21 de octubre de 2014

Las puertas de Madrid / La guerra, madre, la guerra: poemas de Miguel Hernández y de Lan Adomian, escritos para ser cantados

http://www.letralia.com/240/mh6.jpg
Miguel Hernández
En muy pocas de las ediciones de la obra poética de Miguel Hernández (y en ninguna anterior a 1980) figuran estas dos canciones, "Las puertas de Madrid" y "La guerra, madre, la guerra", porque el poeta comunista las escribió para ser cantadas y no leídas. Las musicó su amigo, el gran compositor y combatiente internacionalista ucraniano, Lan Adomian, en Valencia en 1938, con la finalidad de que una de ellas se convirtiera en un himno a la II República Española.

Lan Adomian, nació en Ucrania  el 29 de mayo de 1905. Como violinista, emigra a Estados Unidos, asentándose en New York. Tras el golpe de estado fascista en España, se integraria en las Brigadas Internacionales siguiendo la llamada de la Internacional Comunista. Aquí conoceria a la hija de de Margarita Nelken, una de las comunistas fundadora de la Union de Mujeres Antifascistas, con la que se casaría.

Uno de los poemas-canciones, "Las puertas de Madrid", hoy puede leerse esculpido en la estación del metro madrileño "Miguel Hernandez".

A continuacion, compartimos los versos y la musicalizacion de Adomian para ambas piezas poetico/musicales del poeta revolucionario, Miguel Hernandez. Como extra, publicamos tambien  una version moderna de "Las puertas de Madrid", por el grupo Delincuencia Sonora.

La guerra, madre: la guerra
Lan Adomian


La guerra, madre: la guerra.
Mi casa sola y sin nadie.
Mi almohada sin aliento.
La guerra, madre: la guerra.
La vida, madre: la vida.
La vida para matarse.
Mi corazón sin compaña.
La guerra, madre: la guerra.
No suenan los hondos pasos
en mi alma y en mi calle.
Cartas moribundas, muertas.
La guerra, madre: la guerra.
Cartas moribundas, muertas.
La guerra, madre: la guerra.

Las puertas de Madrid

Las puertas son del cielo
las puertas de Madrid.
Cerradas por el pueblo
nadie las puede abrir.
El pueblo está en las calles
como una hiriente llave.
La tierra a la cintura
y a un lado el Manzanares.
Ay río Manzanares
sin otro manzanar
que un pueblo que te hace
tan grande como el mar.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...