22 de febrero de 2019

Antonio Machado y la Unión Soviética

Como suele pasar en un mundo cultural subyugado por la clase capitalista, la cultura se usa como plataforma para lograr la hegemonia ideológica entre los dominados, usando para ello cualquier método, ya sea la mentira o, igualmente, la censura total o parcial de un autor o de parte de su obra.

Antonio Machado es, si cabe, uno de los genios de nuestra lengua más manipulados por las mafias editoriales y mediáticas de nuestro país. Vendido como el vate de Castilla, el reflexivo poeta o el hacedor de nuevos romances,  la biografía y militancia del gran poeta son, en realidad, mucho más ricas de lo que nos cuentan, siendo su vida ejemplar, comprometida, víctima de la tijera del censor que hoy actua de forma taimada pero eficaz. 

Sin embargo, una faceta de Antonio Machado que el capital oculta convenientemente es su defensa activa del acercamiento a la Unión Soviética. Además de que fue un convencido republicano y antifascista, lo que hizo que huyera tras el triunfo fascista en España en 1939 a la Francia donde murió poco después, lideró, durante los tiempos de gobierno del Frente Popular, una organización, fundada en febrero de 1933 y domiciliada en la Gran Vía de Madrid, denominada: “Asociación de Amigos de la Unión Soviética“ .

La declaración de intenciones de aquella  agrupación, similar a las creadas por toda Europa por los militantes comunistas y simpatizantes, era: “No tendremos más programa ni más bandera que decir y ayudar a conocer la verdad sobre la URSS, combatiendo con las armas de la verdad la mentira, la calumnia y la deformación”.

Tanto es así que el autor del famoso "caminante no hay camino, se hace camino al andar", no dejó en sus últimos años de vida de caminar siempre en contra de la bestia nazi, de subrayar el papel decadente del capitalismo en sus últimas fases y de tratar, incluso, a figuras demonizadas como la de Stalin con simpatía y raciocinio.

Así en sus escritos sobre la guerra, recopilados en La Guerra. Escritos: 1936-39, da argumentos muy interesantes y clarificadores sobre las causas de la guerra española o, de paso, aunque solo la intuyera por su anticipado fallecimiento en el exilio francés, de la futura guerra mundial, además de otros acerca de las siniestras similitudes entre fascistas y capitalistas y, por su puesto, en defensa de la Revolución Soviética, de la Rusia revolucionaria y de, incluso, el camarada Stalin, denostado y objeto ya en su época de campañas criminalizadoras que se intensificarían mucho más tras la victoria del Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial.

Por ejemplo, opina sobre el papel ridículo y vergonzoso de la Sociedad de Naciones, en relación a su defensa de la No Intervención en la Guerra Civil Española, del mismo modo que en su papel ambiguo en el rechazo a las ambiciones italoalemanas en el periódo interbélico, en un evidente apoyo encubierto a las potencias fascistas (que, en España, fueron el verdadero motor de las tropas de Franco). Machado escribe: "Reparemos en su actuación desdichada en la Sociedad de Naciones, convirtiendo una institución nobilísima, que hubiera honrado a la humanidad entera, en un órgano superfluo, cuando no lamentable, y que sería de la más regocijante ópera bufa si no coincidiese con los momentos más trágicos de la historia contemporánea"

Y  de esa humillación de las potencias capitalistas ante el fascismo y sobre este, afirma que: "Ellos no invocan la abrumadora tradición de cultura de sus grandes pueblos respectivos: la declaran superflua; proclaman, en cambio, una voluntad ambiciosa, un culto al poder por el poder mismo, un deseo arbitrario de avasallar al mundo, que pretenden cohonestar con una ideología rancia, cien veces refutada y reducida al absurdo por el solo hecho de la guerra europea. Roma y Berlín son hoy los pedestales de esas dos figuras de teatro, abominables máscaras que suelen aparecer en los imperios llamados a ser aniquilados, por enemigos del género humano. La historia no camina al ritmo de nuestra impaciencia. No vivirá mucho, sin embargo, quien no vea el fracaso de esas dos deleznables organizaciones políticas que hoy representan Roma y Berlín".

Imagini pentru antonio machado mitinTambién son ilustrativos sus comentarios acerca de Rusia (tanto en materia cultural e histórica como política) que, según él, aunque muestra el puño cerrado, la mano está abierta al mundo: "la Rusia actual, la Gran República de los Soviets, va ganando, de hora en hora, la simpatía y el amor de los pueblos; porque toda ella está consagrada a mejorar las condiciones de la vida humana, al logro efectivo, no a la mera enunciación, de un propósito de justicia"

Evidentemente, los comentarios del genio literario de las letras españolas no gustaban ni gustan en demasia a los que, como diría el propio Machado,"son luces mortecinas",  entre otras cosas porque su preclara mente unía en el mismo paquete a capitalistas y fascistas, pues en el fondo no son más que dos caras de la misma bestia inhumana: "Londres, París, Berlín, Roma son faros intermitentes, luminarias mortecinas que todavía se transmiten señales, pero que ya no alumbran ni calienta, y que han perdido toda virtud de guías universales".

