11 de julio de 2010

La España, Una, Grande y Libre agonizante

Los propios fascistas han comenzado a cavar la tumba del estado español, el de los estatutos y las medias tintas. Ellos mismos han decidido que el modelo estatutario ha llegado a su tope, y ahora los pueblos solo tienen abierto el camino de la autodeterminación.
Es hora de desconectar los cables a la idea sagrada de la España, Una, Grande y Libre, mantenida viva artificialmente despues de la muerte de Franco.

Ayer en Barcelona tuvo lugar la mayor manifestacion de las diversas naciones del estado de toda la historia, y la cuenta atras ha comenzado, y la ola se ha extendido por todas las naciones de la actual España.

Tambien en Donosti la izquierda independentista celebró una gran manifestación, con la ikurriña y la senyera a la cabeza, donde participaron lideres historicos abertzales, que recibieron el apoyo desde los convocantes de la gran marcha de Cataluña.

A continuacion algunas crónicas:

Manifestaciones por los derechos del pueblo trabajador vasco y catalán. ¡Los estatutos han muerto!

Donosti: 10 de julio a las 17.30 en el túnel del Antiguo convocatoria la Izquierda abertzale. Barcelona: a les 18:00 als Jardinets de Gràcia convocatoria de toda la

Izquierda independentista.

A pesar que se le van a dar distintas lecturas, la manifestación que ayer colapsó el centro de Barcelona tuvo un marcado tono independentista. La sentencia del Tribunal Constitucional había enojado a la población, y los detalles que se conocieron el viernes sentaron como un ataque en lo más profundo de la supervivencia y cohesión de la nación catalana. Catalanas y catalanes salieron en masa para recordar que son una nación y para afirmar que ellas y ellos deciden.

Laia ALTARRIBA BARCELONA

A pesar que se le van a dar distintas lecturas, la manifestación que ayer colapsó el centro de Barcelona tuvo un marcado tono independentista. La sentencia del Tribunal Constitucional había enojado a la población, y los detalles que se conocieron el viernes sentaron como un ataque en lo más profundo de la supervivencia y cohesión de la nación catalana. Catalanas y catalanes salieron en masa para recordar que son una nación y para afirmar que ellas y ellos deciden.

No hubo sorpresas, pero sí mucha emoción. Como ya se preveía, cientos de miles de personas colapsaron ayer el centro de Barcelona. Un millón y medio según los organizadores. La emoción fue constatar que la nación catalana está viva y que no va a permitir que decidan por ella.

Para muchos también fue emocionante constatar que ha sido la manifestación independentista más grande que se ha vivido nunca en la ciudad de Barcelona. Pues a pesar de las muchas banderas catalanas que hubo a lo largo de la marcha, y a pesar de los intentos esta semana del PSC y otros que rebajar el tono de la protesta, las banderas y consignas independentistas tuvieron el protagonismo de la marcha.

La comparación de la manifestación de ayer con la histórica del año 1977 fue inevitable. Quienes han podido vivir las dos aseguran que han sido las más grandes que ha visto Barcelona. Incluso con más gente que la que llenó la ciudad en 2003 contra la guerra de Irak. Pero la comparación entre la manifestación de 1977 y la actual, a pesar que las dos defendían la nación catalana, han tenido un signo muy distinto: si la de la transición pedía un estatuto de autonomía, la de ayer para muchos estaba cerrando el ciclo autonómico.

Este cambio lo ilustraba perfectamente la pancarta que un manifestante había confeccionado en su casa: había cogido el cartel que representó las reivindicaciones de 1977 y que rezaba «Volem l’Estatut» (queremos el Estatut), y le había borrado las dos últimas letras, dejando simplemente «Volem l’Estat» (queremos el Estado).

«Que escuchen nuestra voz»

En el punto donde concluía la marcha, Muriel Casals, la presidenta de Òmnium Cultural, la organización impulsora, se dirigió a los cientos de miles de manifestantes: «Hoy aquí hay sensibilidades de todo tipo, pero están todas unidas en la defensa de nuestra dignidad, de la voluntad del pueblo de Catalunya expresada a través de referéndum. No aceptamos el golpe de puerta que significa la sentencia del Tribunal Constitucional». Eran unas palabras escogidas para tratar de satisfacer al amplio abanico de manifestantes.

