El Partido Comunista de la India (Maoísta), que lleva a cabo la Guerra Popular y domina las áreas rurales de muchos estados indios, se está preparando para la guerra en las ciudades con la milicia urbana. Los medios de propaganda capitalistas han publicado que los maoístas habían reorganizado sus contactos en Mumbai, Pune, Nagpur, Delhi y Calcuta.Los maoístas están tratando de reconstruir y fortalecer sus redes urbanas en todo el país, dijeron fuentes a http://indianexpress.com/ .
La noticia afirma que, después de que la actividad de la ciudad se viera afectada durante el conflicto de Bhima Koregaon en 2018, los maoístas comenzaron a reconstruir sus relaciones urbanas y se nombró a siete miembros del Comité Central del CPI (maoísta) para implementar el plan. Los maoístas ya han reorganizado sus redes en Mumbai, Pune, Nagpur, Delhi y Calcuta, entre otras ciudades. Han designado organizadores en áreas urbanas y mantienen reuniones periódicas en Zoom para discutir e implementar la agenda
Según las agencias de noticias, la tarea de organizar a la juventud está muy avanzada y ya tienen una red sólida en las principales universidades de Delhi y Calcuta.
Mientras tanto, el ministro del Interior del régimen, Amit Shah,, convocó una reunión de primeros ministros de todos los estados afectados por los maoístas en Nueva Delhi para el 26 de septiembre. A la reunión también asistirán los principales secretarios de estos estados y los jefes de policía.
Las noticias subrayan que todos los estados donde los maoístas tienen un alto control del territorio están gobernados por partidos o coaliciones ajenas al Partido del Pueblo Indio (BJP, o Partido Bharatiya Janata), es decir, al partido del primer ministro Narendra Modi, de tenencia profascista y, por lo tanto, con políticas raciales claras a favor de la diferencia de castas y dañinas para la clase trabajadora y campesina. No obstante, las grandes multinacionales locales e internacionales están encantadas con su gobierno y su represión contra toda protesta social.
Bandeira Vermelha
26 de septiembre de 2021
10 de julio de 2021
La advertencia: película de Juan Antonio Bardem sobre el juicio contra Dimitrov
"Advertencia", "Preduprezhdenieto" en búlgaro, lengua en la que se rodó, "Die Mahnung" en alemán, es una película prácticamente desconocida en España aunque haya sido realizada en Bulgaria por uno de sus mejores directores de cine, Juan Antonio Bardem. Cuenta la historia de Jorge Dimitrov ante los tribunales nazis que le acusaban de haber intervenido en el incendio del Reichtag, que los propios nazis quemaron para criminalizar a los comunistas. Comienza la historia en 1932, en Amsterdam, cuando Dimitrov preparaba el Congreso contra la guerra y el fascismo, y finaliza en la sesión inaugural del VII Congreso de la Internacional Comunista en el que se proclama la forma de lucha contra el fascimo mediante los Frentes Populares. La trama se desarrolla cuando es detenido y rechaza un abogado defensor porque decide defenderse a sí mismo. El proceso fue seguido por todos los diarios de occidente y fue un pulso entre los comunistas y la dictadura nazi.
La película es una coproducción búlgara y soviética en conmemoración al centenario del nacimiento de Jorge Dimitrov. Durante año y medio Bardem estuvo trabajando en la realización de la película con unos medios artísticos e intelectuales como nunca había disfrutado en España.Durante varios meses, el equipo estuvo filmando por Bulgaria, Hungría, República Democrática Alemana, Austria y la Unión Soviética. En Kiev se reprodujo fielmente el Reichstag de Berlín antes de su incendio. Bardem contó además con la inestimable colaboración de una de las compañías de teatro más importantes del mundo: el grupo brechtiano "Berliner Ensemble", que actuaron en la película.
Los guionistas y Bardem hicieron una exhaustiva labor de investigación sobre las actas del juicio, y con esta gran base documental, construyeron una verídica argumentación social del régimen de terror nazi. "El proceso", dijo el propio Bardem, "fue filmado por los nazis, pero no se ha conservado ese material. Sólo el sonido, y en él nos hemos basado para recomponer el jucio. La reproducción no puede ser exacta: duró tres meses. Pero sí está condensado en las intervenciones claves".
En el juicio contra Dimitrov este desmontó argumentalmente todo el entramado nazicapitalista. La película es un ejemplo magistral de retórica, fundamentación y dialéctica. En Bulgaria se realizaron durante muchos años cursos específicos que se apoyaban en la película para discernir, de forma materialista, lo positivo y negativo de las argumentaciones sociales.
Dimitrov usó en el juicio un poema de Goethe que contenía los siguientes versos:
"¡Abre los ojos a tiempo!¡La gran rueda de la dicha
raras veces se detiene;
o te impones o te arrollan;
hay que ganar y mandar,
o someterse y perder,
o resignarse o triunfar,
o ser yunque o ser martillo!"
La película usa estos versos como punto culminante de la argumentación: "Se es yunque o se es martillo: no hay otra alternativa". La advertencia quedó clara para el mundo tras el juicio: La necesidad de una unidad política de todas las fuerzas de izquierda, de un frente común de lucha contra el capital su rostro más sincero, el fascismo. Hay que conseguir esa unidad superando recelos y apriorismos. Está en juego las conquistas sociales, la libertad de pensamiento y el desarrollo creciente de los derechos de los trabajadores.
