
En un principio simbolizo el imparable avance de la economica financiera tras la crisis de 1987. Todos los ejecutivos que iban
a Wall Street tenian que pasar por delante de la metafora del capitalismo invencible, y se veian representados en el. Asi, los enormes testiculos del toro de Modica se convirtieron en el centro metaforico del Capitalismo Mundial. Su furia representaba la furia del sistema neoliberal, que habia derribado el muro de Berlin, y se disponia a imponer su hegemonia a diestro y siniestro.
Sin embargo al paso de los años el respeto hacia esa figura de masculinidad dorada se ha ido perdiendo, y hoy simplemente es una escultura mas donde los turistas se sacan fotos tocandole los huevos al

Por mucho toro furioso que nos enseñen, ahora sabemos que los financieros son solo ladrones de guante blanco, estafadores que crean sistemas fabulosos para atraer a su redil a las ovejas sedientas de dinero para luego tomar el dinero y correr (como diria Woody Allen). La metáfora: Hay que desconfiar siempre de quien te ofrece huevos de oro. Los huevos son siempre perecederos, fragiles y muy muy sensibles.
Quizas The Charging Bull debiera convertirse ahora en una metafora de cómo tocarles los huevos al Capitalismo, y perderle ese respeto paralizante que le habiamos tenido hasta ahora, por su furia meramente teatralizada, pero furia, porque se habia erigido como la unica verdad posible a traves de su red todopoderosa de creacion de opinion. Ahora sabemos de sus mentiras y podemos tocarles los huevos, incluso deberiamos darle alguna patada en ellos.
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