Y consciente que en la mente de muchos está lo que va a suceder en el futuro, la misma Muriel Casals abordó la pregunta, esta vez con un poco más de intención en la respuesta: «Mucha gente nos pide que después de la manifestación, ¿qué? Pues después de la manifestación seguir trabajando como lo sabemos hacer y que nuestros políticos escuchen nuestra voz; nos tendrán a su lado si hacen lo que el país les pide. Saben que nosotros somos más importantes que la voz de un tribunal que está completamente desautorizado».

Estocada en lo más profundo

Desde que se hizo público que el Tribunal Constitucional había recortado el Estatut d’Autonomia aprobado en referéndum en junio de 2006, la respuesta de la población, entidades y políticos catalanes fue de enojo. Pero cuando este viernes se conoció el texto íntegro de la sentencia, la indignación se ahondó. Para muchos, uno de los pilares que ha vertebrado desde la transición la nación catalana y ha permitido que siguiera viva ha sido la escolarización en catalán para toda la población en Catalunya, la llamada «inmersión lingüística».

Cuando se supo que el Tribunal Constitucional había decidido que también el castellano puede ser lengua vehicular en las escuelas el desconcierto se apoderó de muchos. ¿Para qué asestar un golpe tan duro? Así que eran muchos los manifestantes que ayer no entendían que el Tribunal haya podido llegar tan lejos.

«En defensa del Estatut»

El president de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, y su partido, el PSC, han reiterado en distintas ocasiones durante esta semana que la manifestación de ayer era «en defensa del Estatut». Pero les va a ser muy difícil de sostener el discurso y ocultar la marea independentista que ayer llenó las calles para expresar que ya no cree que el sistema autonómico sirva para respetar al pueblo catalán .

Montilla dijo que a pesar que no compartía la sentencia, la iba a acatar. Pero los detalles que se conocieron el viernes van a complicar el acatamiento mucho más de lo previsto. ¿Va a aceptar la Generalitat poner fin a la política lingüística en las escuelas si hay padres o partidos que la recurren con la sentencia del TC en la mano? Parece difícil. Incluso sectores del Partido Popular en Catalunya han evitado enfrentarse abiertamente a una escolarización en catalán que tiene el consenso de la mayor parte de la población y que se entiende que la base de la cohesión social en el país.

«Un antes y un después»

Los líderes de CiU, Artur Mas y Josep-Antoni Duran Lleida, coincidieron con el sentimiento general que había en la manifestación que la sentencia del Tribunal marcará «un antes y un después». A Artur Mas las banderas independentistas no le debían molestar demasiado, pues algunos de sus militantes acostumbran a usarlas y le gusta mantener un lenguaje ambiguo en relación a la independencia de Catalunya. Pero a Duran Lleida posiblemente le incomodaron más, puesto que alertó hace pocos días que la manifestación podía terminar convirtiéndose en un «akelarre independentista».

Quien lideró durante largos años CiU y estuvo al frente de la Generalitat, Jordi Pujol, también estaba en la marcha. Y aportó como acostumbra una valoración que no le comprometía: «Con la manifestación de hoy hemos expresado que queremos ser catalanes, y que queremos serlo con plenitud».

Quienes se sentían mucho más cómodos, lógicamente, eran quienes hace tiempo se posicionan abiertamente independentistas. Es el caso de ERC, cuyo presidente, Joan Puigcercós, afirmaba satisfecho que la sentencia supone «el fin del sistema autonómico porque se ha visto que no sirve».

Lo que espera su partido es que el fallo del tribunal no genere lamentos por el entierro del Estatut, sino que se empiece a andar para una transición hacia a la independencia.

También la izquierda independentista estaba en la marcha para asegurar que «ningún Estatut nos hará libres». En unas pegatinas que repartieron a miles de ciudadanos, la CUP subrayó que ha llegado el momento de «tirar recto hacia la independencia».

Y no faltaron tampoco los de Reagrupament, la organización encabezada por Joan Carretero que se escindió de ERC y que espera presentarse a las autonómicas con Joan Laporta, el reciente presidente del Barça, como cabeza de lista.

También estuvieron los de ICV y las grandes centrales sindicales, CCOO y UGT. A pesar que ninguno de ellos se posiciona a favor de la independencia, marcharon junto a la «esteladas», conscientes que el desencanto con el federalismo o el autonomismo cada vez es más hondo, también entre sus militantes.

