
La religión enseña a aquellos que se debaten toda su vida en la pobreza a que sean resignados y pacientes en este mundo, y los consuela con la esperanza de la recompensa en el cielo. En cuanto a los que viven del trabajo ajeno, la religión les enseña a ser "caritativos", suministrándoles así un justificativo a su explotación y, por decirlo así, un billete barato para el cielo. "La religión es el opio del pueblo".
La religión es una especie de tóxico espiritual en el que los esclavos del capital ahogan su conciencia y adormecen su anhelo de una existencia humana decente".
(Extraído del folleto Sobre la religión, escrito por Lenin en 1905)
2 comentarios:
No, realmente la religión no es eso, ni fue ese el motivo de su nacimiento, aunque haya sido utilizada de este modo una vez institucionalizada por el poder, pero no confundamos la esencia con la degeneración a que haya podido someterse.
El materialismo, el cientifismo o el ateismo pueden ser igual de opresores, dogmáticos y manipuladores que lo que en principio es un código moral y una búsqueda de la esencia humana.
Saludos.
La religión está basada en poner la voluntad propia en el cielo, en el árbol, o en un dios o diosa imaginario, como forma de no aceptar conducir tu propio destino, como decía Nietzsche, un peso demasiado grande para las almas esclavas. Precisamente asumir la responsabilidad personal en la propia vida, en la propia situación, supone escapar de creencias absurdas y ponerse manos a la obra para construir la libertad propia, inseparable, por otra parte, de la libertad colectiva.
Saludos
Publicar un comentario