13 de abril de 2010

El caso Katyn debe ser revisado

Un diputado de la Duma, Iliujin, del Partido Comunista de la Federacion Rusa, pide la revisión del caso Katyn, ejemplo de manipulación de la historia rusa por los mismos lideres del pais, mas interesados en manchar la imagen del Socialismo (tan peligrosa para sus privilegios) que en la verdad.

Iliujin recuerda a los diputados la casi total unanimidad en cuanto a que los oficiales polacos fueran fusilados por los alemanes hasta los años 80, cuando Gorbachov y Yeltsin, sin prueba alguna, apoyaron las acusaciones hechas en 1943 por Goebbles.

Tambien recuerda el resultado de la comision de historiadores de la Duma, que logro concluir que los fusilamientos fueron realizados con armamento aleman, o que incluso algunos de los denunciantes polacos, supuestamente fusilados, seguian vivos muchos años despues.

El asunto Katyn, sobre el que hoy los medios de comunicación dan una version unanime, la version del nazismo, es un ejemplo de como manipular los hechos con objetivos politicos determinados: en este caso, el de la deshumanizacion del Socialismo, y hacer lo imposible para que no vuelva a poner en riesgo las reglas del juego de la burguesia.

Lo cierto es que tanta insistencia sobre la acusacion, cuando hay muchas mas pruebas en contra que a favor, dice mucho del verdadero interes que hay detras de la falsificación de la matanza de Katyn. Y lo curioso es que la historia siempre desvela las paradojas, y hoy, volvemos a comprobar lo que ya sabian muchos antifascistas en la SGM, y volvemos a ver como las oligarquias han terminado apoyando la version de Goebbles y Hitler contra el Socialismo: y es que al fin y al cabo capitalismo y nazismo siempre compartieron principal enemigo.

Hitler y el abuelo Bush, gran amigo y financista del fuhrer (como Rockefeller, Hearst o tantos capitalistas del mundo)

"Estimados colegas,

El 5 de mayo de 2010 en el Congreso de los EEUU se celebrará una exposición, dedicada al fusilamiento de los oficiales polacos que fueron hechos prisioneros por el Ejército Rojo en 1939 durante la inclusión a la Unión Soviética de Bielorrusia occidental y Ucrania occidental.
En el acto de inauguración está previsto que intervenga la Secretaria de Estado Hillary Clinton, así como varios congresistas, senadores y destacados políticos e historiadores.

La Administración estadounidense tiene previsto respaldar a Polonia en su versión de que fueron las tropas del NKVD de la URSS, las responsables de los fusilamientos, para de este modo tensionar nuevamente las relaciones entre Rusia y Polonia.

A partir de marzo, en Polonia se llevarán a cabo una serie de actos relacionados con la muerte de los oficiales polacos, que volverán a tener un carácter antirruso. También habrá un acto en Smolensk, donde fueron asesinados lo polacos.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin ha invitado a visitar Rusia a su homólogo polaco Tusk, en el año en que se cumple el 70 aniversario de la tragedia.
Este hecho no despertaría ningún rechazo ni objeción de no ser por una serie de condicionantes.

En 1943 Goebbels, intentando sembrar la discordia entre los miembros de la coalición antifascista, desató una detestable campaña inculpando a la URSS de ser la responsable del fusilamiento de más de 10 mil oficiales polacos. Está declaración fue respaldada por el gobierno polaco en el exilio, guiándose ante todo por el sentimiento de venganza y animosidad contra la Unión Soviética, por la derrota del ejército polaco en Bielorrusia occidental y Ucrania y la incorporación de estos territorios a la URSS.

Sin embargo toda la bazofia de Goebbels fue entonces rechazada por todo el mundo, y mientras la Unión soviética fue una superpotencia, nadie puso en duda el que los oficiales polacos fueran fusilados por los fascistas. Pero a finales de los años 80, comienzo de los 90, comenzaron a aparecer declaraciones – y no en cualquier sitio, sino en nuestro propio país- de que habían sido los soviets los que habían fusilado a los polacos. Este hecho coincidió en el tiempo con el juicio sobre la prohibición del PCUS, que había iniciado Yeltsin.

El entonces popular Alexander Yakovlev era el que preconizaba que se le atribuyesen estos hechos a la URSS, para que todo el mundo le diese la espalda a nuestro país. Después de esto tuvo lugar una gigantesca adulteración y falsificación de los archivos documentales del CC del PCUS. Pero su presentación en el Tribunal Constitucional de la Federación de Rusia en los años 92-93, terminó en fiasco. Yeltsin y su equipo desistieron de inculpar al PCUS y a la URSS del fusilamiento de los polacos, ante la falta de pruebas.