La cabecera desbordada

Esta semana el debate sobre la manifestación lo ha centrado en buena medida la pancarta que debía abrir la movilización. La negativa de Montilla a sostener el lema propuesto por Òmnium disgustó a buena parte de catalanas y catalanes. Pero ayer perdió buena parte de su sentido, pues fue muy difícil visibilizar la imagen ordenada que se pretendía dar con los seis presidentes y expresidentes de la Generalitat y el Parlament de Catalunya llevando una senyera. Es más, cuando ya pasaban cerca de dos horas del inicio de la marcha, y sin que siquiera hubieran podido avanzar unos metros, se deshizo la cabecera, pues los cientos de miles de personas que los habían ido adelantando por los laterales les impedía avanzar. Lo que no pudieron evitar los agentes de seguridad es que un grupo de personas aprovecharan el momento para insultar a Montilla y tratar de agredirle.

Cuatro horas después del inicio de la convocatoria, la cola de la manifestación aún no había llegado al fin de la marcha. A lo largo de todo el recorrido, las calles contiguas al paseo de Gracia y a la Gran Vía (por donde debía discurrir la marcha) se fueron llenando por los que estaban cansados de esperar para empezar a andar, hasta que estas también se hicieron difíciles de transitar y se fueron llenando las de más allá. No parece pues exagerada la cifra de manifestantes que dio la Guardia Urbana (un millón y cien mil personas) ni la de Òmnium (un millón y medio de personas).

Cierre de un curso político

La manifestación de ayer supone el cierre de un curso político en el que el llamado soberanismo ha marcado en gran medida la agenda política catalana. Empezó el 13 de setiembre en Arenys de Munt con un improvisado (por no formar parte de la estrategia política nacional de ninguna organización) referéndum sobre la independencia. Y la ola ha ido creciendo. Este movimiento de ciudadanos que ha ido en aumento al lado de los partidos catalanistas se ha sentido a lo largo de curso ninguneado en distintas ocasiones por un Tribunal Constitucional que muchos consideran que se ha reído de la población catalana. Y esto lo ha hecho ganar aún más apoyos por parte de la población.

El verano va a apaciguar los ánimos por unas semanas. Pero parece inevitable que el curso que viene se retome caliente. Especialmente por dos factores. Por un lado, la Generalitat y el Parlament van a tener que decidir como gestionar el fallo sobre el Estatut, y tendrán la presión de los que ayer expresaron que no quieren imposiciones de Madrid. Por otro lado, las elecciones autonómicas de noviembre harán subir el tono de las declaraciones de los partidos políticos.

Pero no avancemos acontecimientos. Por ahora queda el sentimiento de satisfacción de todos los que expresaron ayer en las calles de Barcelona que el pueblo catalán es una nación, que tiene el derecho a decidir y que está harto de ser pisoteado. Seguro que muchas y muchas de los que ayer marcharon suscribirían las palabras del cantautor Lluís Llach, que se exclamaba: «Estoy harto que letras que hice hace más de treinta años aún estén vigentes».

Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural, colectivo convocante de la manifestación de ayer, envió un mensaje a la clase política catalana y, en esa línea, aseguró que «los políticos nos tendrán a su lado si hacen lo que el país les pide».

Representación vasca en las calles de Barcelona

Miren Legorburu y Tasio Erkizia, por parte de la izquierda abertzale, los jeltzales Iñigo Urkullu y Josu Erkoreka, el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, Xabier Soto (Alternatiba) y Eneko Oregi, en nombre de la formación Hamaikabat fueron, entre otros, los representantes de la clase política vasca. GARA

Miles de personas reivindican que Euskal Herria es una nación

Gara

Miles de personas se han dado cita esta tarde en Donostia para reivindicar el reconocimiento de la identidad y el derecho de autodeterminación de Euskal Herria y en apoyo al pueblo catalán. Los convocantes han subrayado que “no van a lograr bloquear las ansias de cambio de la sociedad vasca” y han llamado a agentes políticos, sociales y sindicales a trabajar para “tejer alianzas” y “caminar en la misma dirección”.

DONOSTIA-. La movilización ha partido del Antiguo hacia las 17.40, entre aplausos y encabezada por una pancarta con el lema principal, “Nazioa gara. Autodeterminazioa”, portada por una decena de ciudadanos y ciudadanas vascas anónimas.