Machado también habla de marxismo con bellas y enriquecedoras palabras, hablando de Rusia, país donde éste se ha convertido en un proyecto político, opinando que "....el marxismo tiene para Rusia, como para todos los pueblos del mundo, un valor instrumental inapreciable. El marxismo contiene las visiones más profundas y certeras de los problemas que plantea la economía de todos los pueblos occidentales (...) Mi tesis es ésta: la Rusia actual, que a todos nos asombra, es marxista, pero es mucho más que marxismo. Por eso el marxismo, que ha traspasado todas las fronteras y está al alcance de todos los pueblos, es en Rusia en donde parece hablar a nuestro corazón".

Por último, antes de dejar hablar al maestro sevillano, siempre del lado de la humanidad, tal y como solo puede hacer alguien que sabe que la cultura ha de ser ante todo a favor del ser humano o no lo es, y que a ello se dedica, Machado también comenta la estupidez del miedo extendido por los que tienen como cometido vivir del trabajo ajeno y de las riquezas de otros pueblos, a la dictadura del proletariado, como sustituta de la que no es más que la dictadura de los capitalistas, sea cual sea su formato, democrático-burgués o abiertamente fascista; incluso se atreve,  ante el horror de los editores de ese mundo de la cultura-mercancía y de sus amos de las corporaciones, a defender a Stalin:  "En cuanto a la dictadura del proletariado, ¿por qué nos asustan tanto las palabras? Si el barco necesita nueva tripulación y nuevos capitanes, ¿por qué no reclutarlos en el mundo del trabajo, cuando el del capital es --por definición aceptada-- el de las viejas ratas que corroen la nave? La lógica sigue siempre del lado de Stalin. ¿La lógica nada más?"

Comentando la entrevista que le hizo H.G. Wells en 1934 al camarada, Machado es contundente:  "De aquello que se desmorona hay que esperarlo todo menos una transformación; porque si fuera capaz de transformarse, claro está que de ningún modo se desmoronaría. Sustituir, construir y ayudar a caer: tal es lo esencialmente revolucionario para Stalin. La historia de todas las revoluciones le da la razón ampliamente".

En los dos artículos que compartimos a continuación, escritos en los años en los que esas "ratas" de las que habla Machado intentaban roer el barco de España con sus ejércitos y mentiras, el gran poeta y amigo del pueblo deja correr la pluma libremente hablando de la cultura rusa (con interesantes comentarios sobre Tolstoi o Dostoyeveski), sobre la Rusia comunista, Lenin y la Revolución,  acerca de Stalin y, en definitiva, del futuro de la humanidad en tiempos en el que el capitalismo en decadencia y su fruto el fascismo intentaban empujarla a las tinieblas, desmintiendo y desnudando a los mercenarios de la cultura que, como es lógico, esconden sus palabras precisamente para ocultar las obvias conclusiones del poeta:

"Mi tesis es ésta: la Rusia actual, que a todos nos asombra, es marxista, pero es mucho más que marxismo. Por eso el marxismo, que ha traspasado todas las fronteras y está al alcance de todos los pueblos, es en Rusia en donde parece hablar a nuestro corazón".

Cuando se conmemora el aniversario de su muerte en la localidad francesa de Colliere, aquel 22 de febrero de 1939,  herido de muerte por el fascismo como la propia España, recuperamos una antigua entrada de este blog, compartiendo algunos de sus escritos sobre la guerra, recopilados en La Guerra. Escritos: 1936-39. Con ellos queremos revindicar y recordar al que fue uno de los símbolos de la lucha de la República y la democracia contra la bestia nazifranquista, siempre dispuesto a hablar y escribir con el corazón y, por lo tanto, dispuesto interlocutor para usar la palabra para la paz, al lado de los pueblos y, por supuesto,  a marchar de la mano junto al socialismo en favor de ambos. 


I
Antonio Machado, La Guerra. Escritos: 1936-39. Ed. por Julio Rodríguez Puértolas y Gerardo Pérez Herrero. Madrid: Emiliano Escolar Editor, 1983

Nunca olvidaré unas palabras de Dostoyevski, leídas recientemente, pero que coinciden con la idea que hace ya muchos años me había yo formado del alma rusa: «Sí, hijo mío, te lo repito, yo no puedo dejar de respetar mi nobleza. Se ha creado entre nosotros, en el curso de los siglos, un tipo superior de civilización desconocido en otras partes, que no se encuentra en todo el universo: el hombre que sufre por el mundo». Como a nuestro Unamuno España, le dolía al ruso el mundo entero.

Dejando a un lado cuanto puede haber de jactancia y aun de prejuicio aristocrático en las citadas frases, que pone Dostoyevski en boca de un personaje de sus novelas, reparemos en que ellas expresan una esencialísima verdad ruso. ¿Y es ahí donde hemos de buscar la más honda raíz de la Rusia de hoy?

Imagini pentru la guerra antonio machadoComo las grandes montañas cuando nos alejamos de ellas, la nueva Rusia se nos agiganta al correr de los años. ¿Quién será hoy tan ciego que no vea su grandeza? La proclaman sus mismos enemigos. Los millones de hombres con el escudo al brazo que militan contra la nueva Rusia nos dicen claramente con su actitud defensiva que es hoy Moscú el foco activo de la historia. 

Londres, París, Berlín, Roma son faros intermitentes, luminarias mortecinas que todavía se transmiten señales, pero que ya no alumbran ni calienta, y que han perdido toda virtud de guías universales.