De este pensamiento se se impulsaron los Frentes Populares, propició la lucha intransigente contra la pérdida de los derechos de los trabajadores, permitió el ascenso de las ideas comunistas entre la población, contribuyó a que una parte considerable de la humanidad viese en el socialismo la liberación del yugo del capitalismo y la explotación..
La Advertencia, en definitiva, intenta plamar cómo Dimitrov desnudó al capitalismo, al imperialismo y al fascismo. Tenían que hacerlo de manera cruda, pero a la vez de forma educativa, utilizando los materiales cinematográficos más avanzados hasta los años 80 del siglo pasado. De estos medios materiales Bardem comentó: "No he trabajado en Hollywood, pero es idéntico. Una vez aceptado el guión, hay que hacerlo. Yo veía, con mi mentalidad de hombre del subdesarrollo, que podía costar mucho dinero lo que luego en la pantalla iba a durar escasos segundos, y hasta me sentía a veces inclinado a renunciar al rodaje de momentos tan costosos. Pero es absurdo. Esos breves momentos pueden ser los que acaben conformando el ambiente de la película."
En el juicio contra Dimitrov este desmontó argumentalmente todo el entramado nazicapitalista. La película es un ejemplo magistral de retórica, fundamentación y dialéctica. En Bulgaria se realizaron durante muchos años cursos específicos que se apoyaban en la película para discernir, de forma materialista, lo positivo y negativo de las argumentaciones sociales.
Dimitrov usó en el juicio un poema de Goethe que contenía los siguientes versos:
"¡Abre los ojos a tiempo!¡La gran rueda de la dicha
raras veces se detiene;
o te impones o te arrollan;
hay que ganar y mandar,
o someterse y perder,
o resignarse o triunfar,
o ser yunque o ser martillo!"
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| Dimitrov y Stalin |
De este pensamiento se se impulsaron los Frentes Populares, propició la lucha intransigente contra la pérdida de los derechos de los trabajadores, permitió el ascenso de las ideas comunistas entre la población, contribuyó a que una parte considerable de la humanidad viese en el socialismo la liberación del yugo del capitalismo y la explotación..
La Advertencia, en definitiva, intenta plamar cómo Dimitrov desnudó al capitalismo, al imperialismo y al fascismo. Tenían que hacerlo de manera cruda, pero a la vez de forma educativa, utilizando los materiales cinematográficos más avanzados hasta los años 80 del siglo pasado. De estos medios materiales Bardem comentó: "No he trabajado en Hollywood, pero es idéntico. Una vez aceptado el guión, hay que hacerlo. Yo veía, con mi mentalidad de hombre del subdesarrollo, que podía costar mucho dinero lo que luego en la pantalla iba a durar escasos segundos, y hasta me sentía a veces inclinado a renunciar al rodaje de momentos tan costosos. Pero es absurdo. Esos breves momentos pueden ser los que acaben conformando el ambiente de la película."
Fuente: La espina roja
El inquilino, película censurada por el franquismo por denunciar la especulación inmobiliaria
El inquilino es una película española de 1957 dirigida por José Antonio Nieves Conde que, desde su rodaje, pasó a ser un director maldito del régimen franquista. En la cinta, se denuncia la especulación urbanística que los ganadores de la Guerra Civil implantaron en España de la mano del capitalismo, ya que victoria nazifranquista no fue más que la de las grandes fortunas españolas y de los grandes inversores extranjeros (al fin y al cabo, el fascismo es solo la cara que adopta el capitalismo cuando las cosas le van mal).
Un matrimonio con cuatro hijos recibe la orden de desahucio, pues van a echar abajo el edificio porque los propietarios lo venden a una gran empresa constructora, por lo que se ven obligados a buscar incansablemente otro sitio donde vivir, a contrarreloj, mientras el bloque se va derrumbando a su alrededor.
Un drama social donde se muestran, de forma valiente para la época en que está hecha la película, las penurias de las familias de clase media-baja y los problemas de vivienda en los años cincuenta, metidos de lleno en la especulación del suelo. Algo que, sin ir más lejos, se sigue sufriendo de forma dramática en la actualidad, porque es algo inevitable en un régimen dominado por la tiranía del capital
Después de su lanzamiento en 1958, la película fue retirada y sometida a la censura. Se cambiaron algunas escenas y mensajes más políticos, especialmente los que hacían referencia a la pobreza y al sistema o denunciaban la forma de vida lujosa de los que habían vencido en la guerra. También se obligó a cambiar el final, que en la versión original era demasiado pesimista para la visión de la España féliz que intentaban imponer los fascistas frente a la tremenda desigualdad que su victoria había vuelto a traer a España.