Tras ellos se sitúan una ikurriña y una senyera, y después los representantes de las organizaciones convocantes. Oskar Matute, Jonathan Martínez (Alternatiba), Rufi Etxeberria, Txelui Moreno, Eugenio Etxebeste, Ainhoa Etxaide (izquierda abertzale), Pello Urizar, Ikerne Badiola, Koldo Amezketa, Unai Ziarreta y Maiorga Ramírez (EA) son algunas de las caras conocidas que marchan junto a otras miles de personas que se han sumado a la revindicación de los derechos de los pueblos vasco y catalán.

A medida que avanzaba por el túnel y por el paseo de La Concha, cientos de personas se han sumado a la movilización.

“Independentzia” y “Euskal presoak Euskal Herrira” son algunos de los lemas que más se han coreado en la marcha, en la que había numerosas ikurriñas y también “senyeras”.

A su llegada al Boulevard, Jonathan Martínez (Alternatiba), Juanjo Agirrezabala (EA), Marian Beitialarrangoitia (izquierda abertzale) y la representante de la Plataforma pel Dret de Decidir Elisenda Paluzie han leído un manifiesto en el que han destacado que la decisión del Tribunal Constitucional español de “cercenar la voluntad de las instituciones y de la sociedad catalana” tiene también “un efecto directo sore la situación política en Hego Euskal Herria”.

“Estamos ante una decisión que revela globalmente la posición del Estado en torno a las legítimas reivindicaciones nacionales en especial de Euskal Herria y Països Catalans”, han denunciado.

A juicio de los convocantes, la “batalla política de fondo” que subyace en el debate y decisión del TC es el derecho a decidir y “la negación de la voluntad popular es la razón del bloqueo político que vive Euskal Herria a través de la instrumentalización de la voluntad popular y los pactos de salvación nacional entre PSOE-PP-UPN”.

Tejer alianzas y caminar en la misma dirección

Frente a ello, han subrayado que “no van a lograr bloquear las ansias de cambio” de la sociedad vasca ya que “Euskal Herria está en marcha por un nuevo escenario político” y para “acumular y activar fuerzas por vías políticas y democráticas por nuestro reconocimiento nacional con firmeza, compromiso y determinación”.

“La ciudadanía ya ha decidido que quiere ser motor del cambio político”, han recalcado, a la vez que han hecho un llamamiento a todos los agentes políticos, sociales y sindicales a trabajar para “tejer alianzas, superar desconfianzas” y “caminar en la misma dirección”, porque “quienes apostamos por el derecho a decidir de este pueblo no tenemos ya ninguna excusa para no trabajar seriamente y de manera conjunta”.

Respuesta a Zapatero

Antes de que la manifestación iniciara su andadura, el secretario general de EA, Pello Urizar, ha señalado que la movilización de hoy es “una respuesta” a lo que “significa el presidente Zapatero hoy en día para las opciones dentro del Estado español”.

“En su día fue el jefe de Gobierno que abogaba por la pluralidad dentro de España y hoy aboga por un España unida, única ‘la grande y libre’”, ha criticado. Sin embargo, ha advertido de que los pueblos vasco y catalán “no están dispuestos a reconocer que se le cierren las puertas” y, “por tanto, Zapatero no va a cerrar las ansias que tienen para desarrollarse en el futuro”.

Desde la izquierda abertzale, Marian Beitialarrangoitia ha destacado que la movilización “no es más que un paso más en el camino que tenemos que recorren en la defensa y el logro de nuestros derechos como pueblo”, un camino en el que “vamos a tener que dar muchos pasos y el trabajo no nos lo van a poner fácil”, y en el que “nadie está de sobra”.

Por su parte, el portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, ha instado a “alzar la voz con rotundidad” en defensa de una “Euskal Herria con derecho a ejercer su derecho de autodeterminación, al igual que Cataluña”.

Gara

Decenas de miles de personas han colapsado el centro de Barcelona para mostrar su rechazo a la sentencia del Estatut, desbordando todas las previsiones de los convocantes. La Guardia Urbana ha cifrado la asistencia en más de un millón de personas. La cabecera se ha disuelto antes de llegar al final ante la imposibilidad de avanzar.

Un millón cien mil personas expresan su rechazo a la sentencia contra el Estatut en una manifestación en Barcelona

Catalunya responde con contundencia. Un millón cien mil personas, según la Guardia Urbana, han tomado el Paseo de Gracia de Barcelona y desfilan en una manifestación en respuesta a la sentencia contra el Estatut que el Tribunal Constitucional difundió ayer, tres días antes de lo previsto y casualmente la víspera de una marcha que ya antes de conocer el fallo al completo contaba con más de1.400 asociaciones adheridas.

