12 de julio de 2011

En Rebelión cada vez quedan menos rebeldes

La izquierda imperialista también apoyó el genocidio
contra el pueblo libio
Ultimamente, desde el comienzo de las revueltas que los medios de propaganda llamaron "primavera árabe" (a pesar de que quedo bastante claro que el objetivo era mas bien mantener el status quo en vez de transformalo), los antes respetados medios alternativos sufrieron un extraño proceso de conversión que les llevó a defender las versiones oficiales de los gobiernos y los grupos de prensa multinacionales.

De hecho, cuando comenzó la agresión imperialista contra el pueblo Libio páginas alternativas como Kaos en la Red o Rebelion, ante la sorpresa de muchos, no dudaron en ponerse del lado de la OTAN y de las potencias imperialistas, y de defender a los mercenarios que a las ordenes de Francia y la UE estaban justificando los bombardeos de la organización Atlántica con el fin de obligar al pueblo libio a entregar su gobierno y su soberania a manos multinacionales (es decir, lo mismo que sucede en las mal llamadas democracias que sufrimos en Europa).

Ahora que parece que la OTAN se va a retirar con el rabo entre las piernas ante la resistencia enorme de los libios, aunque seguramente nadie juzgue a los criminales de guerra que ordenaron los asesinatos (Obama, Sarkozy, Zapatero, etc....), los medios "rebeldes" que defendieron el genocidio cuando este empezó se han quedado por el camino sin algunos de sus colaboradores que comprendieron que escribir en Rebelion se parecia demasiado a hacerlo en apestosos medios mercenarios como El País.

Es el caso de Josafat, que desde hace 10 años publico en Rebelion traducciones de noticias aparecidas en el espacio postsovietico, especialmente las referentes a las declaraciones de los comunistas rusos, a traducciones del Pravda, o a lo referente a los acontecimientos relacionados con la defensa en Bielorrusia de su soberania, por parte del pueblo bielorruso y los gobiernos del admirable Lukashenko.

Ahora ha renunciado definitivamente a seguir traduciendo para Rebelion, puesto que es indignante que en un medio alternativo se haga el juego a los medios de propaganda capitalistas, tanto en lo referente a la gloriosa historia del Socialismo Sovietico, y a los logros del pueblo sovietico en la epoca de Stalin, como en lo que se refiere al apoyo de los comunistas rusos al pueblo libio contra la agresion criminal de la OTAN y su critica al evidente caracter imperialista de la intervencion... Claro que a los editores de Rebelion, a los que evidentemente los asesinatos de la OTAN en Libia deben parecerles bien, o, quizás, culpa de Gadaffi, como ha defendido hasta ahora los propios asesinos, esto les parecía impublicable, no vaya a ser que sus lectores se dieran cuenta de algo tan obvio como que ser comunista y apoyar a la genocidas de la OTAN en sus agresiones contra los pueblos es de psiquiatra.

En definitiva, los medios de propaganda capitalistas y los que parecian alternativos, como Rebelion, han conseguido su objetivo: Josafat dejará de ser una ventana hacia el espacio postsovietico y nos quedaremos, como conviene, sin conocer lo que el poderoso partido comunista ruso defiende, y sin acceder a traducciones importantes de investigaciones sobre la historia de la Union Sovietica que demuestran como se ha manipulado la historia a este lado del muro de Berlin (que por cierto, fue construido para defender a los ciudadanos del este de las constantes agresiones desde el oeste, es decir para evitar lo mismo que sigue haciendo hoy la OTAN en el mundo y que vergonzosamente defiende gran parte de la izquierda mercenaria, docilmente siempre al servicio del capitalismo).