Sin embargo, el ex presidente de la URSS Gorbachov, sin estudiar ni uno solo de los documentos del archivo histórico, pidió disculpas a Polonia por el fusilamiento de los polacos. Lo mismo hizo Yeltsin. El segundo presidente de Rusia, V. Putin, no solo se disculpó, sino que transmitió una serie de documentos al gobierno de Polonia.

Hablo de esto con enorme preocupación y no solo porque considere imprescindible restablecer la justicia histórica. Actualmente, en el tribunal Europeo hay 70 demandas judiciales contra Rusia, interpuestas por los familiares de los oficiales fusilados, que exigen compensación por daños.

Después de que el caso sea revisado, Polonia tiene la intención de ponernos una demanda conjunta exigiendo en compensación por el fusilamiento de los oficiales alrededor de 100 mil millones de dólares. Indemnizar deberá Rusia, nuestros hijos, y no la URSS. Podemos afirmar con poco riesgo de equivocarnos, que la demanda será resuelta a su favor, y las cuentas bancarias y propiedades de Rusia en el extranjero serán confiscadas, con el fin de dar una satisfacción real a las pretensiones polacas.

En el transcurso de varios años ha venido trabajando en el país una comisión de historiadores, diputados de la Duma, quienes han conseguido demostrar que los polacos fueron fusilados con armamento alemán, una vez que los fascistas ocupasen Smolensk y las zonas aledañas, donde se encontraban los campos de confinamiento de los oficiales polacos, en el verano, otoño de 1941. Se ha identificado a los testigos de este ensañamiento, soldados alemanes incluidos. Una serie de polacos, que se daban por fusilados, en realidad seguían vivos. Se han establecido los hechos, que pueden demostrar la falsificación de los archivos del CC del PCUS, para posteriormente pasar a manos del archivo del presidente Yeltsin.

Sin embargo la mencionada comisión ha encontrado una importante resistencia, y numerosos organismos y ministerios han tratado de impedir su trabajo. Bajo pretexto de que “ya está todo claro”, se le ha negado el acceso a una serie de archivos, a la que la parte polaca no tuvo ninguna traba para acceder.

Se le está impidiendo a la comisión el que pueda familiarizarse con los materiales de los casos que se encuentran en los archivos.

En este sentido, nuestro grupo parlamentario insiste en la creación de una comisión parlamentaria que compruebe todas las circunstancias de la muerte de los oficiales polacos, y en que la Fiscalía general reabra la investigación de la causa relacionada con los hechos. Al mismo tiempo, insistimos en la puesta en marcha de una investigación parlamentaria para esclarecer la muerte de entre 80 y 120 mil soldados del Ejército Rojo, hechos prisioneros por los polacos en 1920.

Es imprescindible impedir a Putin que repita las afirmaciones apresuradas y probablemente equivocadas sobre la muerte de los oficiales polacos.
Hemos elaborado un documental histórico sobre el fusilamiento de los polacos, que próximamente podrá verse desde la página en internet del PCFR.

Como conclusión les quiero recordar una cita de Churchill:” Al empezar una pelea entre el presente y el pasado, descubriremos, que perdimos el futuro”.

Quisiéramos que el gobierno ruso dejase de combatir contra el pasado soviético, entonces el país tendrá un hermoso futuro" .

http://www.kaosenlared.net/noticia/caso-katyn-debe-ser-revisado
http://kprf.ru/dep/75724.html

3 comentarios:

Pedro José Madrigal Reyes dijo...

Así es amigo, la cortina de humo es espesa y solo podría despejarse con una completa cooperación de las autoridades rusas, por ejemplo desclasificando toda la información al respecto.

Anónimo dijo...

De verdad que no entiendo por que no se puede aceptar que Katyn fue obra de Stalin. Duele mucho sí, pero empeñarse en que es una maniobra capitalista, duele aún más. Se supone que la crítica y no el idealismo es lo que inspira a la izquierda.
Está claro que katyn es usado políticamente por el departamento de estado norteamericano en Europa central y oriental. pero Katyn, como lo fue después Jaibaj (o Khaibakh)

Jose Luis Forneo dijo...

El problema es que no fue el ejercito rojo el que asesino a los polacos en Katyn, sino los nazis. El interes por acusar a los primeros y apoyar a los segundos solo es una cuestion de desenmascaramiento. Al fin y al cabo fascismo y capitalismo son casi sistemas gemelos, como el clan presidencial polaco, aunque unos son los fascistas buenos, y otros los malos, pero ambos sistemas fascistas al fin y al cabo

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