Un matrimonio con cuatro hijos recibe la orden de desahucio, pues van a echar abajo el edificio porque los propietarios lo venden a una gran empresa constructora, por lo que se ven obligados a buscar incansablemente otro sitio donde vivir, a contrarreloj, mientras el bloque se va derrumbando a su alrededor.Un drama social donde se muestran, de forma valiente para la época en que está hecha la película, las penurias de las familias de clase media-baja y los problemas de vivienda en los años cincuenta, metidos de lleno en la especulación del suelo. Algo que, sin ir más lejos, se sigue sufriendo de forma dramática en la actualidad, porque es algo inevitable en un régimen dominado por la tiranía del capital
Después de su lanzamiento en 1958, la película fue retirada y sometida a la censura. Se cambiaron algunas escenas y mensajes más políticos, especialmente los que hacían referencia a la pobreza y al sistema o denunciaban la forma de vida lujosa de los que habían vencido en la guerra. También se obligó a cambiar el final, que en la versión original era demasiado pesimista para la visión de la España féliz que intentaban imponer los fascistas frente a la tremenda desigualdad que su victoria había vuelto a traer a España.
Una vez cambiado lo que no convenía al régimen, la nueva versión se estrenó en Madrid en 1963. En la versión que se comparte al final de esta entrada, se trata de la versión original, aunque al final se pueden ver los cambios impuestos por la censura, incluyendo el tremendo giro que supone la optimista y feliz escena final.
El protagonista es un joven Fernando Férnan Gómez y, junto a él, aparecen otros grandes actores del cine español de la época y de los años posteriores, como José Luis López Vázquez. Mariano Ozores o Manuel Alexandre.
Ver en: El inquilino -Zoowoman
28 de junio de 2021
La clase obrera va al paraíso
La clase obrera va al paraíso es uno de los grandes films italianos de
cine político. La película transcurre en una fábrica en la que Ludovico
Massa, más conocido por sus compañeros de fábrica como Lulú, que es el encargado de hacer cumplir las órdenes del patrón. La ambición de los jefes hace que el trabajo a destajo se multiplique, mientras aquel sigue sin cuestionarse absolutamente nada de lo que le
mandan, ni tan siquiera para quién trabaja o quien se beneficia realmente de su trabajo. Pero todo cambiará cuando se
corte un dedo en la máquina que lleva y se convierta en testigo de la
solidaridad obrera.
Padre de dos familias, y atormentado por una úlcera, Lulú impone un frenético ritmo productivo en la fábrica trabajando en turnos de destajo, lo que le hace ser odiado por sus compañeros al forzarles a igualar su ritmo. Como hemos dicho, un mal día Lulú pierde un dedo en un accidente laboral. Sus compañeros de fábrica aprovechan la fatalidad para iniciar un movimiento de protesta que estaba latente en todos los trabajadores. Pero en el fondo Lulú se encuentra dividido entre el movimiento sindical y las tentaciones y condicionamientos presentes en la sociedad de consumo, lo que provocará en él una profunda confusión ideológica que le hará replantearse su propia existencia.
La película “La clase obrera va al Paraíso” es un claro reflejo de la crisis en la que se encontraba sumida Europa en los años 60, el malestar y revueltas que se vivían y el descontento particular de la clase trabajadora. Sin embargo, el bombardeo propagandistico de la clase capitalista hace que la clase trabajadora este dividida, desorganizada; es muy reveladora la paradoja con el personaje principal, un obrero apreciado por su patrón (pues es el ejemplo a seguir y establece el tiempo en que debían realizarse las producciones, los destajos) pero odiado por sus compañeros. Lulú es producto de su tiempo y a diferencia de muchos de sus compañeros, aún no ha tomado conciencia de la alienación en que se encuentra, aunque a lo largo de toda la película se cuestiona su actitud y si realmente hace lo que debe o simplemente está desperdiciando su vida para el enriquecimiento de otros. A lo largo de toda la historia, las contradicciones entre el obrero esclavizado y su necesidad de emancipación son continuas, aunque no siempre realmente conscientizadas.
Lulú es el retrato del obrero en proceso de desideologización producto del neoliberalismo, en proceso de transformación en un esclavo del consumo. Pero la lucha contra la explotación y la natural ansia de emancipación propia de todo explotado hace que nunca sea tarde para despertar.
Visto en Cultura Proletaria
Padre de dos familias, y atormentado por una úlcera, Lulú impone un frenético ritmo productivo en la fábrica trabajando en turnos de destajo, lo que le hace ser odiado por sus compañeros al forzarles a igualar su ritmo. Como hemos dicho, un mal día Lulú pierde un dedo en un accidente laboral. Sus compañeros de fábrica aprovechan la fatalidad para iniciar un movimiento de protesta que estaba latente en todos los trabajadores. Pero en el fondo Lulú se encuentra dividido entre el movimiento sindical y las tentaciones y condicionamientos presentes en la sociedad de consumo, lo que provocará en él una profunda confusión ideológica que le hará replantearse su propia existencia.
La película “La clase obrera va al Paraíso” es un claro reflejo de la crisis en la que se encontraba sumida Europa en los años 60, el malestar y revueltas que se vivían y el descontento particular de la clase trabajadora. Sin embargo, el bombardeo propagandistico de la clase capitalista hace que la clase trabajadora este dividida, desorganizada; es muy reveladora la paradoja con el personaje principal, un obrero apreciado por su patrón (pues es el ejemplo a seguir y establece el tiempo en que debían realizarse las producciones, los destajos) pero odiado por sus compañeros. Lulú es producto de su tiempo y a diferencia de muchos de sus compañeros, aún no ha tomado conciencia de la alienación en que se encuentra, aunque a lo largo de toda la película se cuestiona su actitud y si realmente hace lo que debe o simplemente está desperdiciando su vida para el enriquecimiento de otros. A lo largo de toda la historia, las contradicciones entre el obrero esclavizado y su necesidad de emancipación son continuas, aunque no siempre realmente conscientizadas.
