
Miles de personas haciendo una cacerolada a su paso, el himno republicano sonando en los balcones, el personal del Palau, donde se ha celebrado el acto, con lazos amarillos, han hecho que, sin duda, el rey se sienta en Barcelona en territorio hostil.
En conmemoración del evento de la visita del monarca a la República Catalana, el poeta republicano Arturo del Villar ha escrito unos versos tragicómicos en los que describe el sentimiento de los catalanes hacia la monarquía española, herencia caduca de la España Una, Grande y Libre en proceso de definitiva descomposición:
Por qué vienes, Felipe, a la
República Catalanasi aquí no te quiere nadie,
todos reniegan tu casta:
sométete a referéndum
o lárgate ya de España.
En vez de la Marcha Real
suena la Cacerolada
para que cruces deprisa
por la frontera de Francia,
como antes hizo tu abuela
que Isabelona llamaban,
con su colección de amantes
y la monja de las llagas,
la de los tristes destinos
que ella sola provocara,
lo mismo que Alfonso XIII,
destronado por la infamia
de organizar la derrota
de los soldados en África
para obtener dividendos
de sus empresas robadas.
que te sirve de comparsa,
con todos sus compis yoguis
de obediencia cortesana,
porque con merde o sin ella
se acabó lo que se daba.
Y aprovechando ese viaje
que también Leonor se vaya,
la que exige reverencias
por estar toisoneada,
chiquita con los principios
de mandona borbonada.
con todos sus compis yoguis
de obediencia cortesana,
porque con merde o sin ella
se acabó lo que se daba.
Y aprovechando ese viaje
que también Leonor se vaya,
la que exige reverencias
por estar toisoneada,
chiquita con los principios
de mandona borbonada.
Queman tu fotografía
la muchedumbres airadas,
se burlan de ti, te insultan
porque quieren que te evadas
con cardenales y obispos
y toda la aristocracia,
siguiendo el ritmo marcado
por la Real Cacerolada
que da la bienvenida a la
República Catalana,
y al presidente elegido,
Puigdemont, y cierra, España.
Llibertat presos polítics!
Para terminar, el himno de Riego sonando a todo volumen desde el balcón de un vecino republicano a la salida de Felipe de Borbón del Palau de la Música de Barcelona:
1 comentario:
A mí lo único que me fastidia es que el advenimiento de la república me va a pillar no tan joven (Jaaajaja). Ya se huele. Será complicado y nos harán mucho daño, pero se nota que la monarquía tiene los días contados. Viva la República.
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