Os dejo con la despedida de Josafat que nos dejará, lamentablemente, sin la ventana abierta a lo que sucede en Rusia o en Bielorrusia, y, como conviene a la dictadura que sufrimos en los paises dominados por la clase capitalista, un poco mas ciegos todavia:

Do svidania” Rebelión

Josafat S. Comín

Cuando hace cosa de 10 años empecé a colaborar para Rebelión con mis traducciones del ruso, me sentí orgulloso de poder aportar regularmente mi granito de arena en un medio alternativo que ya entonces tenía ganado un reconocido prestigio. A lo largo de estos años, con algún parón obligado por motivos personales, he mantenido la misma ilusión y orgullo por poder formar parte de este colectivo. Por desgracia tengo que admitir que ese entusiasmo se ha ido difuminando, especialmente en los dos últimos años.
En medios como Rebelion la verdadera historia
de la Revolucion Bolchevique tambien
se censura (no vaya a ser que se repita y se acabe el
 chollo de la izquierda "democrática")
He estado tentado desde hace tiempo de escribir esta despedida, en esos días posteriores a que se desechaba algunas de mis traducciones por “inadecuadas” y no estar en consonancia con la línea editorial. Pero dejaba pasar los días, se iba atenuando el cabreo y al cabo del tiempo esas pequeñas heridas cicatrizaban y volvía a traducir. Siento sin embargo que ha llegado el momento ahora de poner fin definitivamente a mi relación con Rebelión, pues el vaso de mi paciencia hace tiempo que se rebasó y no tengo ganas de esperar y ver como se sigue llenando el segundo vaso…

Y es que parece que lo que debía depararme satisfacciones y la posibilidad de hacerme sentir útil, se ha ido convirtiendo en un deporte de riesgo, donde se van sucediendo con mayor frecuencia las “lesiones gastrointestinales”. El problema es que llevo ya 17 años con una ileostomía a cuestas que me dejó sin intestino grueso, y no puedo permitirme que los nervios afecten a mi particular sistema digestivo.

El caso es que para seguir traduciendo y evitar que los textos que seleccionaba pudiesen encontrar algún tipo de traba en ese filtrado que pasan antes de ver la luz, me he tenido que imponer -en los últimos meses especialmente- una cuidadosa autocensura, lo que sin duda afecta a mi motivación y a esa pérdida de entusiasmo a la que aludía al principio.

El problema llega al absurdo delirante, cuando en ese proceso de selección de artículos o declaraciones que traducir, tengo que descartar noticias que encuentran amplio eco en todos los medios informativos de un país como Rusia o Bielorrusia, pero que a buen seguro, por la experiencia de los últimos tiempos, tendrían problemas para aparecer publicadas en Rebelión.

Aunque no me apetece en absoluto, me temo que no me queda más remedio que entrar en detalles para que se entienda a que me estoy refiriendo. Sin duda ese antes y después en mis labores como traductor para Rebelión, quedó marcado como línea divisoria entre el bien y el mal, a principios de septiembre de 2009, cuando no se me ocurrió nada mejor, que traducir un artículo de Guennadi Ziugánov, presidente del PCFR y líder de la oposición en Rusia, sobre la figura histórica de Stalin. ¡Con el demonio hemos topado! Rebelión se convulsionaba ante tamaña afrenta. ¿Cómo podía publicar Rebelión la opinión del líder de los comunistas rusos? Hasta ahí podíamos llegar…eso son cosas de rojos trasnochados y es su problema si ese mismo artículo aparece en portada de la edición impresa de “Soviétskaya Rossía” o de “Pravda” y sus tiradas de cientos de miles de ejemplares…Es problema de los rusos y sus medios burgueses si quieren entrevistar en la tele pública, en horario de máxima audiencia al susodicho Ziugánov para que diga eso mismo, que Rebelión se cuida muy mucho de publicar para evitar herir la sensibilidad de sus lectores. Además ¿quién ha dicho que los lectores puedan tener derecho a saber qué opinan los comunistas rusos a día de hoy sobre la figura de Stalin?

