
"Claramente se muestra la crisis como un mecanismo inherente al sistema que restablece el equilibrio perdido mediante el saneamiento del mismo; es como la gran curación de un organismo intoxicado o enfermo por la sobreacumulación. Desecha los elementos innecesarios y dañinos y mantiene las fuerzas que saldrán saneadas y fortalecidas. "Los efectos de la quiebra, para el conjunto del sistema, son saludables, por perjudiciales que puedan ser para los capitalistas individuales" . En tiempos de crisis el pánico es para los débiles, para los poderosos es una oportunidad de sobrevivir y fortalecerse. Aunque la crisis obedece, en última instancia, a las contradicciones internas del sistema es posible que, dadas condiciones cercanas, los hombres y sus políticas contribuyan a causarlas, agravarlas o atenuarlas, en primera instancia. De la misma manera que los capitalistas pueden disminuir sus tasas de ganancias con el fin de desplazar a otros capitalistas, pueden motivar la crisis para golpear a la competencia y a los trabajadores. El capitalismo ha sobrevivido precisamente por ellas y por la incapacidad del proletariado para derrocarlo. Las crisis golpean a los trabajadores para que no sean capaces de poner en peligro al sistema, a la vez, crea una de las condiciones para que el sistema se recupere".
http://www.rcci.net/globalizacion/2003/fg360.htm
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