Lulú es el retrato del obrero en proceso de desideologización producto del neoliberalismo, en proceso de transformación en un esclavo del consumo. Pero la lucha contra la explotación y la natural ansia de emancipación propia de todo explotado hace que nunca sea tarde para despertar.
Visto en Cultura Proletaria
24 de junio de 2021
Mujeres de Pekín, Maria Teresa León
"Su importancia se multiplica de año a año, y si vemos aún la China antigua pasear a pasitos de perdiz, las nuevas generaciones de mujeres usan botas fuertes, grandes, seguras, de las que hacen más caminos en ocho años de socialismo que en tres mil de imperio. Las jóvenes ríen al sentirse libres, las viejas lloran. La nueva vida se la debemos a Mao, dicen. Unas y otras son la entraña de la República Popular China. Millones de sus hijos aseguran la futura felicidad que vendrá".
En 1957 María Teresa y Rafael Alberti realizaron un viaje a China para tomar contacto con
los cambios sociales surgidos de la revolución comunista. Fruto de este viaje nacio un libro, Sonríe China (1958), al que pertenece el fragmento que abre la entrada, y que es el testimonio de los cambios políticos, sociales y culturales de la República Popular.
Además de ofrecemos una descripción del presente revolucionario, y esperanzador para los pueblos del mundo, de la China Popular, María Teresa León, nos evoca una y otra vez el pasado del país, para referirse a lo profundo de un cambio en tan escaso margen de tiempo tras el triunfo de la revolución.
Desde el exilio, y desde la frustración de la derrota de la República Española, y con ella de las esperanzas del pueblo español, la mirada de María Teresa León se extiende, sobre un pueblo que supo vencer a su enemigos externos e internos y escapar de siglos y siglos de opresión en su propio ritual, entre emperadores y hombres adornados con gusanos de seda.
Sonríe China, es un libro de viaje, aunque con poemas e ilustraciones de Rafael Alberti intercaladas. En la obra destaca, sin embargo, la prosa de una voz femenina, llena de ideales esperanzadores que hacen suponer que el libro está escrito, casi en su totalidad, por María Teresa León.
Entre todos los aspectos sociales a los que pasa revista María Teresa León en su visita a la China de Mao, ninguno le sorprende tan positivamente como el de la evolución de la mujer, quien ha empezado a superar el desprecio y la infravaloración a que estaba sometida en el sistema de valores de la sociedad china de las dinastías imperiales. María Teresa León admiraba como había cambiado la situación de la mujer china tras la llegada al poder de Mao y el Partido Comunista, ya que este hecho tuvo gran trascendencia para la suerte de todas ellas, y anhela este cambio en las sociedades sometidas al capitalismo, donde la mujer sigue siendo, en la mayoria de los casos, un objeto al servicio del hombre, doblemente explotada por su condición femenina y su posición de clase.
No obstante, conviene recordar aquí las palabras de Mao: “Con el fin de construir una gran sociedad socialista, es de suma importancia movilizar a las grandes masas de mujeres para que se incorporen a las actividades productivas. En la producción, hombres y mujeres deben recibir igual salario por igual trabajo. Sólo en el proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto se podrá alcanzar una auténtica igualdad entre ambos sexos”. Y así parece que fue, al menos hasta el triunfo del que Mao denominaba "camino capitalista", partidarios contra los que los comunistas chinos llevarían a cabo la Gran Revolución Cultural. y que tendría lugar tras el abandono de esta y, sobre todo, tras la muerte del creador de la República Popular China (en un proceso semejante al acaecido años antes en la Unión Soviética).
En el siguiente fragmento, podemos ver como Maria Teresa León describe el enorme cambio, el gran salto hacia adelante, hacia el futuro, que dieron las mujeres chinas de la mano de la Revolución Maoista, y lo hace a la vez que lo anhela en su propia patria, España, sometida a la última dictadura abiertamente fascista superviviente tras la Segunda Guerra Mundial:

El signo chino que dice mujer repite tres veces el que significa mal o malo. El signo mujer dentro del signo casa significa paz. De ahí la tendencia al encierro, a la anulación. Cuando un poeta tiene que expresar su gran alegría, dice: “soy feliz porque soy chino, porque no he nacido mujer”. Las mujeres se suicidan en cantidades fabulosas. ¿Y para quién iban a conservarse? Las madres de Pequín saben hoy todo esto y muchas cosas más que les estaban vedadas a las mujeres de los pies chiquitines, caminando con pezuñitas de corza la vida de un lado para otro de su infortunio. Ya no vendrá el comprador de carne humana a buscar a sus hijas para comprarlas, ya los hoteles no servirán a los viajeros muchachitas precoces en todas las artes, ya las hijas no serán más conejas, alondras ni hormigas. Ya no pagará ninguna con su cuerpo los estudios en la Universidad de Shangai.
En 1957 María Teresa y Rafael Alberti realizaron un viaje a China para tomar contacto con
los cambios sociales surgidos de la revolución comunista. Fruto de este viaje nacio un libro, Sonríe China (1958), al que pertenece el fragmento que abre la entrada, y que es el testimonio de los cambios políticos, sociales y culturales de la República Popular.
