13 de agosto de 2014

Los derechos del pueblo trabajador y explotado


Tras el triunfo de la Revolución de Octubre, y ante la reunión de la Asamblea Constituyente, Lenin redactará un documento esencial en la historia de la lucha de los trabajadores por su emancipación: La Declaración de los derechos del pueblo trabajador y explotado.

El documento (se pueden ver sus principales puntos en la imagen que acompaña a esta entrada, y leer en su totalidad al final de esta) sería incorporada como preámbulo a la primera constitución soviética.

Resulta indispensable la lectura y el conocimiento de este texto, no solo para conocer las aspiraciones del nuevo estado soviético en la defensa de los derechos de la clase anteriormente explotada, la de los trabajadores y campesinos, y de los pueblos, sino también para desmontar las mentiras habituales de los anticomunistas sobre la supuesta dictadura que crearan los soviets desde la toma del poder sobre la propia clase obrera. 

Redactado antes del 3 de enero de 1918, fecha en la que la declaración fue aprobada por la sesión del Comité Ejecutivo Central del Partido Bolchevique. Sería rechazada, lógicamente, por la mayoría de la Asamblea Constituyente, dominada por los socialdemócratas y mencheviques, para ser ratificada el 12 del mismo mes por III Congreso de Soviets de toda Rusia.

Frente a los derechos civiles y políticos (también llamados de "primera generación") considerados fundamentales y prioritarios desde las declaraciones de derechos americana y francesa,producto de las revoluciones burguesas, Lenin y los bolcheviques plantearon una jerarquización inversa de los derechos, poniendo en primer lugar los derechos económicos, sociales y culturales, argumentando que sólo impulsando estos era posible hacer efectivos los otros.

Se trata ni más ni menos que de hacer realidad los famosos lemas de los revolucionarios franceses, libertad, igualdad y fraternidad, pero eliminando el orden jerárquico en el que los consideraba, como los sigue haciendo hoy día, la burguesía. Los bolcheviques pondrán la libertad al mismo nivel que la igualdad y la fraternidad, ya que la libertad de la clase obrera solo es posible, entonces y ahora, si se garantizan también la igualdad económica y la solidaridad, además de hacer lo propio en lo que se refiere a la relación entre las las naciones, consagrando como fundamental, por primera vez en la historia, el derecho a la libre y verdadera autodeterminación de los pueblos (es decir, la decidida por su clase trabajadora emancipada).

En definitiva, un documento imprescindible para conocer el enorme significado del triunfo del Partido Bolchevique en Octubre de 1917, expresión de la lucha de la clase trabajadora y campesina que, desde los inicios de la Revolución Industrial, había aspirado a acabar con la explotación del hombre por el hombre, y para entender qué significaba realmente el Poder Soviético y el nuevo estado que de él surgiria: la Unión Soviética.

Declaración de los derechos del pueblo trabajador y explotado


La Asamblea Constituyente decreta:

I. 1.-Queda proclamada en Rusia la República de los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos. Todo el poder, tanto en el centro como en las localidades, pertenece a dichos Soviets.

2.- La República Soviética de Rusia se instituye sobre la base de la unión libre de naciones libres, como Federación de Repúblicas Soviéticas nacionales.

II. Habiéndose señalado como misión esencial abolir toda explotación del hombre por el hombre, suprimir por completo la división de la sociedad en clases, sofocar de manera implacable la resistencia de los explotadores, instaurar una organización socialista de la sociedad y hacer triunfar el socialismo en todos los países, la Asamblea Constituyente decreta, además:

1.- Queda abolida la propiedad privada de la tierra. Se declara patrimonio de todo el pueblo trabajador toda la tierra, con todos los edificios, ganado de labor, aperos de labranza y demás accesorios agrícolas.

2.- Se ratifica la ley soviética acerca del control obrero y del Consejo Superior de Economía Nacional, con objeto de asegurar el poder del pueblo trabajador sobre los explotadores y como primera medida para que las fábricas, talleres, minas, ferrocarriles y demás medios de producción y de transporte pasen por entero a ser propiedad del Estado obrero y campesino.

3.- Se ratifica el paso de todos los bancos a propiedad del Estado obrero y campesino, como una de las condiciones de la emancipación de las masas trabajadoras del yugo del capital.

4.- Queda establecido el trabajo general obligatorio, con el fin de suprimir los sectores parasitarios de la sociedad.
 
5.- Se decreta el armamento de los trabajadores, la formación de un Ejército Rojo socialista de obreros y campesinos y el desarme completo de las clases poseedoras, con objeto de asegurar la plenitud del poder de las masas trabajadoras y eliminar toda posibilidad de restauración del poder de los explotadores.