Sin duda esquivar este tema tabú para Rebelión, no ha sido para mí tarea fácil, pues los aniversarios que se han celebrado en el 2010 (65 aniversario del final de la guerra) y el que acaba de pasar (70 aniversario del principio de la guerra) han multiplicado por cien la vigencia informativa de este tema. Toda la maquinaria mediática rusa en este año electoral, está volcada en estos meses en atacar (con redoblados esfuerzos) la historia soviética (por si no hubiese sido suficientemente vilipendiada en los últimos 20 o 25 si contamos los años de la perestroika). Y como no puede ser de otro modo el PCFR defiende esa misma historia y a sus protagonistas con todos los medios que tiene a su alcance.

Pero la autocensura impuesta me ha impedido traducir nada relacionado con este tema, ya que iba a ser imposible evitar la palabra tabú, que al parecer tantas sensibilidades hiere en Rebelión, y que tanto multiplicaba las posibilidades de que esos artículos no viesen la luz.

Me he tenido que aguantar las ganas de reflejar los debates televisivos y radiofónicos en Rusia en los que participaban historiadores, intelectuales del PCFR, o afines, y en los que por cierto las posiciones de los comunistas rusos defendiendo a Stalin, arrasaban en las votaciones en directo vía telefónica, que tanto gustan allí…

Y digo yo: ¿Tanto cuesta poner al final de un artículo algo así como “Rebelión no se responsabiliza de las expresiones vertidas por el autor”?

En aquel septiembre de 2009, también me quedó claro que mi vieja propuesta de crear una sección propia donde agrupar todas las noticias provenientes del espacio postsoviético, tampoco iba a encontrar nunca respuesta positiva, por motivos obvios.

En total desde entonces no sé si han sido 6 o 7 las traducciones que no han pasado el filtro, aunque no sea ese el motivo principal de mi actual desgana. Confieso que no deja de sorprenderme que un medio alternativo de habla hispana censure artículos y opiniones que aparecen en prensa impresa en diarios como “Pravda”, con cien años de historia, o cuando esas mismas opiniones se pueden escuchar en el canal de noticias 24 horas de la televisión rusa, donde aparece Ziugánov entrevistado con periodicidad semanal.

Cuando decidieron desestabilizar Libia, muchos de los artículos que se pudieron leer en Rebelión en las semanas siguientes de marzo y abril, me dejaron bastante perplejo. Y si algo me quedó claro, fue que debía una vez más activar el campo gravitacional autocensuriano, no fuese a ser que sucumbiese a la tentación de traducir algunos de los análisis del Pravda o Soviétskaya Rossia, donde ponían a parir la postura del gobierno ruso en el tema Libio, pero ¡oh pecado!, se les escapaba alguna frase de apoyo al coronel Gadafi…

Cuando mis admirados Dick Emanuelsson, Jorge Capelán y Toni Solo, a los que leo regularmente en la publicación mensual “Correo de Nicaragua”, (por cierto que la postura de Rebelión con respecto a Nicaragua y el FSLN, también es digna de estudio) publicaron su carta denunciando estas actitudes de censura en Rebelión, se me ocurrió la pequeña maldad de hacer una vez más la prueba del algodón. Seleccione de la portada del Pravda, (como no), un nota oficial del PCFR, firmada por Ziugánov, donde criticaba la entrega del general Mladic por parte del gobierno serbio al tribunal de la OTAN (perdón de la Haya). Estaba casi seguro que la nota no pasaría el corte, pues tenía un título sin duda polémico, en la que calificaba a Mladic como “héroe del pueblo”. Y pensé para mí: “si la censuran dejo de traducir”…No me equivoqué.

Decidí entonces que había llegado el momento de poner punto final a esta relación de 10 años. Simplemente dejar de traducir sin dar ninguna explicación, ni exponer mis motivos. Esa semana, un muy querido camarada del PCE, con sus 83 años de experiencia vital, me animó a que no lo dejase y siguiese traduciendo. Coincidió con que en esos días, Bielorrusia se veía de nuevo en el centro de la vorágine informativa rusa, con motivo de la crisis de divisas que había obligado a devaluar la moneda drásticamente. Estaba en marcha una nueva y brutal campaña desinformativa para tumbar a Lukashenko. Esto me espoleó a seguir y a traducir a mi admirado presidente de Bielorrusia.