La manifestación está encabezada por el presidente de la generalitat, José Montilla, el presidente del Parlament, Ernest Benach, los ex presidentes catalanes Jordi Pujol y Pasqual Maragall y los ex presidentes del Parlament Joan Rigol y Heribert Barrera, que avanza con una muleta.

Detrás de las máximas autoridades se ha situado la pancarta con el lema de la protesta (Somos una nación. Nosotros decidimos), portada por los líderes de los partidos políticos, como Artur Mas (CiU), Manuela de Madre (PSC), Joan Puigcercós (ERC) y Joan Herrera (ICV), además de consejeros del Gobierno catalán y alcaldes.

También secundan la manifestación los secretarios generales de CC.OO y UGT de Catalunya, Joan Carlos Gallego y Josep Maria Álvarez, respectivamente, el presidente de la Asociación Catalana de Municipios, Salvador Esteve, el presidente de la Federación de Municipios de Catalunya (FMC), Manuel Bustos, y el presidente de la patronal Pimec, Josep Gonzálesz, entre otros. Entre los ciudadanos anónimos se encuentra el ex presidente del FC Barcelona, Joan Laporta.

La protesta ha arrancado con mucha dificultad y sus avances son extremadamente lentos debido a la multitud congregada en el Paseo de Gràcia, que ha colapsado también sus arterias de acceso, en una jornada de verano muy calurosa.

La manifestación tiene su punto final en la plaza de Tetuán y la cabecera de autoridades se ha situado de inicio en la confluencia con la calle Aragón. Al final se cantará el himno catalán, Els Segadors. La imagen con la multitud en la calle en defensa del autogobierno ha llevado a muchos políticos a compararla con la que Catalunya vivió en la Transición en 1977, en donde se gritó “Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía”.

Hoy los lemas más coreados han sido el de “Independencia” y “No queremos la sentencia, queremos la independencia”. En una gran pancarta se puede leer: “Nos roban 60 euros al día. Independencia = Necesidad”. Predomina entre los manifestantes la simbología independentista, con banderas “estelades” y pegatinas que ERC ha repartido con los lemas “Adéu Espanya” (Adiós España) y “Jo no acato” (Yo no acato), en alusión al fallo del TC. Pero también hay un gran número de banderas catalanas, algunas con crespones.

El PSC ha repartido adhesivos con el lema “Sigo creyendo en el Estatuto”, con la cara del presidente catalán, José Montilla, mientras que CiU ha repartido banderas catalanas y europeas, en una protesta en la que su eslogan es el de la organización: “Som una nació. Nosaltres decicim”.

Con la sentencia completa se confirma que a Catalunya no sólo se le niega su condición de nación. Tampoco se le reconocen los derechos históricos como fuente de legitimidad política. La lengua propia queda relegada como secundaria respecto del castellano; el esfuerzo fiscal de los catalanes no será tenido en cuenta en el reparto de recursos, no habrá órgano judicial catalán y cualquier reglamento de ámbito estatal afectará a las competencias de la Generalitat.

Miles de personas marchan en Donostia en defensa de la soberanía

Miles de personas se han dado cita en Donostia para reivindicar el derecho de autodeterminación de Euskal Herria y en apoyo al pueblo catalán.

10/07/2010 17:57:00

GARA

DONOSTIA-. La movilización ha partido del Antiguo hacia las 17.40, entre aplausos y encabezada por una pancarta con el lema principal, “Nazioa gara. Autodeterminazioa”, portada por una decena de ciudadanos y ciudadanas vascas anónimas.

Tras ellos se sitúan una ikurriña y una senyera, y después los representantes de las organizaciones convocantes. Oskar Matute, Jonathan Martínez (Alternatiba), Rufi Etxeberria, Txelui Moreno, Eugenio Etxebeste, Ainhoa Etxaide (izquierda abertzale), Pello Urizar, Ikerne Badiola, Koldo Amezketa, Unai Ziarreta y Maiorga Ramírez (EA) son algunas de las caras conocidas que marchan junto a otras miles de personas que se han sumado a la revindicación de los derechos de los pueblos vasco y catalán.

A medida que avanzaba por el túnel y por el paseo de La Concha, cientos de personas se han sumado a la movilización.