Además de ofrecemos una descripción del presente revolucionario, y esperanzador para los pueblos del mundo, de la China Popular, María Teresa León, nos evoca una y otra vez el pasado del país, para referirse a lo profundo de un cambio en tan escaso margen de tiempo tras el triunfo de la revolución.
Desde el exilio, y desde la frustración de la derrota de la República Española, y con ella de las esperanzas del pueblo español, la mirada de María Teresa León se extiende, sobre un pueblo que supo vencer a su enemigos externos e internos y escapar de siglos y siglos de opresión en su propio ritual, entre emperadores y hombres adornados con gusanos de seda.
Sonríe China, es un libro de viaje, aunque con poemas e ilustraciones de Rafael Alberti intercaladas. En la obra destaca, sin embargo, la prosa de una voz femenina, llena de ideales esperanzadores que hacen suponer que el libro está escrito, casi en su totalidad, por María Teresa León.
Entre todos los aspectos sociales a los que pasa revista María Teresa León en su visita a la China de Mao, ninguno le sorprende tan positivamente como el de la evolución de la mujer, quien ha empezado a superar el desprecio y la infravaloración a que estaba sometida en el sistema de valores de la sociedad china de las dinastías imperiales. María Teresa León admiraba como había cambiado la situación de la mujer china tras la llegada al poder de Mao y el Partido Comunista, ya que este hecho tuvo gran trascendencia para la suerte de todas ellas, y anhela este cambio en las sociedades sometidas al capitalismo, donde la mujer sigue siendo, en la mayoria de los casos, un objeto al servicio del hombre, doblemente explotada por su condición femenina y su posición de clase.
No obstante, conviene recordar aquí las palabras de Mao: “Con el fin de construir una gran sociedad socialista, es de suma importancia movilizar a las grandes masas de mujeres para que se incorporen a las actividades productivas. En la producción, hombres y mujeres deben recibir igual salario por igual trabajo. Sólo en el proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto se podrá alcanzar una auténtica igualdad entre ambos sexos”. Y así parece que fue, al menos hasta el triunfo del que Mao denominaba "camino capitalista", partidarios contra los que los comunistas chinos llevarían a cabo la Gran Revolución Cultural. y que tendría lugar tras el abandono de esta y, sobre todo, tras la muerte del creador de la República Popular China (en un proceso semejante al acaecido años antes en la Unión Soviética).
En el siguiente fragmento, podemos ver como Maria Teresa León describe el enorme cambio, el gran salto hacia adelante, hacia el futuro, que dieron las mujeres chinas de la mano de la Revolución Maoista, y lo hace a la vez que lo anhela en su propia patria, España, sometida a la última dictadura abiertamente fascista superviviente tras la Segunda Guerra Mundial:
"¡Mujeres de Pekín! ¡Qué admirables y discretas son! Me las encuentro en todas partes, lo llenan todo llevando hijos de cualquier tamaño, niños envueltos en telas multicolores, encapuchados, amorosamente protegidos del frío. Llevan, si son mayores, un largo gabán hasta los pies que ha de servirles sin duda mucho tiempo mientras crezcan y servirá a sus hermanillos, que indudablemente han de venir. La gorra de pieles de orejas de liebre acaricia con su pelo las mejillas de porcelana, encuadrando su sonrisa de niños, felices de que los miremos. Si les sonríes –¡y vaya si les sonrío! –, se te acercan como conejitos buenos, tocando con sus manos las tuyas –¡ay, tan grandes!– que deben parecerles inmensas, ya que han heredado las manos pequeñitas de los dibujos hechos en seda china. Yo, antes, como mujer del sur, creía que los niños más bonitos del mundo eran los del norte; ahora, como mujer que ha viajado, compruebo que no hay niños más hermosos que los del este del planeta que habitamos. Sin recelo ni acoso, estos niños que no piden limosnas como los de Toledo, ni son golfillos despejados como los de París o Nápoles, nos hablan con su lenguaje de canario que gorjea, confiados, sin duda, en mi pelo blanco, que les gusta tocar para convencerse de que no es cosa de juego. Las madres también se acercan, alcanzando a nuestra consideración algún niñito de marfil, que yo he visto antes en los abanicos que guardaba mi madre. Estoy segura que me hablaban de madre a madre, contándome esas cosas comunes que tenemos las mujeres del mundo: si es dura la tarea de criar hijos, si son fastidiosos para comer o si se escapan para lanzar al viento cometas doradas.
Estoy segura de entenderlas. Son las descendientes de otras mujeres muy poco apreciadas en la vida china, por las que se vestía luto el día de su nacimiento, a las que se podía maltratar, abandonar, cancelar con ellas todos los compromisos. Millares de mujeres, millones, mejor dicho, no recibieron nunca educación; se podían vender como ganado que produce poco; no tenían derecho a elegir su marido; debían aceptar compartir con las concubinas el lecho, la casa, el amor. Como no podían cumplir el culto a los antepasados, si en una casa llegaban muchas hembras, se las ahogaba en los ríos profundos y –¡horror!– debían obedecer a la suegra.
