1 de marzo de 2010

Los habitantes de Marjah ven "la guerra por la libertad" de otra manera

Despues de la supuesta toma de Marjah, anunciada a bombo y platillo por los invasores, unos reporteros de Peace Reporter han entrevistado a algunos de los afganos que esperan en los alrededores del hospital de emergencia para tener noticias de familiares heridos.

Parece que la version de los medios de comunicacion no se parece en nada a la de la poblacion que vive los acontecimientos, lo que por otra parte es lo habitual. Asi, los ciudadanos de Marjah no parecen sentir la toma de la ciudad como una liberacion, y dicen preferir a los talibanes, ademas de anunciar que estos no se han ido, aunque no disparen, puesto que los talibanes son parte del pueblo, estan en casas, viviendas, y son parte de la comunidad.

En el reportaje aparecen algunos testimonios, como el de Sad Maluk, de 60 años, turbante blanco y barba gris, un anciano afgano que acaba de llegar desde Marjah para visitar a su nieto en el unico hospital que hay en pie en la zona. Su nieto fue herido de bala. Asegura que los ataques de la OTAN han causado muchos mas de 200 cadaveres de civiles, y que los helicopteros norteamericanos destruyeron miles de viviendas.

"No sé quién le disparó, pero me importa poco. Esta nueva operación está causando muchas víctimas inocentes, demasiadas. Dicen que han matado por error a unos pocos civiles solamente, pero la verdad es que han matado a pocos talibanes. Vivo cerca del zoco de Marjah, y os puedo asegurar que durante los primeros días las bombas lanzadas desde los aviones y los misiles de los helicópteros destruyeron muchas viviendas. Hemos sacado de los escombros hasta ahora unos doscientos cadáveres de civiles, y todavía quedan unos cien desaparecidos sepultados bajo las ruinas de las casas bombardeadas. Ayer recuperamos otros cinco. Nadie cuenta estas cosas, pero os juro que es así porque lo he visto con mis propios ojos. Lo hemos visto todos".

Parece que mientras habla, los que se arremolinan a su alrededor confirman sus palabras. La simpatia por los talibanes parece clara, ya que no son invasores, sino "gente del lugar"

"Llevamos un par de días en Marjah sin disparos -continúa Sad Maluk-, lo que no significa que los talibanes se hayan ido o hayan sido derrotados: tan sólo han dejado de combatir por el momento. Los talibanes están todavía en Marjah porque son gente del lugar. No son extranjeros que han venido de fuera, como se suele decir: hay muchos de nosotros que están con los talibanes. ¿Sabéis por qué? Porque estos últimos años con ellos no hemos tenido problemas: hasta que en Marjah gobernaban ellos, todo iba bien, todo tranquilo. Nosotros no queremos más, no queremos intrusiones de extranjeros ni del gobierno. Sólo queremos que nos dejen en paz, así, tal cual somos".

Uno de los que acompañan al anciano, un joven de Marjah que se llama Zia Ulaq, interviene para explicar lo dicho por el "baba", tratamiento que se da a los ancianos en señal de respeto afectuoso.

"Ahora en Marjah vuelve a mandar la policía afgana, igual que antes de que llegaran los talibanes. Nosotros, más que de los estadounidenses, tenemos miedo de los policías afganos, de estos criminales que van por ahí con sus todoterrenos verdes comportándose como si fueran los dueños de todo: roban nuestras casas, nos sacan dinero, y quienes se rebelan son detenidos y denunciados como talibanes. Hacen cosas incluso peores, como secuestrar niños para después abusar de ellos".

"Desde que hace más de dos años Marjah pasó a estar bajo control de los talibanes -prosigue Zia Ulaq- estas cosas no habían vuelto a suceder. Ellos nos respetaban, respetaban nuestras propiedades y nuestras costumbres. Garantizaban la seguridad, administraban justicia con los "qadi" (los jueces de los tribunales islámicos, N.d.R.) y hacían respetar nuestras leyes islámicas. Nosotros estábamos bien porque nos sentíamos seguros: no sufríamos más los robos ni los abusos de esos criminales con uniforme. Si los nuevos gobernantes de Marjah hacen lo mismo, si respetan a nuestra gente y nuestra religión y nos dejan vivir y trabajar en paz, por nosotros, fenomenal. Pero ahora que han vuelto los hombres de los todoterrenos verdes tenemos mucho miedo".

Como se ve, parece que la supuesta labor humanitaria de las tropas occidentales en Afganistan no esta tan clara para los habitantes de Marjah como para, por ejemplo, nuestro presidente Rodriguez Zapatero. Mas bien la intervencion es vista como una injerencia, una invasion, una manera de no dejarles vivir como ellos quieren, es decir, de negarles la libertad. Asi que tampoco parecen estar de acuerdo con el discurso del nobel de la paz, Hussein Obama, en el cual aseguraba que la guerra de Afganistan se hacia en nombre de la libertad; eso si, de una concepcion de esta un poco atipica, puesto que obligar a alguien a ser libre supone una contradiccion obvia con el propio significado del concepto. Y para darse cuenta de esto no hace falta ser filosofo, ni intelectual de prestigiosos medios de comunicacion, sino que basta con ser un humilde habitante de, por ejemplo, la "liberada" Marjah.

http://it.peacereporter.net/articolo/20472/%27%27Lasciateci+in+pace%27%27
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