Reparemos en la pobre idea que dan de sí mismas esas democracias que fueron un día el orgullo del mundo; veamos cuanto sale o se guisa en sus cancillerías, incapaces de invocar --siquiera sea a título de dignidad formularia-- ningún principio ideal, ninguna severa norma de justicia. Como si estuvieran vencidas de antemano, o subrepticiamente vendidas al enemigo, como si presintiesen que la llave de su futuro no está ya en su poder, apenas si tienen movimiento que no revele un miedo insuperable a lo que puede venir. Reparemos en su actuación desdichada en la Sociedad de Naciones, convirtiendo una institución nobilísima, que hubiera honrado a la humanidad entera, en un órgano superfluo, cuando no lamentable, y que sería de la más regocijante ópera bufa si no coincidiese con los momentos más trágicos de la historia contemporánea.

Reparemos en esos dos hinchados dictadores que pretenden asustar al mundo y a quienes Roma y Berlín soportan y exaltan. Ellos no invocan la abrumadora tradición de cultura de sus grandes pueblos respectivos: la declaran superflua; proclaman, en cambio, una voluntad ambiciosa, un culto al poder por el poder mismo, un deseo arbitrario de avasallar al mundo, que pretenden cohonestar con una ideología rancia, cien veces refutada y reducida al absurdo por el solo hecho de la guerra europea. Roma y Berlín son hoy los pedestales de esas dos figuras de teatro, abominables máscaras que suelen aparecer en los imperios llamados a ser aniquilados, por enemigos del género humano. La historia no camina al ritmo de nuestra impaciencia. No vivirá mucho, sin embargo, quien no vea el fracaso de esas dos deleznables organizaciones políticas que hoy representan Roma y Berlín.

Moscú, en cambio --resumamos en este claro nombre toda la vasta organización de la Rusia actual--, aunque salude con el puño cerrado, es la mano abierta y generosa, el corazón hospitalario para todos los hombres libres, que se afanan por crear una forma de convivencia humana que no tiene sus límites en las fronteras de Rusia. Desde su gran revolución, un hecho genial surgido en plena guerra entre naciones, Moscú vive consagrado a una labor constructora, que es una empresa gigante de radio universal.

La fuerza incontrastable de la Rusia actual radica en esto. Rusia no es ya una entidad polémica, como lo fue la Rusia de los zares, cuya misión era imponer un dominio, conquistar por la fuerza una hegemonía entre naciones. De esa vanidad, que todavía calienta los sesos de Mussolini, ese faquín endiosado, se curaron los rusos hace ya veinte años. La Rusia actual nace con la renuncia a todas las ambiciones del Imperio, rompiendo todas las cadenas, reconociendo la libre personalidad de todos los pueblos que la integran. Su mismo ejército, el primero del mundo, no sólo en número, sino, sobre todo, en calidad, no es esencialmente el instrumento de un poder que amenace a nadie, ni a los fuertes ni a los débiles, responde a la imperiosa necesidad de defensa que le imponen la muchedumbre y el encono de sus enemigos; porque contra Rusia militan las fuerzas al servicio de todos los injustos privilegios del mundo. Sus gobernantes no lo olvidan. La política de Lenin y Stalin se caracteriza no sólo por su alcance universal, sino también por un claro sentido de lo real, cuya ausencia es siempre en política causa de fracaso. Mas la Rusia actual, la Gran República de los Soviets, va ganando, de hora en hora, la simpatía y el amor de los pueblos; porque toda ella está consagrada a mejorar las condiciones de la vida humana, al logro efectivo, no a la mera enunciación, de un propósito de justicia. Esto es lo que no quieren ver sus enemigos, lo que muchos de sus amigos no han acertado a ver con claridad: el sentido generoso y fraterno, íntegramente humano, de todas las creaciones del alma rusa, el que impera en esa magnífica Unión de Repúblicas Soviéticas, cuyo vigésimo aniversario se celebrará en el año que corre.