Las madres que van por la calle saben que la hermosa caligrafía del presidente Mao les dio la liberación de su milenario martirio al trazar una raya sobre la antigua ley matrimonial. Saben que la mujer acaba de nacer en China protegida por la sombra de la Larga Marcha donde ellas fueron guerrilleras heroicas. Saben que los ricos consumidores de concubinas tendrán que abstenerse de ellas y de otras mil cosas que el pueblo les ha obligado a prescindir en lo sucesivo. Las mujeres de China ya no bajan la cabeza ante suegras horribles, ni han de servir de criadas en la casa del novio hasta que éste alcance la mayoría de edad, ni tendrán que soportar el peso de la tradición confuciana. Ahora ninguna mujer baja la vista. Las encontramos vestidas de pantalones, con su airecillo varonil, sin complejos, pisando decididas en sus tareas de soldados, de enfermeras, de maestras, no cediendo el paso a los hombres atropelladores, ni ganando menos sueldo, ni considerándose menos inteligentes que su compañero de facultad. Su importancia se multiplica de año a año, y si vemos aún la China antigua pasear a pasitos de perdiz, las nuevas generaciones de mujeres usan botas fuertes, grandes, seguras, de las que hacen más caminos en ocho años de socialismo que en tres mil de imperio. Las jóvenes ríen al sentirse libres, las viejas lloran. La nueva vida se la debemos a Mao, dicen. Unas y otras son la entraña de la República Popular China. Millones de sus hijos aseguran la futura felicidad que vendrá". (Sonríe China, 1957)
30 de abril de 2021
¡Viva el Día Internacional de los trabajadores! Comunicado del Partido Comunista de la India (maoísta)
¡Viva el Día Internacional de los trabajadores!
¡Trabajemos por la unidad de los trabajadores revolucionarios y sus organizaciones!
La clase trabajadora del mundo, en especial el proletariado, va a celebrar este año el Primero de Mayo cuando se cumplen150 años de la "Comuna de París", cuando el proletariado mantuvo en alto la Bandera Roja y alcanzó el poder del Estado por vez primera. Se trata cada año de un gran día festivo para el proletariado mundial. Es el día de los derechos del proletariado mundial. El Primero de Mayo es el día en el que el proletariado evalúa su balance de fuerzas y se compromete a trabajar sin descanso, con una determinación todavía más firme, a movilizar todas sus esfuerzos por conquistar su libertad, independencia, igualdad y fraternidad, para llevar a cabo la Revolución Socialista Mundial. Con motivo del Primero de Mayo, el Comité Central de nuestro Partido transmite su más sincero saludo revolucionario al proletariado internacional, rindiendo un humilde homenaje revolucionario a todos los trabajadores que dieron su vida para conquistar o defender sus derechos.
El imperialismo se enfrenta a una grave crisis en todo el mundo. Las clases dominantes explotadoras están llevando a cabo una serie de ataques y planes para poner el peso de esta crisis sobre los hombros del proletariado, intensificando la explotación de la fuerza de trabajo. Cuando la crisis mundial estaba a punto de estallar de forma más intensa que la crisis financiera y económica de 2008, la pandemia del COVID se extendió por el mundo entero. Este es uno de los virus mortales que los imperialistas crearon en su afán de lucro. Mientras que el mundo contemporáneo está trastornado por la pandemia, decenas de trabajadores migrantes han perdido su medio de vida y están en la calle, las empresas corporativas multinacionales y sus empresas compradoras están compitiendo por el negocio de las vacunas y obteniendo superbeneficios multiplicados. La globalización imperialista ha dado lugar a la expansión de la economía mundial capitalista a un nivel sin precedentes, por lo que las contradicciones entre el imperialismo y las nacionalidades oprimidas y los pueblos oprimidos, entre la burguesía y el proletariado y entre las diferentes fuerzas imperialistas han alcanzado el punto más álgido. Así que asistimos a un aumento de las agresiones imperialistas y los ataques capitalistas contra las nacionalidades y los pueblos oprimidos.
Se está produciendo una redistribución de la riqueza entre los países y mercados del mundo, centrada en, principalmente, en la disputa entre los imperialistas, especialmente los estadounidenses, y los socialimperialistas chinos por la hegemonía mundial y la explotación de las riquezas naturales de los países del mundo. La "guerra comercial" está imponiendo una severa carga económica a los pueblos oprimidos de los países más atrasados. El proletariado, el campesinado, la clase media, las mujeres, las minorías religiosas, las nacionalidades oprimidas, las tribus y otras comunidades que sufren discriminación racial, están sufrindo una explotación y opresión económica, política y sociocultural muy severa. La disparidad entre los ricos y los pobres ha alcanzado un nivel sin precedentes. Los trabajadores del mundo sufren la pobreza, el desempleo, el hambre, las desigualdades y la discriminación racial. Todas estas son las consecuencias nefastas de la globalización imperialista.
Además de los trabajadores de los países atrasados, los trabajadores de los países imperialistas y capitalistas también están sufriendo la más severa explotación debido a las políticas neocoloniales de explotación. La situación y la necesidad de la unidad del proletariado mundial crecen día a día. Es el momento de luchar con firmeza para acabar con las políticas de globalización. Tanto el proletariado de los países imperialistas y capitalistas, como los pueblos de todos los sectores de varios países semicoloniales y neocoloniale, están luchando contra las políticas de globalización imperialista. La vanguardia proletaria, es decir, los Partidos Comunistas Revolucionarios, deben dirigir estas luchas. Hoy es cada vez más necesario avanzar de manera más unida y organizada en esta dirección.
