
La tarjeta amarilla que le mostro el arbitro y la multa que recibira por parte de la Federacion son la metafora de la doble moral de organismos oficiales y gobiernos, que aplican reglamentos solo cuando quieren, y nunca cuando los derechos humanos y las leyes internacionales se saltan flagrantemente por las potencias poderosas. Lo que hace falta en nuestras ligas de mercenarios es esto: jugadores que antepongan su humanidad a su salario y a las leyes menores.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=78642
http://www.marca.com/edicion/marca/futbol/1a_division/sevilla/es/desarrollo/1196868.html
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