Pero Rusia, la Rusia actual, que todos admiramos y que ilumina a muchos con sus potentes reflectores enfocados hacia el porvenir, no es, como algunos creen, un fenómeno meteórico e inexplicable, venido de otras esferas para asombro de nuestro planeta; no es, como piensan otros, una consecuencia asiática del pensamiento teutónico de Carlos Marx; no es, tampoco, un engendro de la Revolución de Octubre, ni mucho menos ha salido --la Rusia actual-- acabada y perfecta, de la cabeza de Lenin, como Minerva de la cabeza de Júpiter. No. A mi juicio no es nada de esto. Los viejos amigos de Rusia, los que conocíamos, antes de su gran Revolución y aun antes de la guerra mundial, algo de su admirable literatura --Dostoyevski, Turguénef, Tolstoy-- sabemos que, bajo el dominio despótico de los zares, estaban ya maduras las virtudes específicamente rusas sobre las cuales se asienta la Rusia de hoy. Aquellos libros que leíamos siendo niños, y que llegaban a nosotros, trasegados del ruso al alemán, del alemán al francés y del francés al español chapucero de los más baratos traductores de Cataluña, dejaban en nuestras almas, a pesar de tantas torpes decantaciones lingüísticas, una huella muy honda, nos conmovían más que nuestras mejores novelas contemporáneas --buena lección para meditar por nuestros culteranos deshumanizadores de arte literario. Y es que a través de la más inepta traducción de La guerra y la paz --por aducir un ejemplo ingente-- llega a nosotros, todavía, un mensaje del alma eslava, amplia y profundamente humano, que parece revelarnos un mundo nuevo. Entendámonos: nuevo con relación al mundo mezquino y provinciano de la moderna literatura occidental. En verdad, no es un mensaje literario éste que el alma rusa nos envía en sus obras maestras. Ni siquiera sabemos si las novelas de Tolstoy o Dostoyevski están bien o mal escritas en su lengua. Suponemos que lo estarán soberbiamente. Pero sabemos con certeza la mucha humanidad que contienen, la gran copia de vidas humanas, al margen de toda frivolidad, que en ellas se representan; sabemos que esas vidas humanas, las más humildes como las más egregias, parecen movidas por un resorte esencialmente religioso, una inquietud verdadera por el total destino del hombre. Bajo la férula de su imperio despótico, de espíritu más o menos tártaro o mongólico, al margen de su Iglesia fosilizada en normas bizantinas, el alma eslava ha captado, ha hecho suyas las más finas esencias del cristianismo. Sólo el ruso, a juzgar por su gran literatura, nos parece vivir en cristiano, quiero decir auténticamente inquieto por el mandato del amor de sentido fraterno, emancipado de los vínculos de la sangre, de los apetitos de la carne, y del afán judaico de perdurar, como rebaño, en el tiempo. Sólo en labios rusos esta palabra: hermano, tiene un tono sentimental de compasión y amor y una fuerza de humana simpatía que traspasa los límites de la familia, de la tribu, de la nación, una vibración cordial de radio infinito.

Roma contra Moscú, se dice hoy; yo diría mejor: Roma y Berlín, las dos fortalezas paganas, la germánica y la latina, del cristianismo occidental contra el foco del cristianismo auténtico. Pero Roma y Berlín --Berlín sobre todo-- militan contra Moscú hace ya tiempo. En los momentos de mayor auge de la literatura rusa, hondamente cristiana, el semental humano de la Europa central lanza por boca de Nietzsche su bramido de alarma, su terrible invectiva contra el Cristo viviente en el alma rusa, su crítica corruptora y corrosiva de las virtudes específicamente cristianas. Bajo un disfraz romántico, a la germánica, aquel pobre borracho de darwinismo escupe al Cristo vivo, al ladrón de energías, al enemigo, según él, del porvenir zoológico de la especie humana, toda una filosofía tejida de blasfemias y contradicciones. Nietzsche contra Tolstoy. ¿Por qué no decirlo, en esta época de gruesas simplificaciones, a la teutónica?

Cuando en el año 14 estalla la guerra, Berlín embiste contra Moscú con la mitad de su cornamenta, y hubiera embestido con toda ella sin la obsesión de París, que le embargaba la otra mitad. Y es el imperio de Pedro el Grande lo que se viene abajo, la gran coraza que ahogaba el pecho ruso, lo que salta en pedazos. Moscú, considerado como hogar simbólico del alma rusa, ha quedado intacto y libre.

Libre, en efecto, de su imperio y de su Iglesia, instrumentos férreos que atenazaban el corazón de Rusia. Fuerzas autóctonas, las de su gran Revolución que se gestaba hacía ya mucho tiempo, colaboraron desde dentro con los cañones germanos que atacaban desde fuera.

Y volvamos a la Rusia actual, la Rusia soviética, que dice profesar un puro marxismo. El fenómeno parece extraño. La historia es una caja de sorpresas, cuando no un ameno relato de lo pretérito, o como decía Valera, aludiendo a la filosofía de la historia: el arte de profetizar lo pasado. Pero el hecho no es tan sorprendente como a primera vista pudiéramos juzgarlo. Es muy posible, casi seguro, que el alma rusa no tenga, en el fondo y a la larga, demasiada simpatía por el dogma central del marxismo, que es una fe materialista, una creencia en el hambre como único y decisivo motor de la historia. Pero el marxismo tiene para Rusia, como para todos los pueblos del mundo, un valor instrumental inapreciable. El marxismo contiene las visiones más profundas y certeras de los problemas que plantea la economía de todos los pueblos occidentales. A nadie debe extrañar que Rusia haya pretendido utilizar el marxismo en su mayor pureza, al ensayar la nueva forma de convivencia humana, de comunión cordial y fraterna, para enfrentarse con todos los problemas de índole económica que necesariamente habrían de salirle al paso. Tal vez sea éste uno de los grandes aciertos de sus gobernantes.

Mi tesis es ésta: la Rusia actual, que a todos nos asombra, es marxista, pero es mucho más que marxismo. Por eso el marxismo, que ha traspasado todas las fronteras y está al alcance de todos los pueblos, es en Rusia en donde parece hablar a nuestro corazón.

Y de esto trataremos largamente otro día.

Antonio Machado levanta el puño en la clausura de la Conferencia Nacional de Juventudes, organizada por las Juventudes Socialistas Unificadas, celebrada en Valencia los días 15, 16 y 17 de enero de 1937. Machado está de perfil arriba a la derecha.