No han pasado ni tres semanas, y volvemos una vez más a las andadas. El responsable de la sección de las noticias de Europa, cree ahora que las declaraciones que hace Lukashenko en sus ruedas de prensa o discursos oficiales son “parciales”. Por lo visto ve normal que Rebelión pueda censurar las declaraciones de un presidente de gobierno (unas declaraciones de las que hasta Telesur se había hecho eco en sus noticiarios). Pues nada, lo mejor será que la gente se pueda seguir informando de lo que ocurre en Bielorrusia, imparcialmente gracias a “El País”, “TVE” “La Razón” y demás medios imparciales.

Bueno, poco más que añadir. Si traducir al presidente de un país como Bielorrusia, o traducir al candidato a presidente de Rusia (con unos apoyos cercanos al 30%) provoca conflictos en Rebelión, mejor será que me busque otro entretenimiento que me de satisfacciones en lugar de disgustos.

Lo que no estoy dispuesto es a seguir mendigando su publicación.

Tampoco me veo traduciendo para ningún otro medio, la verdad, así que lo siento por aquellas personas que me han seguido a lo largo de estos años.

Me he tenido que autocensurar bastante para escribir esto sin soltar ningún exabrupto.

Pero como despedida voy a empezar a romper esa barrera psicológica a la que he tenido que adaptarme, y voy a parafrasear a mi querido comandante Hugo Chávez: ¡Váyanse largo al carajo, señores de Rebelión!

PS

Por favor, que nadie se moleste en responder, acabo de “censurar” todas las cuentas de correo entrante relacionadas con Rebelión.

El blog con todas las Traducciones de Josafat S.Cosmin: http://josafatscomin.blogspot.com/

10 comentarios:

C. Marat dijo...

Un artículo y un comentario tuyo producto del fanatismo.

Lo de KaosenlaRed no te lo cuestiono, pero de ahí a pretender que sea obligatorio el adular a ese Gadafi, que era, fue y será un dictador anticomunista oportunista y cuya única obsesión es quedarse aferrado al poder.

Por el contrario, Rebelión ha estado publicando artículos que rehabilitan en cierta forma a un personaje tan execrable como Stalin, asesino de comunistas, traidor, paranoico, chovinista ruso, gran maquiavélico e intrigante y pésimo jefe militar.

Juan-Pedro Torres dijo...

La opinión de Josafat y la tuya coinciden con la mía, solo que no me extraño. En Venezuela tenemos la asqueante experiencia de muchos "comunicadores" izquierdistas cabeza caliente de antaño, que son ahora adalides de la más rancia ultraderecha recalcitrante.
La tesis más compartida es que nunca fueron realmente de izquierda, sino simplemente plumíferos subsidiados por el viejo régimen para que pasaran su tiempo escribiendo y divagando en cafés y tascas y comiendo opiparamente. Cuando llegó la Revolución Bolivariana se les cayó la careta porque no se les subsidió más. Se cayó la mascarada y ahora, las ONG de derecha les dan parte de las migajas que quedan del festín financiado con dólares gringos.
Nunca fueron de izquierda. Era simplemente un oficio que no existe ahora.
Quienes sean revolucionarios de verdad, que escriban lo que quieran y nadie los coarta, pero no se les paga por hacerlo. No convirtamos a quienes escriben a favor de la revolución en baratas prostitutas como sí lo son los "escribidores" de la ultra derecha.

¡Salud!

Jose Luis Forneo dijo...