“Independentzia” y “Euskal presoak Euskal Herrira” son algunos de los lemas más coreados en la marcha, en la que se ven numerosas ikurriñas y también “senyeras”.

Antes de que la manifestación iniciara su andadura, el secretario general de EA, Pello Urizar, ha señalado que la movilización de hoy es “una respuesta” a lo que “significa el presidente Zapatero hoy en día para las opciones dentro del Estado español”.

“En su día fue el jefe de Gobierno que abogaba por la pluralidad dentro de España y hoy aboga por un España unida, única ‘la grande y libre’”, ha criticado. Sin embargo, ha advertido de que los pueblos vasco y catalán “no están dispuestos a reconocer que se le cierren las puertas” y, “por tanto, Zapatero no va a cerrar las ansias que tienen para desarrollarse en el futuro”.

Desde la izquierda abertzale, Marian Beitialarrangoitia ha destacado que la movilización “no es más que un paso más en el camino que tenemos que recorren en la defensa y el logro de nuestros derechos como pueblo”, un camino en el que “vamos a tener que dar muchos pasos y el trabajo no nos lo van a poner fácil”, y en el que “nadie está de sobra”.

Por su parte, el portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, ha instado a “alzar la voz con rotundidad” en defensa de una “Euskal Herria con derecho a ejercer su derecho de autodeterminación, al igual que Cataluña”.

Apoyo catalán

La marcha cuenta con el apoyo de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y de la Plataforma pel Dret de Decidir, que está organizando las consultas independentistas.

Esa plataforma ha enviado una representación a la manifestación y Elisenda Paluzie tiene previsto intervenir en su nombre en el acto final.

A su vez, los convocantes de Donostia ya anunciaron que enviarían una delegación a la manifestación convocada en Barcelona con el lema “Som una nació. Nosaltres decidim”. Ayer concretaron que estará compuesta por los representantes de la izquierda abertzale Tasio Erkizia y Miren Legorburu, el dirigentes de EA Rafa Larreina y el de Alternatiba Xabier Soto.

Barcelona y Donostia esperan movilizaciones multitudinarias

Barcelona y Donostia acogen esta tarde dos manifestaciones en defensa de la soberanía de Catalunya y Euskal Herria, que se prevén multitudinarias. El Tribunal Constitucional hizo pública ayer la sentencia del Estatut, en la que ha vuelto a reiterar que no hay otra nación “en sentido jurídico-constitucional” que la “Nación española”.

GARA

MADRID-. Los 683 folios de sentencia del Tribunal Constitucional español sobre el Estatut de Catalunya (votos particulares al margen) vuelven a dejar muy claros los límites del Estado de las Autonomías, “cuyo fundamento es la Nación española, indivisible y única”.

Si en la Biblia Dios es el creador de todo, en esta España todo nace de la Constitución de 1978. Por ejemplo, si el Estatut recoge “el derecho inalienable de Cataluña al autogobierno”, según el TC “tal derecho no es sino el que el que la Constitución `reconoce y garantiza’ a las `nacionalidades y regiones’”. Y como cualquier estatuto proviene de la Constitución, si se habla de “pueblo de Cataluña” no se puede entender que sea un “sujeto jurídico” que “entre en competencia” con el pueblo español. Lo correcto es saber que “el pueblo de Cataluña comprende al conjunto de los ciudadanos españoles” destinatarios de las normas de la Generalitat. Es más, como si de un tratado de taxonomía biológica se tratara, se atreve a detallar que “la ciudadanía catalana no es sino una especie del género ‘ciudadanía española’”.

El fallo judicial ha declarado inconstitucionales la totalidad o parte de 14 artículos del Estatut, pero su mayor labor podadora ha estado en la reinterpretación que hace de otros 25. Empezando por la consideración inicial del fallo de que “carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del Preámbulo del Estatuto de Cataluña a `Cataluña como nación’ y a `la realidad nacional de Cataluña’”.

El Tribunal Constitucional admite que “de la nación puede hablarse como una realidad cultural, histórica, lingüística y hasta religiosa”. Pero de inmediato aclara que “la nación que aquí importa es única y exclusivamente la nación en sentido jurídico-constitucional y -¡Ay amigo!- en ese específico sentido la Constitución no reconoce otra que la Nación española”.

No es una cuestión meramente ortográfica que la sentencia recoja el término nación siempre en minúscula, pero que en cuanto trata de la “Nación española” le ponga esa significativa mayúscula.