II
Antonio Machado, La Guerra. Escritos: 1936-39. Ed. por Julio Rodríguez Puértolas y Gerardo Pérez Herrero. Madrid: Emiliano Escolar Editor, 1983, pp. 262-64.

La Editorial Europa-América --hubiera dicho Juan de Mairena en nuestros días-- viene dando a la estampa una serie de diminutos cuadernos muy bien elegidos, para demostrarnos que no siempre es en vano el gemido de las prensas. Todos son de leer y meditar. Su extremada brevedad no empece a su excelencia. Mas uno hay entre ellos que a mi me parece una verdadera joya: el titulado Nuestra experiencia revolucionaria y que contiene el diálogo entre Wells y Stalin, en 23 de julio de 1934.

El inglés ha estado en Norteamérica, para visitar a Roosevelt, y ahora viene a Moscú, para conversar con Stalin. No es, pues, Wells, hombre que se chupe el dedo, y como buen inglés, aunque algo americanizado, no es hombre que guste de perder su tiempo. Lo recibe Stalin con franca cordialidad, sin arrumacos, sin prejuicios tampoco ni reservas mentales, mas como un hombre que está necesariamente algo de vuelta. Porque Wells, a fuer de anglosajón, es esencialmente antirrevolucionario; le asusta todo trastorno político y social. Stalin no es un fanático de la Revolución, pero carece del prejuicio antirrevolucionario. Hay en Stalin una claridad de ideas y una virtud suasoria que no alcanza nunca su interlocutor. Al inglés no le abandona todavía el miedo a la aventura; el eslavo tiene la tranquila seguridad de quien posee una experiencia. Ambos dicen estar de acuerdo en que el mundo capitalista se desmorona. --Allá ellos-- añadiría Mairena. 

Aceptada la tesis ¿cómo no admitir la implacable lógica revolucionaria de Stalin?  De aquello que se desmorona hay que esperarlo todo menos una transformación; porque si fuera capaz de transformarse, claro está que de ningún modo se desmoronaría. Sustituir, construir y ayudar a caer: tal es lo esencialmente revolucionario para Stalin. La historia de todas las revoluciones le da la razón ampliamente. Quiero decir que Stalin ha visto la historia con sus propios ojos y no es fácil que se le engañe. A Wells se la han contado, y no precisamente los que la han hecho.

En cuanto a la dictadura del proletariado, ¿por qué nos asustan tanto las palabras? Si el barco necesita nueva tripulación y nuevos capitanes, ¿por qué no reclutarlos en el mundo del trabajo, cuando el del capital es --por definición aceptada-- el de las viejas ratas que corroen la nave? La lógica sigue siempre del lado de Stalin. ¿La lógica nada más? ¡Ah! Yo no soy más que un aprendiz de sofística, en el mejor sentido de la palabra.

En verdad --hubiera concluido Juan de Mairena, al margen ya de sus lecturas-- que no son las palabras lo que más asusta, sino ciertas imágenes groseras que en muchas cabezas suelen sustituir a las ideas, por ejemplo: alguien empeñado en bordar lises borbónicas en unas alpargatas de albañil, unas botas de charol en la espuerta de la basura, etcétera, etcétera. Y con estas figuraciones claro está que no se puede ir a ninguna parte.

21 de febrero de 2019

Terroristas / En democracia no cabe la Violencia / Tratado de Libre Comercio (Poemas de Iván Rafael)

Iván Rafael, nació en Oviedo en 1976 (España), aunque dice no conservar recuerdos de aquel momento. Desde entonces reside en Madrid, lo que, afirma, no consigue olvidar aunque lo intente. En la capital fue  al colegio, al instituto y a la universidad y, después, volvio a la vida. 
En la actualidad se dedica, entre otras cosas, a intentar escribir poemas que publica en su blog Voz de Tiza, algunos de ellos visuales como dos de los que acompañan a esta entrada; una crítica a los típicos tratados de "Libre Comercio" que gusta tanto imponer a las grandes corporaciones capitalistas y a sus títeres, los gobiernos "democráticos", con los versos representando una valla de alambre de espino; y otro en forma de bomba titulado "Terroristas", dedicado a los verdaderos generadores de violencia en el sistema capitalista.

Por último, también compartimos otro de sus poemas más representativos, "En democracia no cabe la violencia", basado en una frase empalagósamente repetida por las autoridades, con la que se intenta obviar el hecho evidente de que el estado es el  mayor generador de violencia, casi siempre al servicio de los intereses de la minoría que lo controla, lo que sufren los trabajadores diariamente en cada aspecto de su vida y que, tal como poetiza el autor, parafraseándole, es algo que aprendemos a cada paso "de golpe y porrazo".                 

Terroristas

                                            T
                                      E
                                   R
                             R
                     O
                R
         I
      S
    T
   A

S

ellos,
ellas,
ellos y ellas,
quienes se lucran a la nuca,

quienes comercian a punta de mercado,

quienes compran a bocajarro y venden a quemarropa,

quienes fabrican beneficios a base de amonal y de metralla,

quienes colocan intereses explosivos escondidos en un contrato,

quienes detonan inversiones con una llamada de teléfono móvil,

quienes reivindican el atentado exigiendo un balance positivo,

quienes leen sus resultados ocultos detrás de una corbata,

quienes tienen las manos manchadas de dinero,

quienes están perpetrando
este mundo.