III. 1.- Al expresar su inquebrantable decisión de arrancar a la humanidad de las garras del capital financiero y del imperialismo, que han anegado en sangre la tierra en la guerra actual, la más criminal de todas, la Asamblea Constituyente se solidariza por entero con la política aplicada por el Poder de los Soviets, consistente en romper los tratados secretos, organizar la más extensa confraternización con los obreros y campesinos de los ejércitos actualmente en guerra y obtener, cueste lo que cueste, por procedimientos revolucionarios, una paz democrática entre los pueblos, sin anexiones ni contribuciones, sobre la base de la libre autodeterminación de las naciones.

2.- Con el mismo fin, la Asamblea Constituyente insiste en la completa ruptura con la bárbara política de la civilización burguesa, que basaba la prosperidad de los explotadores de unas pocas naciones elegidas en la esclavitud de centenares de millones do trabajadores en Asia, en las colonias en general y en los países pequeños.

La Asamblea Constituyente aplaude la política del Consejo de Comisarios del Pueblo, que ha proclamado la completa independencia de Finlandia, ha comenzado a retirar las tropas de Persia y ha anunciado la libertad de autodeterminación de Armenia.

3.- La Asamblea Constituyente considera la ley soviética de anulación de los empréstitos concertados por los gobiernos del zar, de los terratenientes y de la burguesía como un primer golpe asestado al capital bancario, financiero internacional, y expresa la seguridad de que el Poder de los Soviets seguirá firmemente esta ruta hasta la completa victoria de la insurrección obrera internacional contra el yugo del capital.

IV. Elegida sobre la base de las candidaturas de los partidos confeccionadas antes de la Revolución de Octubre, cuando el pueblo no podía aún alzarse en su totalidad contra los explotadores, ni conocía toda la fuerza de la resistencia de éstos en la defensa de sus privilegios de clase ni había abordado en la práctica la creación de la sociedad socialista, la Asamblea Constituyente consideraría profundamente erróneo, incluso desde el punto de vista formal, contraponerse al Poder de los Soviets.

En esencia, la Asamblea Constituyente estima que hoy, en el momento de la lucha final del pueblo contra sus explotadores, no puede haber lugar para estos últimos en ninguno de los órganos de poder. El poder debe pertenecer íntegra y exclusivamente a las masas trabajadoras y a sus representantes autorizados: los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos.

Al apoyar el Poder de los Soviets y los decretos del Consejo de Comisarios del Pueblo, la Asamblea Constituyente estima que sus funciones no van más allá de establecer las bases cardinales de la transformación socialista de la sociedad.

Al mismo tiempo, en su propósito de crear una alianza efectivamente libre y voluntaria y, por consiguiente, más estrecha y duradera entre las clases trabajadoras de todas las naciones de Rusia, la Asamblea Constituyente limita su misión a estipular las bases fundamentales de la Federación de Repúblicas Soviéticas de Rusia, concediendo a los obreros y campesinos de cada nación la libertad de decidir con toda independencia, en su propio Congreso de los Soviets investido de plenos poderes, si desean, y en qué condiciones, participar en el gobierno federal y en las demás instituciones soviéticas federales.

6 comentarios:

Piedra dijo...

Venga yaaaaa.

Jose Luis Forneo dijo...

Entiendo tu sorpresa, inevitable en cierto sentido tras años y años de bombardeo propagandístico en contra de los bolcheviques; evidentemente, como no creían en milagros, tuvieron que cargarse a unas cuantas sabandijas capitalistas para llevar a cabo la revolución, pero eso, como nos enseño también Robbiespierre, fue simplemente la unica forma posible de sanear la sociedad corrupta y apestosa que crea todo fascismo capitalista.
Saludos

Piedra dijo...

No me digas que todo el que habló mal de los bolcheviques (y especifico) era "un capitalista" o dime que todos esos puntos eran reales, creo sinceramente que no hay por donde cogerlo y mencionas a Robespierre, que fue OTRO asesino del pueblo para el que todo el mundo (menos él) era antirrevolucionario y merecía morir.

Jose Luis Forneo dijo...

Los que luchan por el mantenimiento del sistema de explotacion son capitalistas, aunque no sean mas que sicarios asalariados por ellos. Ya sabemos que no vivimos en los mundos de Yupi y que nada es perfecto, pero a veces para conseguir lo que uno quiere, sobre todo cuando el enemigo son una panda de bestias salvajes dispuestos a pisotearte y cualquier crimen para mantener sus privilegios, hay que ser un poco violento.
Roberspierre no mato a todo dios, sino a los que estaban en contra de la igualdad. Como los bolcheviques, los jacobinos han sido de los objetivos preferidos de los oligarcas y los burgueses para sus mentiras y propaganda. Sera por algo...
Saludos

Piedra dijo...

Y me dirás que este documento histórico también es mentira o está manipulado, ¿no?.
https://www.youtube.com/watch?v=PGO1id9zqyk

Piedra dijo...

:p

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