En la sentencia, el TC da por válido que puede haber otras concepciones ideológicas sobre el tema, pero afirma que, mientras no se reforme la actual Constitución, ninguna norma puede “desconocer o inducir al equívoco” en relación a la “indisoluble unidad de la Nación española”.

Ni admite tampoco que, “al amparo de una polisemia totalmente irrelevante en el contexto jurídico-constitucional”, se pueda “referir al término `nación’ a otro sujeto que no sea el pueblo titular de la soberanía”, a saber, el pueblo español.

La doble vara lingüística

Muy llamativa resulta la doctrina discriminatoria que el Tribunal Constitucional impone en la cuestión de las lenguas con esta sentencia.

Admite que el catalán se declare como “la lengua de uso normal” en Catalunya, pero no que se le conceda carácter “preferente”. Falla que hablar de preferencia “implica la primacía de una lengua sobre otra en el territorio de la comunidad autónoma, imponiendo, en definitiva, la prescripción de un uso prioritario de una de ellas, en este caso, del catalán sobre el castellano, en perjuicio del equilibrio inexcusable entre dos lenguas igualmente oficiales y que en ningún caso pueden tener un trato privilegiado”.

Para no dar un trato privilegiado a ninguna de las lenguas cooficiales, decreta la inconstitucionalidad del uso “preferente” del catalán. Sin embargo, a renglón seguido recuerda que la cooficialidad no hace que la ciudadanía deba conocer las dos lenguas oficiales, pues “los ciudadanos residentes en las comunidades autónomas con lenguas cooficiales tienen derecho a utilizar ambas en sus relaciones con la autoridad y sólo obligación ¯constitucional¯ de conocer el castellano”.

En su sentencia, el Tribunal Constitucional vuelve a reiterar que “el Estado siempre ostenta una posición de superioridad respecto de las comunidades autónomas”. Al tiempo que recuerda que éstas pueden organizar “consultas populares” mientras sean “encuestas, audiencias públicas, foros de participación” o instrumentos similares, pero nunca referendos, que sólo puede autorizar y regular el Estado.

El conocimiento del conjunto de la sentencia del Tribunal Constitucional no hizo otra cosa que confirmar los presagios más restrictivos que se habían anticipado con la lectura del fallo emitido a principios de la semana pasada.

Apoyo catalán a la marcha de Donostia

La ciudadanía vasca está invitada a participar hoy en la manifestación “Nazioa gara. Autodeterminazioa” que, convocada por la izquierda abertzale, EA y Alternatiba, saldrá a las 17.30 del túnel del Antiguo en Donostia. La marcha cuenta con el apoyo de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y de la Plataforma pel Dret de Decidir, que está organizando las consultas independentistas.

La manifestación de Donostia fue convocada para reivindicar la autodeterminación de las naciones vasca y catalana tras conocerse el fallo del Tribunal Constitucional contra el Estatut de Catalunya.

Los organizadores de la misma dieron a conocer ayer que ERC les había transmitido su total apoyo. En una nota firmada por la secretaria de relaciones internacionales, Marta Rovira, se señala que “en estos momentos es imprescindible trabajar conjuntamente en defensa del derecho de autodeterminación de nuestras naciones”. Al mismo tiempo, ERC se adhiere al manifiesto suscrito por la izquierda abertzale, EA y Alternatiba para explicar el contenido de la convocatoria.

Además, anunciaron también que la Plataforma pel Dret de Decidir enviará una representación a la manifestación y Elisenda Paluzie intervendrá en su nombre en el acto final.

A su vez, los convocantes de Donostia ya anunciaron que enviarían una delegación a la manifestación convocada en Barcelona con el lema “Som una nació. Nosaltres decidim”. Ayer concretaron que estará compuesta por los representantes de la izquierda abertzale Tasio Erkizia y Miren Legorburu, el dirigentes de EA Rafa Larreina y el de Alternatiba Xabier Soto.

La manifestación de Donostia cuenta con el respaldo del sindicato LAB y de las organizaciones juveniles Ikasle Abertzaleak, Gazte Abertzaleak y las juventudes de Alternatiba. Además, sus convocantes hicieron un llamamiento a que las bases de otros partidos que quieran reivindicar que Euskal Herria y Catalunya son naciones con derecho a decidir libremente su futuro y dar una respuesta propia a la sentencia del Tribunal Constitucional a que se sumen a la manifestación.