En democracia no cabe la violencia



“En democracia no cabe la violencia”
Pedro Sánchez
Lo aprendimos de golpe y porrazo
aquella noche de manos abiertas y colmillos en flor:
en democracia no cabe la violencia.
No es necesario que insistáis,
en democracia no cabe la violencia.
Lo aprendimos,
como otras tantas cosas,
aquella noche
de golpe y porrazo.
En democracia no cabe la violencia.
En democracia no cabe la sucesión del jefe de estado.
En democracia no cabe el derecho de autodeterminación.
En democracia no caben los sectores estratégicos del estado.
En democracia no cabe la violencia.
En democracia no cabe el sistema de representación parlamentaria, ni la violencia.
En democracia no cabe la ley electoral, ni la violencia.
En democracia no cabe la privatización de los servicios públicos, ni la violencia.
En democracia no cabe el pago de la deuda ilegítima, ni la violencia.
En democracia no caben los pisos vacíos de los bancos, ni la violencia.
En democracia no cabe el fondo monetario internacional, ni la violencia.
En democracia no cabe la tierra,
ni la violencia.
En democracia no cabe
ni la violencia.
No es necesario que insistáis,
lo aprendimos de golpe y porrazo
una noche de manos abiertas y colmillos en flor:
Para decidir el puño en el cuello,
la rodilla en la espalda,
la bota en la cara
o la pelota de goma en la cuenca vacía del ojo sangriento
tampoco
convocasteis,
siquiera,
un referéndum.



Tratado de Libre Comercio

Transcripción de "Tratado de Libre Comercio": "Libre comercio, libre circulación de bienes y servicios, libre circulación de capitales, libre mercado, libre, libre".

!Qué mi tierra no dé verguenza! (chirigota de los carnavales de Cadiz sobre el ascenso de la ultraderecha en Andalucía)


20 de febrero de 2019

"Al combate solo van los veteranos", película soviética de Leonid Bykov

La película "Al combate solo van los veteranos" nos cuenta la historia de un escuadrón de pilotos soviéticos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial contra le fascismo. El guión se basa en las vivencias de sus componentes durante aquellos crudos acontecimientos, que ponían en peligro a la humanidad entera.

Un veterano piloto instruye a los jóvenes aspirantes a volar en los aparatos, en plena Segunda Guerra Mundial. A pesar de que el mayor del grupo tenía poco más de 20 años, ya se sentían "veteranos". Es así como como los protagonistas se van forjando como personas, tanto en la lucha como en el amor, afianzando su amistad y siendo capaces de superar la crudeza de la contienda con buen humor, salpicando de rafagas de comedia la historia de su esforzada y gloriosa lucha contra los nazis, una lucha compartida por todo el pueblo soviético y los comunistas de todo el mundo, que llevaría a la derrota del fascismo y el freno a las intenciones del capitalismo de frenar la lucha triunfante de la clase obrera mundial contra la explotación.

Su título original es V boy idut odni stariki, y fue dirigida en 1973 por Leonid Bykod. El propio Bykov fue a la escuela de pilotos en 1945, pero debido a su baja estatura no lo reclutaron. El director pudo cumplir su sueño de pilotar una aeronave durante el rodaje de la película.



Visto en: http://espina-roja.blogspot.com/

17 de febrero de 2019

Mujeres del Vietcong

La revista online Vintag ha publicado una selección de fotos de mujeres del Vietcong, parte esencial, junto con sus camaradas de clase masculinos, de la victoria del pueblo vietnamita contra el imperialismo yankee.

Las mujeres sostienen la mitad del cielo con una mano, mientras con la otra sostienen el mundo, decía Mao. En la lucha de clases son esenciales, y sin la mujer es imposible el triunfo revolucionario, como comentaba Lenin en una conversación con Clara Zetkin acerca de la Revolución Soviética.

Como en Rusia, en Vietnam las obreras y campesinas tomaron parte de igual a igual con sus camaradas en la lucha contra la opresión social, la explotación económica y la invasión norteamericana, y demostraron algo que las "feministas" progres olvidan con mucha facilidad: la igualdad es imposible bajo la tiranía del capital; solo luchando y construyendo el socialismo se camina hacia el final de toda explotación del hombre por el hombre, sea cual sea su sexo, su raza o su nación.





























13 de febrero de 2019

Red de Blogs Comunistas: "Semana de protestas generalizadas contra la ofensiva Samadhan" (Comunicado del PCI (M))

La Red de Blogs Comunistas (RBC) ha traducido el último comunicado del Partido Comunista de la India (maoísta), del pasado mes de diciembre, en en el que se llama a la semana de protestas masivas que se extenderían por toda la India entre el 25 y el 31 de enero de 2019, que culminaría con la celebración de una exitosa huelga general contra el gobierno de Modi y su ofensiva contrarrevolucionaria bautizada con el nombre de Samadhan.


PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)
COMITÉ CENTRAL
2 de diciembre de 2018


¡ORGANICEMOS UNA SEMANA DE PROTESTAS ENTRE EL 25 Y EL 31 DE ENERO DE 2019 CONTRA LA OFENSIVA CONTRARREVOLUCIONARIA BAUTIZADA CON EL NOMBRE DE SAMADHAN! ¡QUE LA HUELGA GENERAL DEL 31 DE ENERO DE 2019 SEA UN GRAN ÉXITO! ¡UNÁMONOS PARA LUCHAR Y DERROTAR A LAS FUERZAS FASCISTAS BRAHMÁNICO-HINDÚES CON TODOS LOS MEDIOS Y FORMAS DE LUCHA!

El gobierno de Modi anunció el lanzamiento del plan contrarrevolucionario llamadoSamadhan en una reunión presidida por el Ministro del Interior de la Unión India, Rajnath Singh, el 8 de mayo del año pasado, en presencia de los ministros principales, altos funcionariosy oficiales de la policía, los paramilitares y los servicios de inteligencia de los estados del país “afectados por el maoísmo”. Dicho plan se puso en marcha a raíz de una serie de contraofensivas llevadas a cabo por el EGLP con la participación de las masas, en concreto, tras el ataque de Burkapal en contra de la operación Green Hunt (OGH), acaecido el 24 de abril de ese año en el distrito de Sukma, en Chhattisgarh.

En agosto de 2009 por el gobierno de la UPA que dirigía el Partido del Congreso y el comienzo de una nueva campaña contrarrevolucionaria más agresiva, decidida por el gobierno actual de la NDA [Alianza Democrática Nacional, en sus siglas en inglés] que dirige el BJP. Tanto la fracasada OGH como el plan Samadhan en curso están dirigidos por las clases dominantes compradoray feudal de la India,sumisas al control de los imperialistas –en especial el imperialismo estadounidense–, con el objetivo de erradicar por completo el movimiento revolucionario en el país. La OGH, que se desarrolló en tres fases, fracasó debido a la resistencia unida del ejército guerrillero, los comités populares revolucionarios, las organizaciones revolucionarias de masas y las masas revolucionarias dirigidas por el PCI (Maoísta) con el apoyo delas fuerzas democráticas del paísy la solidaridad de las fuerzas proletarias, democráticas y populares a nivel internacional. El fracaso de la OGH es una gran victoria de la resistencia popular unida sobre las clases dominantes reaccionarias.

Al no haber podido liquidar el movimiento maoísta por medio de la OGH tras más de ocho años de cruel guerra contra el pueblo, las fuerzas fascistas brahmánico-hindúes que dirige la camarilla gobernante de Modi-Shah-Bhagwat han puesto en marcha la campaña fascista Samadhan, que se prolonga ya desde hace año y medio. Dicha campaña se desarrolla no sólo en el ámbito rural de nuestras Zonas Guerrilleras y Áreas de Resistencia Roja, sino también en las zonas urbanas,so pretexto de aplastara los “naxalitas urbanos”. Si la OGH fue una guerra no declarada contra el pueblo, la ofensiva Samadhan es una guerra declarada no sólo contra el movimiento revolucionario maoísta, sino también contra todos los movimientos democráticos, progresistas y patrióticos, contra todas las organizaciones y personas que representan a al pueblo explotado y oprimido del país.

La ofensiva Samadhan es un nuevo episodio de las campañas y operaciones lanzadas por las clases dominantes indias contra el movimiento revolucionario en el país, precedida en el tiempo por las operaciones Manthan(1980), Jan Jagran Abhiyan 1 (1991-92) y 2 (1997-98), Salwa Judum (2005-2009), Sendra, etc. El campo revolucionario, en el transcurso de su evolución y avance, también ha tenido que hacer frente y derrotar a bandas terroristas financiadas por el Estado, tales como Ranveer Sena,el Comité Shanti, HarmadBahini, Bhairab Bahini, TPC, JPC, PLFI, etc. Entre las últimas operaciones contrarrevolucionarias, la OGH y Samadhan han sido campañas a largo plazo con participación directa del Estado, mientras que otras operaciones promovidas por el Estado, al frente de las cuales se situaban elementos de la clase dominante como, por ejemplo, fuerzas feudales, reaccionarios, antisociales, etc.,se plantearon a corto plazo. Si nos fijamos en la historia de estas campañas contrarrevolucionarias, queda de manifiesto que su duración es cada vez más prolongada y el método de ejecución, más agresivo, cruel y fascista. 