En nuestro país, todas las clases oprimidas, los sectores sociales y las nacionalidades oprimidas, incluidos el proletariado y el campesinado, se enfrentan a la brutal embestida del gobierno de Modi en forma de fascismo hindú brahmánico con apoyo imperialista. Las luchas de los trabajadores, empleados y agricultores se intensifican día adía a día. En interés del capital financiero imperialista, el gobierno de Modi ha introducido la robótica, la impresión 3D y la Inteligencia Artificial, privando a los trabajadores de la seguridad laboral y reduciendo las 44 leyes laborales existentes a 4 códigos para facilitar su explotación. Los trabajadores organizados y no organizados están llevando a cabo campañas de agitación militantes contra esta agresión.
Se está produciendo una redistribución de la riqueza entre los países y mercados del mundo, centrada en, principalmente, en la disputa entre los imperialistas, especialmente los estadounidenses, y los socialimperialistas chinos por la hegemonía mundial y la explotación de las riquezas naturales de los países del mundo. La "guerra comercial" está imponiendo una severa carga económica a los pueblos oprimidos de los países más atrasados. El proletariado, el campesinado, la clase media, las mujeres, las minorías religiosas, las nacionalidades oprimidas, las tribus y otras comunidades que sufren discriminación racial, están sufrindo una explotación y opresión económica, política y sociocultural muy severa. La disparidad entre los ricos y los pobres ha alcanzado un nivel sin precedentes. Los trabajadores del mundo sufren la pobreza, el desempleo, el hambre, las desigualdades y la discriminación racial. Todas estas son las consecuencias nefastas de la globalización imperialista.
Además de los trabajadores de los países atrasados, los trabajadores de los países imperialistas y capitalistas también están sufriendo la más severa explotación debido a las políticas neocoloniales de explotación. La situación y la necesidad de la unidad del proletariado mundial crecen día a día. Es el momento de luchar con firmeza para acabar con las políticas de globalización. Tanto el proletariado de los países imperialistas y capitalistas, como los pueblos de todos los sectores de varios países semicoloniales y neocoloniale, están luchando contra las políticas de globalización imperialista. La vanguardia proletaria, es decir, los Partidos Comunistas Revolucionarios, deben dirigir estas luchas. Hoy es cada vez más necesario avanzar de manera más unida y organizada en esta dirección.
En nuestro país, todas las clases oprimidas, los sectores sociales y las nacionalidades oprimidas, incluidos el proletariado y el campesinado, se enfrentan a la brutal embestida del gobierno de Modi en forma de fascismo hindú brahmánico con apoyo imperialista. Las luchas de los trabajadores, empleados y agricultores se intensifican día adía a día. En interés del capital financiero imperialista, el gobierno de Modi ha introducido la robótica, la impresión 3D y la Inteligencia Artificial, privando a los trabajadores de la seguridad laboral y reduciendo las 44 leyes laborales existentes a 4 códigos para facilitar su explotación. Los trabajadores organizados y no organizados están llevando a cabo campañas de agitación militantes contra esta agresión.
Los agricultores de la India están llevando a cabo una lucha sin precedentes centrada en la capital del país. Los comerciantes están en contra del GST. Miles de trabajadores y empleados, organizados o no, están haciendo huelgas para oponerse a la fusión de los bancos y a la privatización de las empresas del sector público. Los estudiantes, profesores y académicos están en contra de la Política Nacional de Educación 2020 adoptada por las fuerzas reaccionarias hindúes en el poder. Los pueblos indígenas del país, incluidos los de las zonas estratégicas que actúan como fuertes centros del movimiento revolucionario, están luchando militantemente por sus justos derechos. Los trabajadores están emprendiendo luchas unidas contra el orden brahmánico basado en las castas, que es una de las peculiaridades de la India y su explotación, opresión, supresión y discriminación. El Estado está desatando la represión contra las fuerzas democráticas y progresistas que apoyan a la gente que lucha en el país y las está encarcelando. Las fuerzas laicas están luchando contra las políticas violentas comunales de las fuerzas fascistas brahmánicas hindúes. Varias organizaciones de derechos humanos exigen que se retiren las leyes draconianas fascistas que se están aplicando burocráticamente contra el pueblo en lucha.
En general, vemos que los gobiernos de todos los países atrasados del mundo actúan por igual en interés de las empresas corporativas multinacionales. Por lo tanto, se ha vuelto más vital para los partidos y organizaciones proletarias revolucionarias dirigir la lucha de los trabajadores que luchan en todos los países.
En general, vemos que los gobiernos de todos los países atrasados del mundo actúan por igual en interés de las empresas corporativas multinacionales. Por lo tanto, se ha vuelto más vital para los partidos y organizaciones proletarias revolucionarias dirigir la lucha de los trabajadores que luchan en todos los países.
