo- cas tan diferentes Usted oirá la voz de la historia, percibirá el nexo vivo que une las épocas, el principio y el fin, que unen con hilos invisibles el lejano siglo XVIII y sus héroes al mundo nuevo que nació en el XX.
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