La ofensiva Samadhan de este último año y medio se ha revelado como la campaña de mayor alcance, más cruel y más agresiva de todas las que se han lanzado con objeto de eliminar a los maoístas y a todos los movimientos populares combativos antes del año 2022. Bajo el nombre genérico de “Samadhan”, los gobiernos central y estatales están llevando a cabo operaciones fascistas antiguerrilleras como Prahar1, 2, 3 y 4, la Operación Monzón, etc., dirigidas contra las fuerzas revolucionarias. En el ámbito de la Operación Samadhan, las fuerzas mercenarias del gobierno están llevando a cabo un auténtico genocidio con masacres como las de Kalleda, Pujari Kanker, Aipeta, Kasanur Tumirgunda, Timmem, Nulkatong, o los asesinatos más recientes en Sakiler. Dichas fuerzas realizan con la mayor violencia todo tipo de ataques fascistas, tales como falsos enfrentamientos, detenciones masivas, arrestos forzados, destrucción de viviendas, violaciones en grupo o saqueos y estragos contra las propiedades individuales. Están extendiendo un reino de terror blanco sobre amplias zonas del país donde están activos los maoístas y otros movimientos populares combativos. Para impulsar dicha campaña, el gobierno ha incrementado el despliegue de sus fuerzas armadas, incluida la fuerza aérea en operaciones antimaoístas; está modernizando su armamento y el material de guerra de sus fuerzas; utiliza las últimas técnicas de comunicación, vigilancia, recopilación de información, propaganda contrarrevolucionaria, etc., con el fin de alcanzar los objetivos marcados en la Operación Samadhan en los próximos cuatro o cinco años. Junto a la represión armada en las zonas rurales, el gobierno ha lanzado una ofensiva contra las fuerzas revolucionarias y democráticas en las zonas urbanas so pretexto de frenar a los “naxalitas urbanos”, lo que ha llevado a la detención o condena de varios activistas sociales conocidos, así como de destacados intelectuales, académicos, abogados, periodistas, estudiantes y críticos de la guerra gubernamental contra el pueblo. No admiten e incluso persiguen con el poder armado del Estado las luchas sin armas, pacíficas y legales de las masas, tales como las luchas campesinas, Patthalgadi, las luchas contra los desplazamientos [forzosos], los movimientos contra la minería, las luchas por la aplicación del Quinto Programa, etc. Debemos situar la última ofensiva que, con el nombre de Samadhan, ha lanzado la clase dominante contra los movimientos populares, en el marco más amplio de la avalancha fascista brahmánico-hindú contra todas las clases, sectores y comunidades del país, con miras a implantar el programa nacionalista hindú, que busca transformar nuestro país, antes de 2022, en un estado hindú bajo el rótulo de la “Nueva India”. Esa quimera deslumbrante con que pretenden engañar al Estado y la sociedad es el método elegido por las clases dominantes indias, apoyadas por los imperialistas, para superar la grave crisis económica y política que les acosa a día de hoy, no sólo a ellos, sino a todo el sistema capitalista mundial.

Las clases dominantes en todo el mundo recurren al fascismo o dependen de fuerzas fascistas para aplastar el creciente descontento y la resistencia cada vez mayor entre las masas contra sus políticas antipopulares. Las fuerzas reaccionarias del nacionalismo hindú, dirigidas por la camarilla de Modi-Shah-Bhagawat que gobierna el país, forman parte también de la reacción mundial. Para desviar la atención de las masas de los problemas reales y candentes a que se enfrenta la gran mayoría de la población, tales como la pobreza, el hambre, el desempleo, la falta de servicios básicos en ámbitos como la salud, la educación, el agua potable y parael riego, la vivienda, las subidas desmesuradas delos precios, la crisis agraria, las atrocidades contra los dalits, losadivasis, los musulmanes, las mujeres, etc., dichas fuerzas anteponen cuestiones irrelevantes pero conflictivas como el templo de Ram, el triple talaq [divorcio instantáneo e irrevocable], etc. Presentan a los musulmanes, a los “terroristas islámicos”, a los maoístas, a Pakistán, etc. como amenazas contra el país. Mediante la exaltación de un ultranacionalismo rabioso, del patrioterismo, el belicismo y las bajas pasiones comunales, los terroristas hindúes tratan de asegurarse el control sobre el poder del Estado y de aplastar cualquier forma de oposición, incluida la parlamentaria. Es así como pretenden fortalecer y consolidar la dictadura de las clases dominantes y del imperialismo sobre el país y su pueblo.

El momento actual exige que todas las fuerzas revolucionarias, democráticas, seculares, progresistas y patrióticas del país, así como todos los sectores de las masas oprimidas,se unan de inmediato y acepten sin ambages el reto que plantean las fuerzas brahmánicas hindú-fascistas y sus gobiernos. ¡Debemos unirnos para hacer frente con toda firmeza a la ofensiva del nacionalismo hindú, tanto en el plano ideológico, como político, militar, cultural y en cualquier otro sentido, incluyendo los Planes Samadhan y de la “Nueva India”! Debemos resistir y derrotar a los fascistas hinduistas en todos los frentes, intensificando las luchas populares contra el imperialismo,el feudalismo y el fascismo por todo el país. Con este objetivo, nuestro Partido hace un llamamiento a todas las fuerzas del campo revolucionario y democrático, así como a las amplias masas del país para que celebren una semana de protestas generalizadas contra la ofensiva Samadhan de las clases dominantes y de la camarilla nacionalista hindú gobernante, entre el 25 y el 31 de enero de 2019, y se sumen a una huelga general [Bharat Bandh, en hindi] el 31 de enero de 2019. Hacemos, igualmente, un llamamiento a los miembros del Partido, del EGLP, de las organizaciones de masas revolucionarias y de los órganos de poder popular y democrático para que organicen acciones diversas que conviertan en un gran éxito, gracias a la participación de las masas, la semana de protestas y la huelga general de un día. ¡Unámonos sin dilación para resistir y aplastarla ofensiva Samadhan, tal y como ya hizo el pueblo unido en el pasado contra los Jan Jagaran, Salwa Judum, Sendra, OGH y otras ofensivas fascistas de la clase dominante!


Abhay
Portavoz
Comité Central
PCI (Maoísta)
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