Las luchas a gran escala de los pueblos y nacionalidades oprimidos en todo el mundo durante los últimos dos años dejan claro que las condiciones objetivas son cada vez más favorables a la revolución. El proletariado mundial puede dar un paso adelante en la dirección de cumplir su tarea principal de realizar la Revolución Socialista Mundial aprovechando estas condiciones favorables. Hay dos tareas estratégicas para las auténticas organizaciones de vanguardia del proletariado internacional. La primera es lanzar movimientos revolucionarios de los trabajadores y otros sectores oprimidos en los países capitalistas-imperialistas. El proletariado, el campesinado, las demás clases democráticas y los sectores sociales de todos y cada uno de los países semicoloniales y semifeudales deben organizarse y construir y dirigir movimientos democráticos nacionales. La segunda es construir un fuerte Frente Unido de los movimientos comunistas en los países capitalistas y de los movimientos democráticos nacionales de los países neocoloniales y semicoloniales contra el imperialismo y sus compradores. Para ello es imprescindible que los auténticos partidos y organizaciones proletarias establezcan una organización revolucionaria internacional proletaria adecuada a las condiciones concretas contemporáneas. Las fuerzas maoístas deben unirse con todas las fuerzas progresistas y democráticas de cada país y también con todas las fuerzas democráticas antiimperialistas para enfrentar al enemigo. Ambas tareas estratégicas están mutuamente relacionadas y desempeñan un importante papel en el avance de la Revolución Socialista Mundial.Sin embargo, las organizaciones de vanguardia proletaria no son todavía lo suficientemente fuertes como para ponerse a la altura de las exigencias del pueblo trabajador y proporcionar una dirección unida para sus movimientos en dirección a la ruptura de todas las cadenas. Nuestro Partido anunció su posición respecto a la necesidad y formación de un Foro Internacional para desarrollar la unidad y la solidaridad entre las vanguardias proletarias del mundo. El CC de nuestro Partido hace un llamamiento a las organizaciones hermanas para que respondan a nuestra posición y avancen en los esfuerzos en esta dirección.
Debemos luchar contra todo tipo de embestidas de los imperialistas. Comprometámonos a dirigir las luchas populares antiimperialistas y a luchar por el éxito de la Revolución Socialista Mundial. Unámonos y organicémonos en esta dirección. Esta es la gran necesidad actual.
¡Viva el Primero de Mayo! ¡Viva la Revolución!
¡Viva la Revolución Socialista Mundial!
¡Abajo todos las formas del revisionismo!
¡Abajo el imperialismo!
¡Vivan las revoluciones proletarias!
Portavoz del Comité Central
17.4.21
https://www.bannedthought.net/India/CPI-Maoist-Docs/Statements-2021/2021-04-17-CC-StatementOnMayDay-Eng.pdf
https://www.bannedthought.net/India/CPI-Maoist-Docs/Statements-2021/2021-04-17-CC-StatementOnMayDay-Eng.pdf
Traducido por la Red de Blogs Comunistas (RBC).
20 de abril de 2021
Arañas y Moscas (Wilhelm Liebknecht)
Arañas y Moscas es una pequeño escrito del comunista
alemán Wilhelm Liebknecht (1826-1900), en el que nos presenta un relato ameno,
sencillo y directo sobre la lucha que se establece entre explotados y
explotadores en la moderna sociedad capitalista. El texto dibuja las
líneas fundamentales de la lucha de clases, buscando que los
trabajadores descubran claramente quiénes son y quiénes son sus verdaderos enemigos. Como se puede aprecier, el texto es, desafortundamente, todavía de gran actualidad.
El gran
valor de Arañas y Moscas es que nos recuerda, en un mundo en el que la tela de araña del sistema ha confundido tanto a los trabajadores que la mayoría se consideran iguales a los burgueses, que el capitalismo se basa en la explotación de una clase sobre otra, que cada una tiene intereses muy distintos y que las formas de emancipación son radicalmente contrapuestas: unos, tienen que someter a los otros para ser libres (su libertad se basa en mantener sus privilegios); otros tienen que acabar con esa explotación para poder siquiera soñar con serlo (su única liberación posible depende de la construcción de un mundo sin explotados y explotadores).
Por eso, los trabajadores deben mantener siempre su independencia de clase, evitando someter su destino a intereses que
le son ajenos y a proyectos históricos que no son los suyos, de los
cuales tienen que mantenernos apartados, al contrario de lo que lamentablemente, sucede en el siglo XXI, cuando el gran engaño sobre la democracia, la igualdad de derechos, y el ciudadanismo han provocdo que los explotados crean en el espejismo de las bondades de la barbarie capitalista.
El trabajo de Wilhelm
Liebknecht ha prestado valiosos servicios a la clase obrera. Por
ejemplo, parece que hizo más que ningún otro libro
para educar a los trabajadores rusos en la conciencia de clase durante
la revolución de 1917. Un obrero de aquella época recordaría después
cómo empezó «a ver más claramente las cosas en 1915, después de leer Arañas y Moscas», y cómo este texto sencillo «encendió la llama de la protesta revolucionaria» en su interior.
El folleto-cuento de Liebknecht también enuncia el principio
esencial para vencer en la lucha de clases: la fuerza del número se multiplica
con la unidad. Y esta solo es posible con el conocimiento de la realidad, con la conciencia de la explotación, y con la lucha contra la ignorancia que esclaviza a los trabajadores, como sucedía a finales del siglo XIX, con una clase obrera sometida al analfabetismo, y como sigue teniendo lugar en el siglo XXI, cuando, aunque la información sea más accesible que nunca antes, el sistema haya conseguido mantener a las desunidas, individualistas y desclasadas moscas atrapadas en la tela de araña de sus valores burgueses.
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