Todo a punto para una manifestación en Barcelona que se anuncia histórica

Algunos balcones de las calles cercanas al punto desde el que hoy partirá la manifestación de Barcelona se empezaron ya a llenar ayer de banderas. Darán la bienvenida a los cientos de miles de personas que se prevé asistirán a la convocatoria impulsada por Òmnium Cultural y que cuenta con el apoyo de la inmensa mayoría de partidos, sindicatos y entidades sociales y culturales catalanas.

En los balcones del barrio de Gràcia, muchas senyeras (la bandera catalana) y esteladas (independentista), pero también alguna rojigualda para apoyar a la selección española en el Mundial de Fútbol. Ignorarlas no es posible y a medida que se acerca la final su presencia ha aumentado. No hay que olvidar que PP y Ciudadanos tienen sus votantes y que el Mundial les ayuda a hacerse visibles.

Pero hoy el protagonismo será del catalanismo ya que, a pesar del enojo de muchos por la riña sobre la cabecera, todos los que están hartos del trato que el Estado español dispensa a la población catalana van a acudir a la cita. Y la mayoría de ellos está cada vez más convencida de que el proyecto federal ya ha perdido todo su sentido.

La izquierda independentista también va a estar presente, aunque con un lema propio, pues espera que la movilización sirva para “romper con el autonomismo y avanzar hacia la liberación de los Països Catalans”. Lo decía esta semana Joan Sebastià Colomer en nombre de todas las organizaciones de este movimiento. Y añadía que la idea de unidad de la que tanto han hablado la mayoría de fuerzas políticas y medios de comunicación durante estos días es falsa, porque apelar a ella “no es otra cosa que rebajar el verdadero motivo de esta movilización”.

¿Y cuál es el verdadero motivo? Lo expuso la portavoz nacional de la CUP, Aina Barahona, en la misma comparecencia: “El día 10 viviremos una manifestación claramente independentista, histórica, que pondrá fin a una etapa que empezó en Arenys de Munt y que continuará imparable con la revuelta municipalista que quiere dejar de ser leal a la Corona y a la Constitución españolas”.

Cuando la portavoz de la CUP hablaba de revuelta municipalista se refería a las localidades catalanas que esta semana, en votaciones en los plenos, se han declarado “moralmente excluidos de la Constitución española”. Consideran que la sentencia del Tribunal Constitucional ha demostrado que en la Carta Magna no tienen cabida las aspiraciones del pueblo catalán. El primer ayuntamiento en hacer este gesto fue el pequeño pueblo costero de Port de la Selva y su alcalde ha mandado ya una carta al delegado del Gobierno español en Catalunya en la que afirma que la sentencia le libera de la “promesa de fidelidad al Estatuto, a la Constitución española y al rey de España que hizo al asumir el cargo”. Al municipio impulsor de la iniciativa ya se le han añadido otros; los más grandes, Vilafranca del Penedès y Vic.

Sus alcaldes y muchos de sus habitantes estarán hoy en Barcelona junto a otras decenas de miles de personas que se espera lleguen en los autobuses que se han organizado desde todos los Països Catalans para demostrar que el lema “Som una nació” no es baldío y que no van a dejar que nadie decida por ellos. Hoy será un día de celebración y de mucha emoción. Cómo ejercer el derecho a decidir va a ser la reflexión a hacer desde mañana.

3 comentarios:

ANTIMPERIALISTA dijo...

Es por ello, que a la oligarquía española Bilderberg no le ha quedado más remedio que comprar el mundial y exsacervar el españolismo más rancio en el resto del Estado. tampoco es casualidad que el mayor número de jugadores de la selección sea del barsa.
Apesar de todo esto, las manifestaciones celebradas en Euskadi y Cataluña dan la sensación de que (como dice el título del artículo) la España fascista está agonizando.
Esperemos que no surja de la nada, algún nuevo grupo terrorista que eche por tierra todas estas legítimas reivindicaciones, y de ser así habrá que exigir que se le denuncie alto y claro, como un siervo del estado español fascista.

Saludos Republicanos

Jose Luis Forneo dijo...

Pues si, al final ganó España, pero los españoles siguen perdiendo. Yo creo que será el primero y último mundial que gane España con los jugadores de la selección vasca y catalana

Saludos

Jose Luis Forneo dijo...

Pues si, al final ganó España, pero los españoles siguen perdiendo. Yo creo que será el primero y último mundial que gane España con los jugadores de la selección vasca y catalana

Saludos

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