Bueno, en cuanto a como es Gadaffi, no creo que sea el debate mientras las bombas de la OTAN cen caen contra el pueblo libio (salvo para los interesados en que la OTAN triunfe). Lo mismo se puede decir sobre el debate sobre Stalin mientras las tropas nazis y capitalistas lanzaban continuos ataques economicos y militares contra el pueblo sovietico. Me parece que alguien cuyos argumentos sobre Stalin son los de repetir los de los medios de propaganda capitalistas (asesino de comunistas, traidor, paranoico, chovinista ruso, gran maquiavélico e intrigante y pésimo jefe militar) no es el mas indicado para llamar fanatico a alguien (por cierto, raro decir que fue un pesimo jefe militar el jefe de estado de un pais que gano la SGM ante las mayores potencias miltares del mundo. Auqnue seguramente tambien influyo que mandara a trabajar en campos de concentracion o deportara a muchos aliados del fascismo que aun permanecian en las republicas rusas. Curioso tambien que en las descalificaciones gratuitas unos digan que fue chovinista ruso y otros le acusen, al contrario, de fanatico georgiano. Y por ultimo, seguramente si hubiera purgado mas eficazmente todavia al partido comunista no hubieran llegado al poder despues oportunistas que eran realmente fascistas disfrazados de bolcheviques, y que luego se hicieron con las riedas del pais dando paso al capitalismo. Quizas el que Kruchev y sus amigos hicieran caso a Trosky en su idea de que el capitalismo ya no podia triunfar en la Union Sovietica hizo que se bajara la guardia y todo tipo de oportunistas permanecieran entre las filas posicionandose como garrapatas esperando el momento para instaurar la dominacion de su clase).

Pero eso ya es historia lamentablemente. Y todos aquellos que tanto desearon acabar con Stalin durante su vida y con el bolchevismo sovietico hoy estan recogiendo los frutos de su exito.

Saludos

Jose Luis Forneo dijo...

Juan Pedro, toda la razon. Muchos que siempre dicen que son de izquierda son los primeros en salir a defender los intereses del capitaismo a la primera de cambio. Los revolucionarios de verdad jamas dudarian cuando se trata entre defender al lider de un pueblo, aunque este sea criticable, cuando las armadas imperialistas le agreden para quedarse con su petroleo. O, volviendo al tema de la URSS, jamas atacarian al primer estado de los trabajadores (que tenia metodos de debate internos para hacerlo) para hacer el trabajo sucio a los capitalistas desde el exterior (lease Trosky, que se hizo bolchevique a ultima hora y luego pretendio tener derecho de herencia a su liderato inventandose incluso un testamento de Lenin, como si los comunistas creyeran en la herencia y en nombramietnos a dedo).

Un saludo

JK dijo...

La izquierda alternativa vende-libros (sacan más títulos que Cesar Vidal) ha quedado seriamente tocada. Su silencio es ensordecedor. Son perfectamente conscientes de su situación y alguna vez han dado acuse de recibo. De momento silencio y prietas las filas hasta que pase el chaparrón, parece ser la consigna.

Fuera de España, en la Red Voltaire han tenido la decencia de rectificar. Creo sinceramente que en ese caso en particular alguien se la metió doblada.

Saludos.

Anónimo dijo...

lo de Marat, es para que se lo mire un psiquiatra, dice las mismas mentiras sobre stalin que podria decir un fascista, nazi ó liberal descerebrado, el problema de los trotskistas es que nunca han querido aprender metodología histórica, y esto no lo inventaron Marx o engels, sino lorenzo Valla,Maquiavelo y los padres bollandistas allá por el siglo XVI.

C. Marat dijo...

jejejeje El último comentario, que es de alguien que no se toma ni la molestia de ponerse un nick, es seguramente de un tipo loquito que ya conocí porque sólo insulta y tiene horrores ortográficos; así que no va contestación. Saludos.

Anónimo dijo...

Pitch

Como la vida es corta y no estoy para perder mi tiempo, quito a "Rebelión" de Marcadores.

Salud y revolución social.

Un nuevo lector dijo...

Josafat porque no sigue traduciendo en su blog?

NG dijo...

C. Marat Stalin era un
Chovinista Ruso?
Madre mia...
Con eso nos has dicho todo sobre tu saber sobre este personaje.

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